Las imágenes del gendarme argentino difundidas por Venezuela.
Yaakov Harary: "En Venezuela hablé muchas veces con Nahuel Gallo"
Luego de ser liberador por las autoridades de Venezuela, el argentino-israelí habló sobre las condiciones de detención durante el gobierno de Nicolás Maduro.
El argentino-israelí Yaakov Harary, que recuperó la libertad tras 15 meses detenido en Venezuela, afirmó que mantuvo conversaciones con el gendarme argentino Nahuel Gallo, que continúa bajo custodia del gobierno de Nicolás Maduro. Harary dio su testimonio en una entrevista con Radio Mitre.
Según su relato, Gallo permaneció con él en la misma celda durante cerca de una semana, tras su ingreso al penal, y luego lo trasladaron a otra celda. “Tuvimos muchas conversaciones”, dijo Harary, que sostuvo que vio a Gallo una semana antes de su salida y que el gendarme realizaba actividad física en el patio. También indicó que, al momento de su liberación, Gallo se encontraba en una de las celdas del fondo del pabellón.
Harary contó que estuvo alojado en la cárcel Rodeo I y describió un esquema de sanciones internas para detenidos que discutían con custodios, con un sector de reclusión en un cuarto piso. También relató que las autoridades asignaban a los extranjeros un nombre y un número de identificación distintos, y que en su caso le impusieron la identidad “Abraham Molina”.
Excarcelaciones en Venezuela
Sobre las excarcelaciones, sostuvo que no identificó un criterio fijo y que las liberaciones se dieron sin explicaciones. En su caso, dijo que le exigieron firmar un documento que afirmaba un trato acorde a estándares internacionales, y que él dejó por escrito su desacuerdo.
En cuanto a las razones de las detenciones, afirmó que a varios extranjeros les atribuían acusaciones similares, vinculadas a terrorismo y armas, sin información clara sobre cargos y sin un proceso judicial individualizado. También afirmó que, al momento de su salida, Diosdado Cabello lo entregó y que el encuentro duró cerca de un minuto.
Sobre los criterios de liberación, Harary aseguró: “Nadie sabe por qué criterio se está sacando”, y dijo que las excarcelaciones se resolvieron sin explicaciones. También describió un régimen de castigo dentro de Rodeo I y afirmó sobre las condiciones de detención: “Un perro vive mejor que nosotros ahí”.
En su testimonio, Harary sostuvo que el sistema penitenciario le asignó otra identidad y que, cuando reclamó por su nombre, recibió una respuesta reiterada: “Aquí te llamas Abraham Molina”. Además, sostuvo que el grupo de extranjeros detenido no recibió cargos individualizados: “Nunca nos dijeron: ‘Ustedes están detenidos por esto’”, y definió su situación como una herramienta de presión: “Nosotros somos como la carta que está en la manga”.
El FMI proyecta que la economía crecerá 5% este año y 7% el próximo, pero el país necesita expandirse con fuerza y por largo tiempo tras el colapso, una meta que no luce cercana ante el déficit de energía, los precios fuera de control y el peso del default.
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