Donald Trump endureció el tono en los últimos días con su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski, a quien acusó incluso de no querer poner fin a la guerra con Rusia. El conflicto en Ucrania sería uno de los temas, aunque no el único, de una cumbre inédita: el mandatario estadounidense admitió estar abierto a reunirse con sus pares Vladimir Putin y Xi Jinping.
Cuando una periodista le preguntó si ya había acordado un encuentro trilateral con Putin y Xi, Trump dijo que aún no, pero aclaró : "Lo haría, sí". "No tanto por Ucrania, porque Rusia, francamente, se ha comportado bien con respecto a Ucrania. No han hecho gran cosa. Y lo mismo ocurre con China", apuntó, y dijo que hablarían sobre "desnuclearización" y otros temas, como comercio.
La declaración se dio después de que The Wall Street Journal revelara que Putin quería mantener conversaciones a tres bandas para negociar un acuerdo por Ucrania. El encuentro podría tener lugar en noviembre al margen de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se celebrará en Shenzhen, China.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que "dado que los tres jefes de Estado podrían potencialmente asistir a una cumbre en China, el tema de una reunión hipotética de ese tipo se ha mencionado efectivamente".
Trump fue consultado además si mantendría una reunión sobre Ucrania sin que estuviera Zelenski presente. "Haré todo lo que pueda para poner fin a la guerra, esté alguien presente o no", aseguró ante la prensa en la Casa Blanca. El presidente estadounidense retomó además sus críticas contra el líder ucraniano y afirmó que "ya es hora de que otra persona negocie por Ucrania".
La tensión de Trump con Ucrania
La tensión con el gobierno ucraniano escaló en las últimas semanas después de que Trump anunciara que alcanzó un acuerdo con Putin para que Rusia libere miles de toneladas de diésel al mercado mundial para que baje su precio. La decisión llegó en medio del malestar registrado en Estados Unidos por el alza de los precios del combustible y a sólo unas semanas de las midterms, en las que los republicanos se juegan la mayoría en amabas cámaras del Congreso.
Las encuestas anticipan que los demócratas podrían quedarse con la Cámara de Representantes y hasta hay posibilidades de que logren la mayoría del Senado.
La semana pasada, el mandatario estadounidense decidió a su vez poner en pausa un paquete de sanciones contra Rusia que estaba previsto entrara en vigor el domingo, lo que generó además cuestionamientos tanto de republicanos como de demócratas.
La legislación, que había sido aprobada con apoyo bipartidista en el Congreso, buscaba endurecer las medidas contra la economía energética rusa y otras áreas que ayudan a financiar la guerra contra Ucrania. Entre las medidas previstas, estaba la imposición de aranceles de hasta 100% a los mayores compradores de petróleo y gas rusos.
Zelenski cuestionó duramente la decisión de pausar las sanciones contra Moscú y las consideró un "premio" para Putin. "Que Estados Unidos prescinda de las sanciones, que se relaje la presión al agresor y se premie financieramente a Putin no sirve más que para animarlo a seguir atacando", fustigó. El fin de semana, el líder ucraniano consideró además que sería un "error histórico" que EEUU se ponga del lado de Rusia en el conflicto.
Esta semana, Zelenski acusó a Estados Unidos de estar recortando medios tecnológicos indispensables en el campo de batalla, en pleno recrudecimiento de la campaña militar rusa. Uno es el sistema satelital Starshield, diseñado por SpaceX, la empresa de Elon Musk, y utilizado por el ejército ucraniano para coordinar su defensa antiaérea. Además señaló a Washington de retrasar deliberadamente la entrega de misiles interceptores Patriot.
Las negociaciones con EEUU
El mandatario ucraniano se reunió este martes en Oslo con el enviado especial estadounidense Steve Witkoff para distender el vínculo bilateral. Tras el encuentro, dijo que el intercambio de inteligencia con Washington vuelve a funcionar con normalidad, lo que permite a su país recibir alertas anticipadas sobre ataques rusos.
"Ucrania trabaja por la paz. Agradezco a nuestros aliados por su apoyo", declaró en redes sociales en un mensaje acompañado de un video grabado en la residencia oficial del gobierno noruego, donde aparece dándole un abrazo a Witkoff. El primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, fue anfitrión de la reunión sobre Ucrania, en la que también participó el enviado especial de EEUU, Jared Kushner, a distancia, y el presidente finlandés, Alexander Stubb.
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, había hablado previamente con Zelenski este martes. El jefe de la diplomacia estadounidense aseguró que "no se le está negando nada de forma deliberada a Ucrania", y apuntó veladamente a una cuestión de gestión de inventarios.
Al ser consultado en conferencia de prensa en Oslo sobre qué pensaba del posible encuentro tripartito entre Trump, Putin y Xi, Zelenski destacó el principio de "nada sobre Ucrania sin Ucrania". "Así que no sé de qué se tratará la reunión trilateral entre Estados Unidos, China y Rusia. Eso depende de ellos. Pero, por supuesto, si se trata de Ucrania, de nuestro futuro, solo será aceptable si estamos presentes en la mesa de negociaciones", apuntó.