Chalk fue el primero en referirse al estado de las negociaciones. Explicó que el trabajo con las autoridades argentinas no está concluido, pero que marcha en la dirección esperada. "Respecto a la revisión, cabe señalar que estamos avanzando en las conversaciones técnicas. Tuvimos una misión en Buenos Aires y hemos mantenido algunos intercambios aquí en Bangkok", detalló.
El funcionario subrayó que el proceso está en curso y que las señales son positivas: "Dichas conversaciones técnicas están en curso y avanzan bastante bien. Prevemos que pronto se tomará una decisión sobre los acuerdos a nivel técnico; pero aún no hemos llegado a ese punto".
Chalk admitió que quedan temas por cerrar, aunque buscó relativizar su peso. Según dijo, el equipo está "trabajando para resolver los asuntos pendientes —cuestiones que, dicho sea de paso, no son de gran envergadura—, ya que estamos terminando de definir algunos detalles del programa".
Crecimiento económico 2027
Consultado sobre si los episodios recientes modificaron la mirada del organismo, en el sentido de la baja de crecimiento proyectado por el FMI, Chalk fue tajante: "No creo que esto haya cambiado realmente nuestra perspectiva sobre la trayectoria de la economía". Más aún, aseguró que el FMI prevé una recuperación: "En nuestra previsión de crecimiento, esperamos una aceleración a partir de ahora y a lo largo del próximo año; de hecho, proyectamos una tasa de crecimiento mayor para el año entrante".
El directivo atribuyó ese panorama a las reformas. "Considero que los esfuerzos realizados en materia de reformas —especialmente aquellas orientadas a la oferta—, que buscan eliminar las restricciones y los cuellos de botella que limitan el crecimiento, están dando sus frutos", sostuvo.
No obstante, reconoció que este año hubo factores que obligaron a recortar las proyecciones: "Han influido algunos factores específicos, como una demanda interna más débil y unas condiciones financieras algo más restrictivas, lo cual llevó a ajustar nuestras previsiones". Y agregó que la economía "se está adaptando a cambios muy significativos que están ocurriendo en el sector real". Si bien un proceso de ajuste de esta naturaleza nunca es sencillo, prevé una aceleración muy positiva del crecimiento de cara al próximo año.
El FMI y la estabilidad del tipo de cambio
Entre los puntos fuertes, Chalk destacó el giro fiscal: "El cambio en el régimen fiscal de Argentina es sumamente importante. Es uno de los pocos países de América Latina donde la relación deuda/PIB está disminuyendo —en lugar de aumentar—, lo cual resulta notable, sobre todo porque el descenso está ocurriendo con bastante rapidez".
También valoró avances en el frente monetario y cambiario: "Hemos observado mejoras importantes en el marco monetario y una mayor estabilidad en el tipo de cambio. En definitiva, están ocurriendo muchas cosas positivas; por ejemplo, se están acumulando reservas".
Fue entonces Cubeddu quien se hizo cargo de la segunda inquietud: las perspectivas de financiamiento y la capacidad de Argentina para cumplir con obligaciones de deuda que el propio funcionario calificó como "considerables".
Su respuesta apuntó a la política económica en marcha: "Las autoridades han estado implementando un plan de estabilización que está dando resultados. Asimismo, cuentan con un programa de financiamiento sólido y coherente para hacer frente a sus obligaciones durante el resto de este año y el próximo". La conclusión, enfatizó, es clara: "Confiamos en que las autoridades están en condiciones de cumplir con dichos compromisos".
El plan Caputo para pagar la deuda
Cubeddu detalló dos líneas de acción. La primera es la acumulación de reservas, que, según dijo, "se está acelerando". Precisó que el Banco Central ya ha adquirido más de 15.000 millones de dólares y las reservas internacionales netas se encuentran en una trayectoria ascendente. Y remarcó un dato clave para la revisión en curso: "En el marco de la revisión, estas cifras superan ampliamente nuestras metas; este es un aspecto fundamental".
La segunda línea es el alargamiento de los vencimientos de la deuda en moneda local. "Se están realizando gestiones activas para extender los plazos de vencimiento de la deuda denominada en pesos", explicó. Y ofreció una comparación elocuente. Apuntó que a principios de año, por ejemplo, el 15% de estas obligaciones vencía después de las elecciones; actualmente, esa proporción se acerca al 50%".
Para el funcionario, se trata de un avance significativo, ya que reduce el riesgo de refinanciamiento mediante la extensión de los plazos de la deuda en pesos.
Sobre los compromisos en moneda extranjera, el foco principal de la preocupación del mercado, Cubeddu aseguró que hay una hoja de ruta definida. "En lo que respecta a las obligaciones en moneda extranjera con vencimiento en 2027, existe un plan —que ya ha sido anunciado y se está ejecutando, contemplando además medidas de contingencia— que, a nuestro juicio, permitirá a Argentina cumplir con sus compromisos el próximo año", afirmó.
Una misión técnica del FMI aterriza en Argentina para auditar el desempeño económico del programa vigente. Si el Directorio aprueba el examen, se destrabarán U$S 900 millones.