Oscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública.
El Gobierno plantea una suba salarial a los funcionarios con un esquema de suma fija y variable
Hacienda abre una negociación en un marco plurianual para evitar otra pérdida de poder adquisitivo tras el período 2022-2024 donde los empleados públicos quedaron por detrás de la inflación y de la evolución salarial del sector privado.
El Gobierno presentó este miércoles a los sindicatos de la función pública su propuesta para el marco salarial 2026-2028 con una oferta plantea que los incrementos se definan con una parte fija y otra variable.
El objetivo es proteger el poder adquisitivo de los empleados públicos, según el Ejecutivo que todavía no detalló los porcentajes concretos y aseguró que seguirán la misma estructura de negociación que pactos anteriores.
La secretaria de Estado de Función Pública, Consuelo Sánchez Naranjo, remarcó que la negociación se inscribe en un proceso más amplio de cambios organizativos y servicios públicos orientado a la innovación digital y ambiental.
Las centrales sindicales pidieron precisiones y el Gobierno acordó un calendario de reuniones para avanzar en el texto que irá a la Mesa General.
Los sindicatos reclaman un aumento retroactivo
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) afirmó que el Ejecutivo se comprometió a diferenciar expresamente la suba prevista para 2025, año en el que los salarios están congelados.
Los sindicatos reclaman que este aumento sea retroactivo a enero y exigen condiciones laborales y de empleo más amplias.
La negociación de empleo público comenzará el 11 de noviembre, mientras que el capítulo salarial se abordará como máximo el 19.
CCOO planteó que los incrementos deben superar el IPC, recuperar empleo perdido y revertir recortes de 2010 y 2012. El sindicato suspendió las movilizaciones pero advirtió que las retomará si la propuesta resulta insuficiente.
Desde UGT insistieron en que el aumento de 2025 es condición irrenunciable y que debe aplicarse con retroactividad.
Un antecedente con pérdida de poder adquisitivo
El precedente inmediato fue el pacto salarial 2022-2024, con subas fijas y variables que aseguraban un mínimo del 6,5% y podían llegar al 9,5% si se cumplían determinadas cláusulas ligadas a inflación y PIB.
Sin embargo, los funcionarios perdieron poder adquisitivo: mientras los precios avanzaron un 12,5%, sus salarios crecieron un 9,8%.
El deterioro relativo fue mayor frente al conjunto de trabajadores asalariados y frente a pensionistas, cuyo ingreso quedó blindado por la última reforma.
El impacto económico es el núcleo de la discusión: el Gobierno busca evitar que la próxima etapa salarial vuelva a quedar por detrás de la inflación, mientras los sindicatos presionan para recuperar poder perdido y blindarlo en un entorno de precios aún tensionado.
Es el salario mínimo, el más extendido en España. Luxemburgo, el país que mejor remunera en la UE, paga el doble. La creación de empleos se apoya en el sector turismo, con sueldos un 40% más bajos que el promedio.
La oferta, que abarca puestos en hoteles, restaurantes y bares en regiones como Carintia y Estiria, promete salarios atractivos y beneficios adicionales para los empleados que decidan mudarse temporalmente al país.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.