Tras su elogio al franquismo, Más Madrid propone borrar a Juan Carlos I de todos los centros públicos del Estado
Se trata de una proposición no de ley que insta al Gobierno de Pedro Sánchez a retirar cualquier denominación oficial en instituciones, infraestructuras, organismos públicos y premios estatales, y sustituirlas por otras que respondan a criterios de “ejemplaridad, integridad y ética pública”.
La política española amaneció este martes con una propuesta tan simbólica como contundente. Más Madrid registró en el Congreso una iniciativa para eliminar el nombre de Juan Carlos I de todos los centros públicos del Estado.
Una medida que, en pleno 50º aniversario de la muerte de Francisco Franco, resuena como un gesto destinado no sólo a revisar el legado del rey emérito, sino también —según aseguran desde el partido— a desenredar definitivamente la memoria democrática de las últimas sombras del franquismo.
Juan Carlos I y Francisco Franco en 1974
La diputada Tesh Sidi fue explícita: mantener hospitales, avenidas o universidades bautizados con el nombre del antiguo jefe del Estado es, dijo, “una vergüenza para este país”.
En una rueda de prensa cargada de tono político, Sidi aseguró que “la ciudadanía rechaza el legado de Juan Carlos I porque es el legado de la corrupción, del marujeo, de las mentiras y del abandono al pueblo de España”.
Cambiar por nombres que respondan a criterios de ejemplaridad
La proposición no de ley registrada por Más Madrid insta al Gobierno a retirar cualquier denominación oficial relacionada con el rey emérito en instituciones, infraestructuras, organismos públicos y premios estatales, y sustituirlas por otras que respondan a criterios de “ejemplaridad, integridad y ética pública”.
La iniciativa, que llega en un momento especialmente cargado de simbolismo histórico, busca desanclar del espacio público una figura cuya imagen se ha erosionado en la última década.
El partido también pide al Ejecutivo que medie con comunidades autónomas y la FEMPpara extender esta limpieza simbólica al ámbito municipal y autonómico: universidades, colegios, centros sanitarios, infraestructuras o laboratorios que aún lleven el nombre del monarca.
Además, Más Madrid propone revisar los honores y distinciones concedidos a Juan Carlos I para valorar su retirada, suspensión o anulación conforme a la normativa vigente.
La ofensiva llega en un año marcado por la revisión del pasado reciente y la disputa por el relato de la Transición. Y Más Madrid, aprovechando la fecha, apunta directamente a lo que interpreta como un último gesto pendiente: desplazar del espacio público la memoria del rey que sucedió a Francisco Franco.
El expresidente del Gobierno se mete en la polémica que genera la próxima publicación en España del libro de memorias "Reconciliación". También resalta el papel de Felipe VI al que califica como un "Rey Excelente".
El rey emérito solo podrá participar de un almuerzo familiar en el Palacio de El Pardo pero no asistirá a las celebraciones solemnes en el Palacio Real y el Congreso que conmeorarán su proclamación hace cincuenta años. Sofía recibirá el Toison de Oro.
En su libro Reconciliación, el polémico Rey Emérito reivindica su "herencia democrática", y se adjudica el logro de la monarquía parlamentaria por más que lo hayan excluido. Sin dedicatoria para la Reina Letizia.
Gerardo Pisarello, el portavoz de los Comuns en el Congreso, advierte que la monarquía quedará vinculada al franquismo si Felipe VI no condena abiertamente el régimen de Franco.
La causa, conocida como el “Caso Mascarillas”, tiene su origen en un contrato adjudicado por la Diputación almeriense en abril de 2020 para el suministro de mascarillas, guantes y monos de protección, con un valor superior a los 2 millones de euros.