Frente a un Lula que aprendió a tratarlo, un Milei más empático
El Presidente argentino se cuidó de hacer desplantes ante los presidentes del Mercosur. Como recompensa, se llevó el abrazo de sus colegas. El rol de los dos cancilleres.
Para muchos será poco, pero quienes están acostumbrados a convivir con el -casi siempre- destemplado carácter del presidente Javier Milei, su recibimiento a los presidentes del MERCOSUR y el presidente de Panamá fue notoriamente empático, hasta se podría decir extremadamente cuidadoso en su discurso, donde buscó no herir susceptibilidades sin abandonar su pensamiento.
Para el argentino fue todo un desafío. El discurso pasó por varias correcciones. La diplomacia local hizo la base, pero nunca el Presidente está contento con su intervención. Tanto que lo reflejó en el primer párrafo, cuando apeló a las palabras del canciller francés de la Revolución Francesa, Maurice Tayllerand, quien dijo: "El lenguaje fue dado al hombre para ocultar sus pensamientos", aludiendo particularmente "al discurso diplomático, donde muchas veces, en foros y encuentros como este, la norma es hablar diciendo lo menos posible o diciéndolo de tal manera que quede en el plano de lo subjetivo o interpretativo".
Uno podría esperar lo peor, pero no fue así. A lo largo de su discurso elogió las virtudes del diálogo, destacó el acuerdo comercial logrado con los países del EFTA (un novedoso experimento piloto que acelera las chances del acuerdo con UE), felicitó por el compromiso y el profesionalismo de los equipos negociadores ("a quienes deseo expresar mi reconocimiento"), y valoró la inclusión de otros países como Panamá.
Es cierto que hay un debate en la opinión pública acerca de si amenazó o no con dejar el Mercosur. Algunos opinan que así fue al decir que "emprenderemos el camino de la libertad, lo haremos acompañados o solos". Otros contextualizan esa frase con una anterior: "Si los socios del bloque prefirieran resistir, persistir en un camino que no nos ha resultado, entonces tendremos que insistir en flexibilizar las condiciones de sociedad que nos unen".
Es la lectura que hacen en Cancillería, donde no ocultan las tensiones que se vivieron en los días previos a esta Cumbre, en especial con el presidente Lula Da Silva, líder indiscutido de la región, y próximo presidente pro-témpore del Mercosur.
Encontrar el justo tono para exhibir un libertario que no baja sus banderas sin entrar en la descortesía fue un verdadero desafío. En Rosada cuentan que Karina Milei incluso intervino el protocolo para evitar que los demás presidentes luzcan más importantes que su hermano. Para cuidar esos detalles, ella no se despegó de su lado, en una escena extraña para los ceremoniales globales, pero que Lula aceptó que son inmodificables, consintiendo con realismo al socio comercial que no eligió. El vínculo que el canciller Gerardo Werthein logró con su par brasileño, Mauro Vieira fue clave en este caso. Casi como si dijeran: "Es lo que hay".
Claro que no es extraño que esto suceda en el caso de Brasil, que siempre prioriza los intereses nacionales por los personales. Con Argentina esto se hace muy difícil. Por caso, Alberto Fernández nunca quiso reunirse con Jair Bolsonaro, por ejemplo, y por años evitó asistir a reuniones donde estuvieran ambos. La pandemia lo ayudó, por lo menos en ese sentido.
Lo concreto es que Lula en ningún momento fue confrontativo, pero tuvo creatividad para dar su posicionamiento. "Cuando el mundo se muestra inestable y amenazante, es natural buscar refugio donde nos sentimos seguros. Para Brasil, el Mercosur es ese lugar. A lo largo de mas de tres décadas construimos una casa con bases sólidas, capaz de resistir la fuerza de las intemperies", dijo. Y agregó: "El Mercosur nos protege". Casi peronista.
El discurso de Lula es tan distinto, parte de una visión tan enfrentada a la de Milei, que lo raro es que hayan terminado con un abrazo, es verdad que un poco incómodo. Fue incentivado por los cancilleres de ambos países. Es que ambos coinciden en que sus países necesitan mostrar a los inversores que son democracias que tramitan en forma civilizada sus diferencias. Parece poco. Pero en eso estamos.
El jefe de Estado argentino pidió que se flexibilice aún más la política arancelaria, su par de Brasil fue en el sentido opuesto. La tensión entre ambos.
Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.
Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.
Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).