El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva prohibió este viernes las apuestas deportivas online y los casinos virtuales en Brasil. El presidente, que el próximo domingo se jugará la reelección en unos reñidos comicios frente a Flávio Bolsonaro, calificó la medida de "dura, drástica y necesaria".
"Esto es como el cáncer: o extirpamos el tumor o nos matará", dijo Lula en un acto en Sao Paulo en el que anunció la "prohibición definitiva" de las llamadas bets, que engloba "todos los tipos de apuestas digitales", así como la publicidad de las empresas del sector.
"Es algo espeluznante; me recordó al comienzo del crack en este país. Las apuestas en línea son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano", afirmó el mandatario tras firmar la medida.
Las apuestas o bets son una de las principales fuentes de financiamiento del poderoso fútbol brasileño, pero también una causa del endeudamiento récord de las familias, según el gobierno. Una mayoría de los electores las rechaza y el presidente Lula las ha calificado de "enfermedad".
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, dijo que, para tomar la decisión, el gobierno analizó el impacto de las apuestas en la sociedad y constató que la adicción "está generando angustia y vergüenza" y que las personas "se están suicidando por eso", al referirse al endeudamiento de muchos apostadores.
Dario Durigan, ministro de Hacienda de Brasil
EFE
Durigan dijo que el gobierno ya intentó regular el sector, pero opta por la prohibición ante un problema de salud pública, con más de 60.000 millones de reales (11.000 millones de dólares) que pasan de las familias a las casas de apuestas. Ocho de cada diez familias brasileñas afrontan algún tipo de deuda, según datos de la Confederación Nacional del Comercio, recogidos por la agencia AFP.
Las reacciones
La prohibición es temporal y necesitará aprobación del Congreso en un plazo de cuatro meses para convertirse en ley definitiva. La medida entró en vigor de inmediato, lo que significa que no se podrán realizar nuevas apuestas. De todas formas, el ministro de Hacienda explicó que los sitios estarán disponibles para que los usuarios recuperen el dinero invertido hasta última hora del 5 de octubre.
En el país del fútbol, más de la mitad de clubes de primera división tienen a una casa de apuestas como patrocinador principal. Varios clubes, incluido el vigente campeón Flamengo, habían advertido contra la iniciativa por el impacto en sus finanzas. "No se puede crear una norma, conseguir que las empresas e instituciones se comprometan basándose en ella y, de la noche a la mañana, cambiar todo el marco regulatorio", se quejó el viernes el Flamengo antes de la publicación de la medida.
Durigan afirmó a periodistas que el gobierno establecerá "un diálogo" con los clubes para "entender el real impacto" de la medida en el fútbol.
La decisión supone un giro respecto a la política adoptada durante el actual gobierno. Brasil autorizó las apuestas de cuota fija en 2018 y las reguló en 2023. Desde enero de 2025, las empresas que obtuvieron licencia pasaron a operar en un mercado regulado, con impuestos y mecanismos de control. Un total de 85 compañías habían recibido autorización para funcionar legalmente.
Los equipos advirtieron además que la medida puede favorecer al mercado clandestino, que podría ocupar el espacio dejado por las empresas autorizadas. En este mismo sentido se pronunciaron la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) y las 85 empresas que tenían licencia para operar, al afirmar en un comunicado conjunto que "la prohibición no acaba con las apuestas en Brasil sino con la protección de quien apuesta", consignó la agencia EFE.
Una medida en plena campaña electoral
"Ayer firmé un decreto ejecutivo para acabar con las bets. Quien quiera ganar dinero, que consiga una forma honesta de hacerlo y no matando al pueblo pobre, endeudando al pueblo pobre, vendiendo mentiras", afirmó este sábado Lula, que lidera las encuestas en intención de voto, pero sin el 50% suficiente para ganar en la primera vuelta del 4 de octubre.
Los sondeos prevén un resultado reñido para el balotaje y dan un empate técnico del líder del Partido de los Trabajadores con el senador Flávio Bolsonaro.
Por su parte, Bolsonaro, que durante la campaña habló de prohibir los casinos online, aunque no se opone a las apuestas deportivas, cuestionó a Lula por la medida y la consideró una "estafa electoral", además de calificarla de "solución de pacotilla".
"Fue su gobierno el que las legalizó y ahora, por motivos electorales, anuncia su prohibición", sostuvo. En un evento de campaña este sábado, consideró que Lula está "desesperado" y se mostró confiado de ganar en primera vuelta.