La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha dejado claro que no se levantará de la mesa que negocia la reducción de la jornada laboral porque ve "posibilidad de acuerdo", siempre, ha dicho, que la patronal quiera "formar parte" del mismo.
En declaraciones a los medios este viernes antes de clausurar las jornadas LGTBI de UGT, Díaz ha subrayado que el Gobierno tiene claro que va a reducir la jornada laboral sin reducción salarial y no va a hacer "una reducción fake".
"No me rindo jamás", ha dicho la ministra, quien ha apostado por alcanzar un acuerdo tripartito "si se puede" y para ello presentará en la reunión del próximo lunes una propuesta, que no ha querido desvelar, para tratar de arrancar el sí de la patronal, a la que ha pedido que participe en la mesa y abandone "la huelga de brazos caídos".
"Espero y deseo que la patronal tenga, primero, altura de miras, se deba a la institucionalidad de la mesa y, desde luego, ante las propuestas que hagamos, lógicamente las trabajemos", ha dicho.
Trabajo reúne desde hace varios meses a patronal y sindicatos con el objetivo de pactar los detalles de una reducción de la jornada laboral, desde las 40 horas semanales de la actualidad, hasta las 38,5 horas este mismo año y llegando a las 37,5 horas en 2025.
Reducción de la jornada laboral: Ultimátum de Trabajo a la patronal y amenaza de acordar con los sindicatos
El 'número dos' de Yolanda Díaz, Joaquín Pérez Rey ha dado a la CEOE una semana para que eleve una propuesta por escrito o, de lo contrario, pactarán llevar las horas semanales de 40 a 37,5 en 2025 si reducción salarial
La reducción de la jornada laboral costará 10.379 millones al comercio y solo 15 millones al sector público
Para el sector del comercio esta reforma implica una reducción de la jornada laboral de 3,2 millones de horas, con una media de 1.456 euros por asalariado.
Trabajo hará el lunes una nueva propuesta a las patronales para la reducción de la jornada laboral
Yolanda Díaz ha señalado que se va a hacer esa propuesta "para que vean que la vocación del Ministerio de Trabajo no es sólo dialogar, sino alcanzar un acuerdo