Política

Axel Kicillof: "Las decisiones de Mamdani sobre el costo de vida en Nueva York son las que estamos tomando en la provincia"

El gobernador Axel Kicillof hizo una gira de dos días por Nueva York en paralelo a la asamblea de la ONU. En un largo diálogo con El Observador, dio detalles de sus reuniones con inversores y bonistas, destacó la novedad que representa Trump en EEUU y elogió a Mamdani. Internas, PASO y Malvinas.

Andrés Fidanza - Desde Nueva York

Axel Kicillof hace una pausa entre reuniones para llamar a su esposa. Encuentra el máximo posible de privacidad, que igual es poco, en un pasillo del hotel donde para junto a su comitiva. El gobernador bonaerense le cuchichea novedades sobre su intensa agenda en Nueva York. Kicillof se acaba de reunir con el alcalde neoyorquino, Zohran Mamdani, y con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Previamente, expuso su modelo de país ante empresarios y inversores.

No es la primera vez del exministro de Economía argentino en Estados Unidos. Ni siquiera, en Nueva York. Pero esta vez la gira encierra una novedad. ¿Cúal? El plan de ser candidato a presidente dentro de un año. Kicillof no lo dice explícitamente en honor a los códigos entre cautelosos y absurdos que rigen en la política. No nombrar lo que es un secreto a voces. Pero su tour neoyorquino es parte de la estrategia que diseñó con su equipo para conseguir lo que, por ahora, menciona con eufemismos. "Muchos ven en mí una posibilidad de la candidatura", afirma en una charla de una hora con El Observador.

Estamos en el corazón de Manhattan. A 10 cuadras de este hotel, en una Nueva York atiborrada de vallas, actos, protestas, policías, medidas de seguridad y un tránsito caótico, Javier Milei acaba de hablar en la asamblea de las Naciones Unidas.

Excepto por su discurso en la ONU, Milei criticó a Kicillof en la mayoría de sus charlas y declaraciones en Nueva York. El gobernador también apuntó contra el presidente durante su tour. "Parte de lo que está pasando con la economía real en Argentina no se sabe internacionalmente", plantea el precandidato del peronismo, que además opina (¿con elogios?) sobre las políticas de Donald Trump, las elecciones en Estados Unidos, las internas feroces con el cristinismo y las islas Malvinas.

¿Cuál fue el objetivo y qué balance hace de su gira de dos días por Nueva York?

El año pasado vine también, aunque en otras circunstancias. Me invitaron a hacer una exposición en la New School for Social Research. Conozco a varios investigadores. Había estado en la New School hace 11 años siendo ministro de Economía. Es gente con la que históricamente tuvimos contacto académico, pero ahora es más contacto sobre las políticas y lo que está pasando.

¿Cómo fueron las charlas que mantuvo?

Tuvimos una charla con especialistas, que fue cerrada, después una reunión con empresarios norteamericanos con inversiones en la provincia de Buenos Aires. Así que fue en carácter de gobernador. Hablamos de las perspectivas con representantes de diferentes sectores como el tecnológico, de energía y farmacéutica.

¿Qué empresas estuvieron representadas?

Estuvieron Google, Meta, alguna más de tecnológica, y laboratorios. Fueron alrededor de 20. Después, con fondos de inversión que son o fueron tenedores de bonos de la provincia de Buenos Aires. Hablamos de las perspectivas fiscales y financieras de la provincia. Pasé un PowerPoint de la situación de la economía nacional en las dos reuniones. Intercambiamos sobre la mirada que tenemos de Argentina, que va a contramano de lo que alguna prensa económica, sobre todo norteamericana, planteaba como una especie de milagro económico. Además, una charla sobre el orden mundial y la encrucijada para Latinoamérica en la Universidad de Columbia. El mundo está muy convulsionado. Argentina y Latinoamérica, por las elecciones en Brasil, pero también por la situación internacional, es de mucho interés. Mi balance es muy positivo.

El mensaje al sector empresarial

Mencionó que Milei tiene buena prensa en Estados Unidos. Por el contrario, usted arrastra cierto estigma. ¿Cuál fue su mensaje a inversores, banqueros y empresarios para revertirlo?

Hablamos con empresarios con presencia en la provincia de Buenos Aires y me llevé tres novedades de inversiones. Soy gobernador hace siete años y, lejos de tener algún problema, trabajo con todas estas empresas, muchas clientas del Banco Provincia o insertas en nuestras políticas, ya sea por cuestiones tecnológicas, de educación o de salud. Diría que están más de acuerdo con las políticas de la provincia de Buenos Aires que con lo que ocurre a nivel nacional. No están en sectores regulados, sino que trabajan donde el gobierno provincial tiene política pública. Más los de infraestructura, porque la provincia es casi el único lugar de Argentina donde todavía hay obra pública. Los bonistas trajeron propuestas a la reunión. Cuando recibimos la provincia estaba quebrada en términos financieros. El gobierno de Macri había defaulteado la deuda en pesos. Y la encaminamos. Para la provincia, las empresas y hogares, la política macroeconómica de Milei son un desastre absoluto. Sufrimos una caída en los ingresos por decisiones de Milei.

¿Por qué bajaron los ingresos de la provincia de Buenos Aires?

Hay tres fuentes por las cuales la provincia sufre presupuestariamente. Milei cortó recursos a los que estaba obligado, tanto de programas como leyes que incumple. Le estamos reclamando junto a las demás provincias en la Corte Suprema. Paró toda la obra pública firmada. Dejó de transferir a las provincias fondos para educación. Otra caída son las decisiones impositivas: recursos que van a Nación a expensas de las provincias. La tercera es la crisis: caída de producción y consumo de vastos sectores afecta la recaudación y la coparticipación. Hay una interrupción de recursos que supera largamente medio presupuesto anual de la provincia. Hablamos con inversores que ven cómo nos acomodamos, cumpliendo con los sueldos y la sobredemanda que hay por el abandono nacional y por la crisis. Tenemos una mirada distinta de la economía y la llevamos adelante en condiciones adversas. Hay otras provincias desfinanciadas o asfixiadas por las decisiones de Milei, que recurren al gobierno nacional y éste les presta parte de los fondos que les sacó, con intereses, a cambio de votar leyes con las que no acuerdan. El gobierno de Milei extorsiona explícitamente con recursos para conseguir votos en el Congreso.

¿Qué habló en esas reuniones sobre la situación de la economía argentina?

Pasé un informe de la situación de la economía real. Parte se sabe internacionalmente, pero parte no, porque Milei dice que hubo una mejora de la actividad. Pero son tres sectores a los que les va bien: minería y petróleo, intermediación financiera y el agropecuario en determinados rubros y tamaños. Las pequeñas producciones y economías regionales están en situación terminal. ¿A qué le va mal? Construcción, industria, comercio y turismo nacional. Y la provincia, que reúne al 40% de la población, vive de esas producciones. Los tres sectores a los que les va bien representan el 15% del producto y el 8% del empleo. A los que les va mal, construcción, comercio e industria, representan el 30% del producto, pero el 37% del empleo. Argentina perdió 400.000 puestos de trabajo y cerraron 30.000 empresas.

La imagen de Milei

Pese a los resultados dispares, Milei conserva una muy buena imagen internacional. ¿Cree que es porque el presidente representa una idea muy nítida y sin ambiguedades sobre la economía?

La representó. De marzo a esta parte en casi todas las encuestas Milei perdió 10, 15 o 20 puntos de popularidad. Si bien no está en niveles bajísimos, bajó mucho.

El proceso de gobernar implica un desgaste natural...

Sí, pero hubo un desplome muy fuerte en los últimos 3 o 4 meses. Son efectos de las decisiones de Milei. No es por la situación internacional. Es por decisiones de política económica, como vos decís, muy nítidas, a las que él define como anarco-capitalistas o austríacas. Yo las llamaría plan de ajuste convencional aplicado 20 veces y fracasado 20 veces en Argentina. Milei vivía de una expectativa y una promesa de mejora. Nada de eso pasó. Muy por el contrario, las familias están tremendamente endeudadas: seis millones de personas no pueden pagar ni las cuotas que tomaron. El gobierno hace malabares para prometer que lo mejor está por venir. Pero la economía productiva está barranca abajo, exceptuando sectores extractivos, primarios y financieros. Lo demás no arranca y no va a arrancar. Por eso está haciendo cosas raras respecto a su ideología.

¿Qué medidas se contradicen con su ideología?

Largar un plan de crédito hipotecario con fondos de los jubilados. Un sacrilegio para Milei. Lanzar la cuestión de Malvinas como causa nacional, cuando se había declarado admirador de Margaret Tatcher. Es una contradicción muy fuerte. Había dicho 'hay que ver qué quieren los habitantes de las islas, los kelpers'. Eso después de una serie de escándalos que lo golpearon: las criptomonedas, Adorni y que echaron a todos los empleados de la residencia presidencial. Será muy nítido, pero no está haciendo lo que prometió. Todos estos escándalos tienen que ver con vínculos con la casta; seis ministros de los ocho vienen de la época de Macri, al que venían a reemplazar. Son grandes decepciones para el votante de Milei y tuvo impacto sobre la popularidad del gobierno.

Milei ante la Asamblea General de la ONU

Milei ante la Asamblea General de la ONU

Sobre Malvinas, al margen de que no haya sido una bandera libertaria histórica, ¿la alianza de Milei con Trump puede beneficiar el reclamo de soberanía por la tensión de EEUU y Gran Bretaña?

La verdad, no lo sé. Todo lo que está diciendo Milei sobre Malvinas es lo que no hizo los primeros tres años. Por ejemplo, sancionar a las empresas que iban a iniciar la explotación petrolera. Había normativa para hacerlo y no le importó. Ningún reclamo. Si ahora hay una oportunidad, no lo sé, pero Trump se reunió con el primer ministro británico. Es riesgoso sujetar la posición argentina y los reclamos históricos a esta coyuntura.

¿Por qué?

Porque así como ahora se volvió acérrimo defensor de la soberanía, no sé qué va a pasar mañana. No son convicciones que hayan acompañado al presidente. Es admirador de Margaret Thatcher. Ahora tal vez tiene información que uno desconoce, por eso no me quiero adelantar. Pero la causa Malvinas, para quienes la defendemos, es una política permanente que hay que sostener.

El impacto de las midterms en Argentina y Latinoamérica

El 3 de noviembre habrá elecciones de medio término acá en EEUU. ¿Una probable derrota de Trump puede impactar en Argentina y América Latina?

Me sorprendió que está bastante instalado, incluso entre representantes del sector financiero, que Trump puede tener un revés importante. Según consulté, la consecuencia podría ser que va a girar hacia cuestiones de política interior y va a tener que dar explicaciones por decisiones que parecen sorprendentes, o incluso arbitrarias y cambiantes. Pero es bastante impredecible. A su política de aranceles la llamó día de la liberación. En términos de teoría económica son medidas proteccionistas. Y el proteccionismo era mala palabra en Estados Unidos, defensor a ultranza del libre cambio. Ahora vemos política industrial, proteccionismo y cambios de regla de juego. No sé cómo va a impactar, pero sí veo que es muy cambiante y dinámico.

Trump es una figura imprevisible y su proteccionismo es elogiado por sectores del peronismo en Argentina. ¿Usted reivindica esa política de Trump?

Empiezo haciendo un contraste con Milei. Trump quiere reindustrializar Estados Unidos y es una novedad. Parece mucho más decidido ahora que en su primer mandato. Pero estuve viendo que los resultados están siendo magros. Había políticas económicas que hacía rato que estaban muy desprestigiadas y que Trump pone a funcionar, pero no parecen estar rindiendo los frutos esperados.

¿Por qué cree que no rinden frutos?

El debate es doble: sobre los instrumentos y por la eficacia en la actual coyuntura. A escala internacional se ve una reestructuración muy fuerte de cada industria, de vínculos generales y formatos, por la inteligencia artificial, la robótica y sus avances tan llamativos y vertiginosos. Pero también hay un rediseño de cadenas globales de valor y grandes preguntas sobre el vínculo entre bloques o potencias en disputa. ¿Qué te puedo decir de la política de Trump? Que es novedosa y reabre discusiones. Después, Estados Unidos es Estados Unidos y Argentina es Argentina. Lo que podría andar para Estados Unidos podría no andar para Argentina y viceversa. Sí creo que el hecho de que se vuelva a discutir desde la perspectiva nacional el crear trabajo, mejorar salarios y generar industria es una novedad que introduce Trump. A mí me cuesta mucho extrapolarlo a la realidad argentina.

Si una potencia como Estados Unidos no logra reindustrializar el país y subir los salarios, porque la globalización ya camina sola y la competencia con China es imposible, ¿por qué ese método funcionaría en Argentina?

Hay enormes oportunidades para Argentina en el nuevo orden mundial. Tiene recursos naturales que son claramente valiosos y forman parte de discusiones geopolíticas: bienes energéticos, petróleo y gas, condiciones favorables para energía eólica y solar, los minerales estratégicos y las tierras raras para nuevas tecnologías. Desde el litio pasando por el cobre y uranio. Tenemos una tradición científico-tecnológica universitaria muy prestigiosa que otros países no tienen. Después, el lugar geográfico, el corredor bioceánico estratégico, incluso a nivel militar; la Antártida, que entra en la discusión. Tenemos un tejido industrial que otros países vecinos no. No tienen trabajadores con nuestras capacidades y formación. Enormes potencialidades que la política de Milei está destruyendo. Las vende al mejor postor. Cualquier otro país desarrollaría la ciencia, industria y tecnología asociada a esos recursos. Les agregaría valor.

Pero son industrias incipientes... agregarles valor no es algo que se pueda hacer inmediatamente.

La energía, sí, en todas sus formas. En litio, antes YPF empezó a trabajar la producción o la investigación en baterías. Se podría avanzar en la industria de autos eléctricos. Por qué no pensar que se podrían fabricar como plataforma regional. Se puede fantasear con posibilidades, pero seguro no dejaría que los recursos naturales simplemente se extraigan y se vendan sin ningún grado de elaboración. Seguro no pondría en riesgo la ciencia y la tecnología. Tenemos mucho más para dar que simplemente subordinarnos a intereses extranjeros. Aprovechemos lo que tenemos, mejorémoslo, insertémoslo en cadenas globales de valor. Hay una discusión interesante para dar y la política de Milei, con tanto alineamiento, relaciones carnales se llamó en los 90, no da. No tengo problemas con ningún país, pero busquemos el interés nacional.

El vínculo con Mamdani

El alcalde Mandani es muy rupturista en su forma de comunicar y se volvió una figura global. Pero además pertenece a un sector que son los demócratas socialistas. ¿Se reunió con él porque se identificás con ese sector dentro de lo que es el Partido Demócrata?

Yo formo parte del peronismo y el peronismo es un fenómeno bastante incomprendido a escala internacional. Todos te dicen 'no entiendo al peronismo'. Aún vecinos cruzando el Río de la Plata.

Kicillof se vio con Mamdani en Nueva York

Kicillof se vio con Mamdani en Nueva York

En la coyuntura actual se entiende mucho menos aún...

Sí, pero me refiero como corriente histórica con sus particularidades y derrotero. Hay una novedad generada por Trump. Cuando gobierna un partido en Estados Unidos, las relaciones internacionales del otro partido son bastante limitadas. Como Trump ha decidido participar partidariamente en diferentes países, como Hungría con Orbán y Milei, salvándolo explícitamente. Lo revivió financiera y políticamente. Eso pone en tensión los vínculos que había entre fuerzas políticas de los países. Pasa desde que gobierna la ultraderecha en algunos países. Trump habla de fraude abiertamente, como advirtiendo que si pierde es fraude. Eso pone en alerta a fuerzas democráticas muy distintas y sin relación previa, porque empezás a ver que este representante de la ultraderecha en tu país tiene vínculos con el del otro. Hay una internacional de la ultraderecha. Hace poco en España estuve con Tim Walz, el candidato a vicepresidente de Kamala Harris. Se sumó por video Bernie Sanders y el gobernador de California...

Gavin Newsom, que es más de centro...

Por eso. De otra corriente, pero también demócrata. Todos ellos haciendo algo que no había visto: hablar de la política exterior norteamericana en otros países, movidos por el rupturismo de Trump. Cuando irrumpió el fenómeno de Mamdani, tomó algunas decisiones vinculadas con el poder adquisitivo, el costo de vida de los habitantes de Nueva York, y algunas de las medidas que planteó, extrañamente tal vez para algunos, son cosas que estamos haciendo en la provincia de Buenos Aires.

¿Qué políticas Mamdani tomó de la provincia de Buenos Aires?

Nosotros tenemos una política de mercados bonaerenses, que ya son 12, que no son gestionados estrictamente por el Estado provincial, pero junto con los municipios hacemos inversiones para que haya diferentes puestos, sobre todo de alimentos, y con la cuenta DNI, que es una política del Banco de la Provincia, damos descuentos. Son productos a precios populares de la canasta básica que tiene algún parentesco con un proyecto de Mamdani. Luego tiene el de guarderías para que madres o padres puedan tener un acompañamiento del Estado. Yo vengo de hacer universal la sala de tres, una política que tiene afinidad, sobre todo en sus objetivos. Hay muchos partidos, más allá de las tradiciones nacionales, que están poniendo el ojo en las condiciones de vida de los sectores trabajadores y vulnerables. Lo escuchaba hoy a Mamdani hablando de dar resultados, de deliver, de que las políticas se reflejen en cambios concretos. Tal vez haya un punto de encuentro como un contexto como contraste con estos políticos de ultraderecha.

Durante el Mundial, Mandani tomó partido en contra de Argentina en los partidos, no por una cuestión futbolera sino porque asociaba a Argentina con Netanyahu. Y acá es un tema muy presente en la política doméstica. ¿Qué postura cree que debería tener Argentina?

Argentina tiene una tradición histórica, incluso con fuerzas políticas muy distintas, de neutralidad en los conflictos bélicos, de defender la paz, la libre determinación de los pueblos. Son cuestiones incluso que tienen que ver con la causa Malvinas. Hay votos en Naciones Unidas que Milei ha hecho casi en soledad o con EEUU e Israel por su alineamiento automático. Lo de Mamdani no lo tenía tan presente, pero en algún momento, más por posiciones políticas y públicas de Milei, eso se transmitió a otras cuestiones, como si fuera todo el país o la selección argentina. Hay tradiciones que tienen que ver con políticas históricas del orden de los vínculos internacionales que Milei está cambiando por afinidades personales o ideológicas. No sé si se lo imponen, se lo piden...

Lo cree...

Sí, pero votó en contra de una moción para establecer la esclavitud como una grave violación a los derechos humanos. ¿Está a favor de la esclavitud? Es complejo, pero pone a Argentina en posiciones que nunca tuvo, incluso con países que la apoyaban en la causa Malvinas y que entonces había una reciprocidad a nivel Naciones Unidas. Y sin ninguna discusión ni explicación en Argentina. La imagen internacional de Argentina está muy teñida por las posiciones personales de Milei. Tenemos una relación diplomática con Brasil que está lesionada como nunca, porque fue a hacerle campaña al opositor de Lula en las elecciones.

El futuro de Kicillof

Está acá en condición de gobernador, pero también mirando de reojo el año que viene podemos decir aspirante a... ¿cómo lo decimos?

El otro día tuvimos un acto, pero lo vengo diciendo desde hace tiempo, que lo que nos está pasando en la provincia de Buenos Aires es que los efectos de las decisiones de Milei afectan negativamente a todos los sectores productivos. Desde el principio, anticipando un poco lo que iba a ocurrir, dije que la provincia de Buenos Aires es escudo y red ante esta política nacional. Ahora, esto tiene un límite, porque los problemas son nacionales y los problemas nacionales no tienen una solución provincial. Para proteger las condiciones de vida de la sociedad argentina dije que pueden contar conmigo para construir una alternativa a Milei, más allá de la experiencia del gobierno anterior, que dejó frustración.

¿Es candidato entonces?

Dije también que este no es año de candidaturas. En el encuentro había unas 30.000 personas y muchos ven en mí una posibilidad de candidatura. Dije que es prematuro y que estamos convocando a otros sectores, tanto a escala nacional como internacional, que piensan que cuatro años más de la política de Milei van a ser desastrosos. Sí me puse a disposición de trabajar en esa construcción, recorrí provincias en calidad de gobernador, hago acuerdos con gobernadores, pero también discuto estas cuestiones.

Decía no repetir los sinsabores de la última experiencia. ¿Eso incluye también el diseño electoral, que si hay más de un candidato la diferencia se zanja en una PASO y que no haya un dedazo?

Me parece que en esta oportunidad, sobre todo viviendo el tiempo de Milei, se debería contar con el instrumento de la PASO. Porque puede que haya varias candidaturas y eso nos lleve a rupturas y pérdida de posibilidades para ser competitivos. Falta mucho para ver cómo se termina de configurar la oferta electoral. Hay una convocatoria que tiene que incluir a sectores que son víctimas de las políticas de Milei, tanto empresariales como de ciencia o educación. Hay que darle lugar a esa construcción y ver cómo hacer para que tenga legitimidad. No se puede esperar que porque a Milei le vaya mal o genere decepción en aquellos que lo votaron se engendre automáticamente una respuestal. Es una construcción.

Y en el no repetir la experiencia fallida, cómo se emite un mensaje de que no va a haber una interna fuerte en el gobierno, porque esa experiencia está muy cercana.

Hay que tomarse un tiempo para ir creando y preparando algo sólido con determinados acuerdos. Para mí es bastante incierto cómo va a terminar la experiencia de Milei. Porque el propio Milei fue errático. Seguro está haciendo mucho daño a las capacidades productivas. Tenemos que confluir con sectores que tengan una idea de desarrollo nacional, de federalismo. También he escuchado esto en las provincias. Las economías provinciales están devastadas.

Mencionó de un posible continuador o continuadora de Milei. ¿No descarta que haya otro candidato en ese espacio?

Veo movimientos de sectores vinculados al poder económico, e incluso en el mismo oficialismo, que están viendo si disputan o no. Y después aparecieron algunos nuevos jugadores, outsiders, y creo que ahí hay una intencionalidad. Pero hay que ver, porque es muy cambiante.

De Trump a Lula, Sánchez y Kicillof: Mamdani aprovecha la cumbre de la ONU para reunirse con los principales líderes del mundo

En el marco de la Asamblea General de la ONU, el alcalde de Nueva York se reúne con los principales líderes del mundo y gana peso en la escena internacional. Su itinerario sumó desde un nuevo encuentro con Donald Trump hasta reuniones clave con Luiz Inácio Lula da Silva, Pedro Sánchez y Axel Kicillof, en medio de la tensión generada por la llegada de Benjamín Netanyahu a la ciudad.

Mauricio Macri reapareció en Jujuy con elogios y críticas al Gobierno de Milei

mauricio macri reaparecio en jujuy con elogios y criticas al gobierno de milei
  • Volvió a la escena política. Tras tres meses sin declaraciones, Macri encabezó un acto de Pro en Jujuy dentro de la gira "Próximo Paso". Elogió el "equilibrio macroeconómico" logrado por Milei, pero cuestionó que el superávit fiscal sea de "baja calidad" por arrastrar subsidios de gestiones anteriores y no contemplar el mantenimiento de infraestructura.
  • Reclamos puntuales. Pidió que la inflación baje "a un dígito anual", mayor acceso al crédito y menor riesgo país. También insistió en la necesidad de "buenos equipos" de gobierno, un planteo que ya le había hecho a Milei sin eco, y en el que subyace su crítica a la designación de Adorni en Jefatura de Gabinete.
  • La incógnita de 2027. Mientras dirigentes como Martín Goerling evalúan un armado propio para las presidenciales, el precandidato Hernán Lacunza no participó del acto en Jujuy, en medio de la división interna de Pro entre quienes respaldan su candidatura y quienes prefieren mantener el acuerdo con LLA.