El video fake de Mauricio Macri realizado con Inteligencia Artificial fue protagonista del cierre de la campaña porteña.
Comenzó la era artificial de la política
La Inteligencia Artificial revoluciona la política: campañas más digitales, emocionales y superficiales, donde el impacto inmediato y la confrontación dominan. La era artificial llegó para quedarse, imponiendo un nuevo paradigma en la relación entre líderes y votantes.
Ya no hay lugar para la sorpresa: la inteligencia artificial será un recurso permanente en las campañas electorales y en la comunicación política. Ha llegado una herramienta que lo cambia todo. Inaugura, sin vuelta atrás, la era artificial.
Un nuevo paradigma que impone reglas propias y obliga a los líderes a repensar la forma en que se vinculan con sus votantes y seguidores. Esta era consolida tendencias que se aceleraron, sobre todo, después de la pandemia. Son tiempos de tecnología invasiva y de adaptación a cambios abruptos y constantes.
Una lección urgente para políticos distraídos o en negación:
El paradigma irrumpe con desinterés, hartazgo e impaciencia.
Llega también con enojo ante la ineficiencia.
Se impone la dureza en la confrontación
Pelea contra quienes no representan con compromiso y firmeza los ideales de sectores cada vez más demandantes.
El ataque certero digital reemplaza a la defensa argumental.
Las emociones primarias, como el miedo y el enojo, están a flor de piel.
La toma de decisiones es cada vez más superficial.
La verdad ocupa un segundo plano.
Las contradicciones ya no incomodan.
El pasado importa poco; solo existe un presente efímero.
El futuro es una ilusión: cada vez más vago, cada vez más lejano.
Esta nueva era artificial emerge como un show verosímil con nuevas reglas: asombroso, impactante, deslumbrante y, por momentos, fascinante.
Así es la nueva política: artificial, por sobre todo.
En la AmCham Summit 2025, empresarios destacan el rumbo económico del gobierno de Milei y la histórica relación bilateral con EE.UU., pero reclaman reformas tributaria y laboral para consolidar el cambio. La política y el impacto de la elección porteña también fueron eje de las charlas informales.