El Gobierno nacional avanzó con la compra de nuevas formaciones ferroviarias para renovar parte de la flota de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La adquisición a cargo de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSE) forma parte del plan de inversiones establecido por la Emergencia Ferroviaria. El contrato incluye tanto las unidades como los elementos necesarios para su mantenimiento inicial y puesta en funcionamiento.
"Esta adquisición permitirá modernizar parte de la flota actual de la operación y generará mejoras en las frecuencias; reducción en tiempos de viajes; optimizar las condiciones de ascenso y descenso de los pasajeros; e incrementar el confort y la experiencia de viaje", anticipó la compañía.
¿Cómo son los nuevos trenes y cuándo comenzarán a circular en el AMBA?
La compra contempla 43 formaciones diésel, técnicamente denominadas Unidades Múltiples Diésel (DMU, por sus siglas en inglés), integradas por un total de 150 coches de pasajeros. A diferencia de los trenes que necesitan una locomotora para desplazarse, estas cuentan con sistemas de tracción propios.
El contrato también incluye insumos, consumibles y componentes para los primeros tres años de mantenimiento, además de la documentación técnica y los trabajos necesarios para poner en marcha el material rodante. La inversión total asciende a 324 millones de dólares.
Las nuevas formaciones se distribuirán entre los ferrocarriles Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur, permitiendo renovar parte del parque ferroviario que presta servicios en el AMBA.
El cronograma prevé que los primeros trenes lleguen a la Argentina a fines de 2027. Antes de comenzar a circular, deberán completarse las etapas de recepción y puesta en servicio.
Entre los objetivos anunciados por el Gobierno figuran mejorar las frecuencias y reducir los tiempos de viaje mediante un aumento de la velocidad de circulación. Además, las nuevas unidades ofrecerán mejores condiciones para el ascenso y descenso de pasajeros y mayor confort durante los trayectos.
Otro aspecto destacado es el consumo de combustible. De acuerdo con la información difundida por SOFSE, las nuevas unidades permitirían reducirlo casi a la mitad en comparación con el de las locomotoras que actualmente operan en el AMBA.
La operación se enmarca en el plan de acción establecido por el Decreto de Necesidad y Urgencia 525/24. El programa incluye la adquisición de material rodante y obras de infraestructura destinadas a mejorar la seguridad operacional, además de medidas para optimizar los gastos y los ingresos de las empresas ferroviarias.