Los delitos contra la libertad sexual denunciados ante las fuerzas de seguridad fueron el pasado año 21.825, de los que uno de cada cinco fueron violaciones y un 42 por ciento de las víctimas eran menores.
Son algunos de los datos que este jueves ha adelantado el Ministerio del Interior en la presentación de la Oficina Nacional contra las Violencias Sexuales que mañana el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska publicará al completo en su página web.
La directora de esta oficina, bautizada como Onvios, Belén Crego, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han mostrado su preocupación porque en la última década la violencia sexual ha ido en aumento hasta consolidarse una tendencia sostenida anual de más del 14 por ciento.
Uno de cada cinco del total de hechos denunciados el pasado año fueron violaciones y tres de cada cuatro víctimas de violencia sexual jóvenes de menos de 30 años. De ellos, el 42 por ciento fueron menores de edad.
Tribunal Supremo: "Tener relaciones sexuales quitándose el preservativo, sin consentimiento de la pareja, es delito"
Fue el pasado mes de enero cuando el alto tribunal empezó a estudiar este asunto a raíz de un caso de 'stealthing' procedente de la Audiencia Provincial de Sevilla donde el acusado fue condenado a 4 años de cárcel por un delito de abuso sexual y a 6 meses de prisión por otro de lesiones
Desbaratan una red que explotaba sexualmente a mujeres en el Reino Unido y que operaba desde España
El líder de la organización y su familia residían en España, desde donde controlaban el ejercicio de la prostitución y los pagos por los servicios sexuales a distancia
El 75% de niños y adolescentes sufrieron un episodio de violencia sexual en el ámbito digital
Los adolescentes también reciben insultos, burlas, amenazas y hasta imágenes de desnudos creadas con inteligencia artificial.
Para la justicia española, un beso sin consentimiento es un delito contra la libertad sexual
La justicia de Sevilla condenó a un policía que le dio un beso a una detenida sin consentimiento, hecho que los jueces consideraron una invasión corporal.