El mundo enfrenta "la mayor perturbación del suministro de petróleo de la historia", advierte la AIE
El bloqueo del estrecho de Ormuz y la caída del bombeo en varios países del Golfo disparan la tensión en los mercados energéticos.
El bloqueo del estrecho de Ormuz y la caída del bombeo en varios países del Golfo disparan la tensión en los mercados energéticos.
La escalada militar en Oriente Medio está provocando la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial, según advirtió la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su último informe mensual. El organismo estima que la producción global de crudo se ha reducido en al menos 8 millones de barriles diarios (mb/d) durante marzo, lo que ha obligado a revisar drásticamente sus previsiones para el mercado energético.
La agencia, adscrita a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), señala que el conflicto ha paralizado gran parte del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más estratégicos del comercio energético mundial.
La AIE advierte de que la crisis ha provocado una interrupción casi total del movimiento de petroleros a través del estrecho de Ormuz, por donde transitan normalmente cerca de 20 millones de barriles diarios de crudo y derivados.
El organismo describe este paso marítimo como “el punto de estrangulamiento más crítico del mundo para el transporte de petróleo”. Ante la inseguridad en la zona, muchos buques han dejado de operar o se muestran reticentes a cargar en los puertos del Golfo Pérsico.
“Productores y consumidores de todo el mundo están sintiendo la presión”, reconoce la AIE en su informe.
La paralización del tráfico marítimo ha generado una acumulación de petróleo en los tanques de almacenamiento de los países productores, mientras las exportaciones se reducen significativamente.
Como consecuencia directa del bloqueo logístico, varios productores de Oriente Próximo han comenzado a reducir o suspender parcialmente la producción de crudo.
La AIE calcula que la caída global del bombeo alcanza al menos 8 millones de barriles diarios, con reducciones significativas en países como Irak, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.
En este escenario, el informe advierte de que las pérdidas de suministro podrían aumentar si no se restablece con rapidez el transporte marítimo en la región.
“Ante la falta de una rápida reanudación del transporte marítimo, se prevé que las pérdidas de suministro aumenten”, señala el organismo.
La menor producción, combinada con las dificultades logísticas para exportar petróleo, ha impulsado al alza los precios internacionales del crudo.
La crisis energética no afecta únicamente al mercado del petróleo. La AIE advierte de que los mercados de diésel y combustible para aviación podrían resultar especialmente vulnerables si la interrupción del suministro se prolonga.
Aunque algunos países podrían aumentar la producción para compensar parte de las pérdidas, la agencia advierte de que la disponibilidad de materia prima limitará esa capacidad.
Además, algunos Estados han comenzado a imponer restricciones a la exportación de productos refinados, lo que podría añadir presión adicional sobre los mercados energéticos.
Ante la magnitud de la crisis, la Agencia Internacional de la Energía ha revisado drásticamente sus previsiones para el próximo año.
El organismo prevé ahora que el suministro mundial de petróleo aumente en 1,1 millones de barriles diarios en 2026, muy por debajo de los 2,4 millones de barriles diarios que estimaba en su informe de febrero.
Según la AIE, este crecimiento procederá exclusivamente de países que no forman parte de la alianza OPEP+.
La agencia subraya que la evolución del suministro dependerá en gran medida de la duración del conflicto en Oriente Próximo y de la rapidez con la que se restablezca el tráfico marítimo en el Golfo.
El informe también revisa a la baja las previsiones de demanda mundial de petróleo.
La AIE estima ahora que el consumo global aumentará en 640.000 barriles diarios, lo que supone 210.000 barriles menos de lo previsto en febrero.
Este ajuste refleja el impacto del aumento de los precios del petróleo y el deterioro de las perspectivas económicas globales.
En este contexto de fuerte volatilidad, la agencia anunció recientemente la liberación de 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de sus países miembros, una medida destinada a aliviar la presión sobre el mercado energético mundial.
Emiratos Árabes y Kuwait se sumaron a los recortes el fin de semana. El lunes, Arabia Saudita . La parálisis pronto sería total. Ya no hay dónde guardar el crudo. En Asia, el Brent saltó a u$s 116. Se derrumban las bolsas europeas. La solución de Trump: sacar el uranio de Irán.
La guerra en Oriente Medio ha provocado un aumento en los precios del crudo que amenaza la economía global.
La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, anunció que España apoyará el plan de la Agencia Internacional de Energía de liberar reservas de petróleo.
La medida busca compensar el suministro afectado por el cierre del estrecho de Ormuz y aliviar la presión sobre los mercados energéticos mundiales.
Los ataques a instalaciones energéticas y dos buques en el Golfo elevan la tensión en el mercado global mientras las potencias liberan reservas estratégicas. El Brent sigue cerca de los 100 dólares el barril.
Los ataques directos a petroleros en el Golfo por parte de Irán disparan el precio del crudo. El barril de Brent ha llegado a tocar los 100 dólares. Los intereses de la deuda y el dólar retoman las subidas, y las Bolsas las caídas.
Yolanda Díaz dice que el Gobierno de Pedro Sánchez está monitorizando la situación y que las primeras medidas económicas se debatirán en el Consejo de ministros.