Continua estable la inflación de la Eurozona en agosto, pese a una menor baja de los precios de la energía
La tasa del pasado mes se ubica en línea con el objetivo del Banco Central Europeo del 2%, según publica el Eurostat.
La tasa del pasado mes se ubica en línea con el objetivo del Banco Central Europeo del 2%, según publica el Eurostat.
La tasa de inflación anual de la eurozona se mantuvo en el 2% en agosto, un nivel alineado con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE), a pesar de la desaceleración en la caída de los precios de la energía.
Este dato, publicado por Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea, es inferior a la estimación preliminar, que situaba el Índice de Precios al Consumo (IPC) en el 2,1%.
La desaceleración de la caída de la energía, que se abarató un 2% en agosto frente al 2,4% del mes anterior, fue una de las principales razones detrás de la estabilidad en la tasa de inflación. No obstante, otros sectores contribuyeron a mantener la inflación en niveles moderados.
En particular, los precios de los servicios aumentaron un 3,1%, mientras que los de los alimentos, alcohol y tabaco subieron un 3,2%. Los bienes industriales no energéticos vieron un leve aumento del 0,8%.
Por países, las tasas de inflación más bajas se registraron en Chipre (0%), Francia (0,8%) e Italia (1,6%), mientras que Rumanía (8,5%), Estonia (6,2%) y Croacia (4,6%) experimentaron los mayores incrementos.
En cuanto a la inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles como la energía y los alimentos, se mantuvo en un 2,3%, tal como se esperaba.
En su reunión de septiembre, el BCE decidió mantener los tipos de interés sin cambios, en el 2%, y también actualizó sus proyecciones macroeconómicas. La entidad revisó ligeramente al alza su previsión de inflación para 2025, ahora estimada en un 2,1%, y para 2026, con un 1,7%. En cuanto a la inflación subyacente, el BCE mantiene sus estimaciones, situando la tasa en el 2,4% en 2025 y el 1,9% en 2026.
Según el indicador adelantado publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), frente a los carburantes, afectaron a la baja los alimentos y bebidas no alcohólicas, que cayeron más que el año anterior.
Analistas la atribuyen a una desaceleración en la caída de los precios de la energía, que continuaron disminuyendo, pero a un ritmo más moderado que en meses anteriores
Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, experimentó un leve aumento de una décima en agosto.