Tensión por el acuerdo Mercosur-UE: Hungría amenaza con ir a los tribunales y crecen las protestas agrícolas
El texto, resultado de 26 años de negociaciones, enfrenta ahora una resistencia creciente en vísperas de su ratificación.
El texto, resultado de 26 años de negociaciones, enfrenta ahora una resistencia creciente en vísperas de su ratificación.
La inminente firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, prevista para el 17 de enero en Paraguay, ha desatado una fuerte controversia política e institucional en Europa. Gobiernos como el de Hungría han amenazado con llevar el pacto ante la Justicia, mientras que en países como Francia y España, sectores agrícolas han salido a las calles para expresar su rechazo.
El ministro de Agricultura de Hungría, István Nagy, declaró que su gobierno no aceptará el tratado comercial entre la UE y Mercosur, y que está dispuesto a llevarlo a los tribunales si la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo firma.
Nagy aseguró que el Ejecutivo de Viktor Orbán “llegará hasta el final” para impedir la entrada en vigor del acuerdo, alegando que éste perjudica directamente a los agricultores húngaros.
La ceremonia de firma del acuerdo entre la UE y los países del Mercosur tendrá lugar este miércoles 17 de enero en Asunción, y contará con la presencia de Von der Leyen y del presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Pese a las objeciones de Hungría, Francia e Irlanda, la Comisión Europea mantiene su agenda, en un intento por cerrar uno de los acuerdos comerciales más prolongados en negociación dentro del bloque europeo.
El sindicato agrario francés FNSEA movilizó el martes a 353 tractores en el centro de París, reclamando medidas urgentes del Gobierno y un giro en la política europea para frenar el acuerdo con Mercosur.
Arnaud Rousseau, presidente del FNSEA, afirmó que los agricultores están “muy desconfiados” y que “las cosas deben avanzar a corto plazo”, en referencia a soluciones inmediatas para el sector rural francés.
El sindicato anunció que intensificará su presión la próxima semana en Estrasburgo, donde el Parlamento Europeo debatirá el acuerdo. En paralelo, otras organizaciones mantienen acciones de bloqueo en puertos y autopistas del país.
Jerôme Bayle, portavoz del colectivo “Los ultras de la A64”, informó que levantarán temporalmente el bloqueo de una autopista clave, aunque advirtió que la lucha no ha terminado.
En Cataluña, el diputado de la CUP, Dani Cornellà, exigió la comparecencia del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, o del conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, para explicar cómo ha actuado el Govern ante el acuerdo UE-Mercosur.
Cornellà recordó que el Parlament votó en contra del tratado en octubre de 2025, y criticó que el Ejecutivo haya tardado meses en pronunciarse. Señaló que el pacto afecta directamente a los agricultores catalanes y beneficia a grandes capitales.
A pocos días de su formalización, que será el 17 de enero, el acuerdo UE-Mercosur enfrenta oposición política, protestas sociales y resistencia institucional. Mientras Bruselas avanza hacia su firma, distintos sectores exigen una revisión profunda del contenido, alertando por su impacto sobre la producción local, la seguridad alimentaria y el empleo rural en Europa.
Los gobiernos de Hungría e Irlanda ya adelantaron que votarán en contra del acuerdo comercial al considerar que afecta a sus agricultores. Pedro Sánchez dice que "cruza los dedos" para que sea aprobado.
Ursula von der Leyen viajará a Asunción a firmar el acuerdo comercial con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. El mercado se amplía a 700 millones de consumidores en ambos continentes.
España exporta bienes agroalimentarios a Mercosur por valor de 463 millones de euros, mientras que las importaciones ascienden a 4.118 millones de euros anuales.
El acuerdo Mercosur-UE genera división en España, con apoyo en el gobierno y la industria, pero fuertes críticas de agricultores y políticos opositores.
La firma del acuerdo entre la UE y Mercosur se concretará el 17 de enero en Asunción, tras superar las oposiciones de varios países miembros y garantizar medidas para proteger al sector agrícola europeo.
El acuerdo aprobado en Bruselas para ampliar el mercado a 780 millones de consumidores es resistido por grupos de agricultores. Bloqueos de autopistas en el sur de Francia y la región catalana en España.
La movilización se desactivó después de que sus representantes confirmaran una reunión para esta misma tarde con el presidente de la Generalidad de Cataluña, Salvador Illa.