El Tribunal Supremo (TS) ha respaldado la decisión del magistrado Ángel Hurtado de procesar al fiscal general, Álvaro García Ortiz, por un presunto delito de revelación de secretos, por el que las acusaciones piden hasta 6 años de cárcel, por la filtración sobre la investigación por delitos fiscales contra Alberto González Amador, el novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
La Sala de Apelación, conformada en este caso por los magistrados Andrés Palomo, Eduardo de Porres y Julián Sánchez Melgar, ha desestimado el recurso presentado por la Abogacía del Estado, en representación de García Ortiz, pero por mayoría, ya que Palomo ha emitido un voto particular.
En cambio, han estimado por unanimidad el recurso de la jefa de la Fiscalía Provincial de Madrid, Pilar Rodríguez, a la que levanta el procesamiento, por lo que queda fuera de la causa.
Nuñez Feijóo pide la dimisión inmediata de García Ortíz, pero Moncloa lo defiende a pesar de su procesamiento
El lider del PP advierte que "es el momento de que se vaya él y quien le daba las indicaciones" en alusión al presidente Pedro Sánchez. En cambio, el ministro Ángel Víctor Torres rechazó las acusaciones de que las órdenes para la filtración provinieran de la Presidencia del Gobierno.
García Ortíz rechaza dimitir: "No puede ser que la mentira derrote a un fiscal general"
El fiscal general del Estado ha respondido así a la imputación que le hizo el Tribunal Supremo por delito de revelación de secretos fiscales del novio de Isabel Díaz Ayuso.
La Asociación Profesional de Fiscales pide seis años de cárcel para García Ortiz por filtrar datos del novio de Díaz Ayuso
La APIF actúa como acusación popular en la causa contra el fiscal general de Estado por presuntos delitos de prevaricación y revelación de secretos. También solicitó 12 años de inhabilitación.
Sorprenden a Donald Trump "haciendo trampa" en la inauguración de un nuevo campo de golf en Escocia
Durante su visita a Escocia, el Presidente de Estados Unidos inaugura un campo de golf de 18 hoyos en un resort de su propiedad en Aberdeenshire.