China sale en defensa de España y rechaza el uso del comercio como "arma" tras las amenazas de Donald Trump
La portavoz del Ministerio de Exteriores de China critica que el presidente de EE.UU. utilice las relaciones comerciales como herramienta de presión tras la negativa española a colaborar en la ofensiva contra Irán.
Ante este anuncio, la portavoz jefa del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning ha manifestado su rechazo a que el intercambio comercial sea empleado como "arma o herramienta de presión política". Esta reacción del gigante asiático surge como respuesta a las declaraciones de Trump, quien catalogó a España como un "aliado terrible".
El origen del desencuentro radica en la postura del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha rechazado la participación logística en la ofensiva contra Irán. Desde Pekín han insistido en que las acciones militares de Estados Unidos e Israel en territorio iraní "violan el derecho internacional", una postura que China mantiene desde el inicio de las hostilidades, exigiendo un cese inmediato de los ataques.
El gobierno de Sánchez se defiende
La respuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez a las amenazas del mandatario estadounidense fue que España cumple sus compromisos con la OTAN y que cualquier revisión de la relación bilateral deberá respetar la legalidad internacional y los acuerdos entre la Unión Europea y Estados Unidos.
La Comisión Europea ha expresado su confianza en que Washington respete sus compromisos comerciales, aunque ha dejado claro que la Unión actuará para proteger sus intereses económicos ante cualquier medida unilateral de la administración Trump.
"No vamos a prestar nuestras bases para nada que no esté en el tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU", aseguró el canciller español, José Manuel Albares
El presidente estadounidense responsabiliza al gobierno de Pedro Sánchez tras la negativa a permitir el uso de las bases de Morón y Rota en la ofensiva contra Irán. Las incógnitas sobre el futuro comercial con EEUU.
El presidente del Gobierno hizo una declaración institucional para dar respuesta al choque con su par estadounidense a partir de la posición de España sobre el conflicto en Oriente Medio.