Temas del día

Política

La mesa política de La Libertad Avanza se reúne tras el desplante de Patricia Bullrich

El Gobierno no sabe cómo articular con el Congreso y hay dudas de que continúe ese cuerpo colegiado. El pedido de Javier Milei por el Presupuesto 2027.

Gonzalo Prado

La mesa política de La Libertad Avanza (LLA) se reunirá este martes en medio de fuertes cuestionamientos sobre la viabilidad de su propio funcionamiento, tras el escándalo que se desató en la presentación del Presupuesto 2027. El encuentro llegará con una interna abierta que ya nadie se molesta en disimular.

El foco está puesto en la jefa del bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich. Sus críticas por la falta de información escalaron en los últimos días y se convirtieron en una acusación directa contra el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el titular de Diputados, Martín Menem, a quienes trató de mentirosos por negar que le ocultaron datos.

El enojo de Patricia Bullrich y la acusación contra Diego Santilli

En el entorno de la senadora explican el trasfondo de la reacción. "Patricia (Bullrich) no va a decir lo que piensa, porque ella tiene un electorado que cuidar. Lo que pasa es que se cansó de que la tomen por tonta y que cuando advierte cuestiones no haya reacción", le dijo a El Observador un integrante de la mesa chica de la legisladora.

La definición describe un malestar acumulado más que un episodio puntual. En ese sector sostienen que la senadora viene marcando problemas desde hace meses sin que la conducción libertaria los tome en cuenta, y que el caso del presupuesto fue apenas el que hizo estallar todo.

La mesa política de La Libertad Avanza se reúne tras el desplante de Patricia Bullrich.

¿La mesa política de La Libertad Avanza sigue?

El enojo se incrementó en la previa del encuentro por otro motivo. Desde el Gobierno empezaron a circular versiones que sostenían que Bullrich no iba a estar presente en la reunión de este martes, una información que en su entorno leyeron como un intento de correrla de la mesa.

Ese movimiento terminó de tensar un vínculo que ya venía deteriorado desde el caso del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuando la senadora expuso públicamente su rechazo a la continuidad del entonces ministro coordinador y quedó enfrentada con la secretaria General, Karina Milei.

La mesa política de La Libertad Avanza se reúne tras el desplante de Patricia Bullrich.

La interna que dejó a Karina Milei fuera del viaje a Nueva York

La situación interna, de hecho, fue uno de los motivos que tuvo Karina Milei para no acompañar al presidente Javier Milei a Estados Unidos por la Asamblea General de las Naciones Unidas. La titular de la Secretaría General se quedó en Buenos Aires con la interna sin resolver.

Es la segunda señal en pocos días de que algo se movió en la cúpula libertaria, después de la salida de su mano derecha, María Belén Agudiez, de la subsecretaría de Planificación General tras los cambios en la Quinta de Olivos. Dos episodios distintos que confluyeron en el mismo lugar: el poder que Karina Milei venía concentrando sin discusión.

La mesa política de La Libertad Avanza se reúne tras el desplante de Patricia Bullrich.

El costo parlamentario que el Gobierno ya no oculta

Lo más relevante es que el propio oficialismo dejó de disimular las consecuencias. En el Gobierno ya reconocen que las peleas internas provocan que los objetivos parlamentarios se alejen o se encarezcan en la negociación con los gobernadores y los bloques aliados.

Y eso ocurre en el peor momento posible: cuando están a casi nada de cerrar los dos temas centrales de 2026, que son la suspensión de las PASO y el Presupuesto 2027. Cada semana de ruido interno le agrega precio a un acuerdo que la Casa Rosada necesita firmar antes de que arranque el año electoral, y los gobernadores lo saben tan bien como el propio oficialismo.

Cuando el "está todo bien" del Presidente ya no alcanza

En ese cuadro, incluso los gestos del jefe de Estado perdieron eficacia. Las palabras de Milei asegurando que "está todo bien con Bullrich" ya no tienen el efecto que tenían antes, ni hacia adentro del espacio ni entre los interlocutores que el Gobierno necesita para juntar votos.

La mesa de este martes deberá, entonces, ordenar dos cosas a la vez: el cronograma parlamentario de las próximas semanas y su propia convivencia interna. Si no consigue lo segundo, difícilmente pueda garantizar lo primero.

Compartir

El peso de las cosas