El Papa Franciso, ingresado en el Hospital Gemelli de Roma desde el 14 de febrero, ha pasado otra noche tranquila según informa el comunicado emitido por el Vaticano.
El Sumo Pontífice, de 88 años, lleva 25 días hospitalizado y transita una estapa de "gradual y leve mejoría" tras haber transitado fuertes crisis respiratorias que preocuparon al mundo entero. En los últimos días ha mostrado una "buena" respuesta a la terapia, según las últimas informaciones.
Pronóstico reservado
Los médicos no emitieron su parte el domingo pero sí lo harán este lunes y por el momento han mantenido una posición cauta ya que su cuadro clínico sigue siendo "complejo" y, por eso, su pronóstico sigue siendo reservado.
El papa se dedica al reposo en el apartamento privado de la décima planta del Gemelli, mientras se ejercita con fisioterapia motora y respiratoria. Por el día, recibe altos flujos de oxígeno con cánulas nasales y por la noche usa la ventilación mecánica, con una máscara.
Tres semanas hospitalizado
Ya ha superado las tres semanas oculto al mundo y la única vez que su voz -débil, afectada y en español- ha superado sus paredes fue el pasado jueves, con un audiomensaje en el que agradecía a los fieles que cada noche rezan por su salud en la Plaza de San Pedro.
No obstante, el sigue gobernando la Iglesia y está informado de lo que ocurre en el mundo desde su habitación de hospital y recibió el domingo al secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, y al sustituto para los Asuntos Generales, el monseñor venezolano Edgar Peña Parra.
La salud del papa Francisco: sufrió dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda
El Vaticano informó en la tarde de este lunes que el Pontífice sufrió una nueva crisis respiratoria causada por "una acumulación de moco endobronquial" y que los médicos le realizaron "broncoscopias" para aspirar las secreciones. Está "lúcido y orientado"
Audio deI Papa Francisco: "Agradezco de todo corazón las oraciones", sostuvo el Santo Padre en un mensaje desde el hospital
El Sumo Pontífice mandó este jueves su primer mensaje grabado desde el Polilcínico Gemelli de Roma para agradecer por las oraciones que fieles de todo el mundo han elevado por él desde su ingreso.