El petróleo vuelve a subir por la crisis en el estrecho de Ormuz y presiona a la baja a las Bolsas europeas
El precio del petróleo Brent supera los 104 dólares impulsado por la guerra en Irán, mientras las Bolsas europeas anticipan caídas.
El precio del petróleo Brent supera los 104 dólares impulsado por la guerra en Irán, mientras las Bolsas europeas anticipan caídas.
El precio del petróleo registra un fuerte repunte este martes, impulsado por la escalada del conflicto en Oriente Medio y las tensiones en el estrecho de Ormuz, un enclave clave para el comercio energético mundial. El Brent, referencia en Europa, supera los 104 dólares, mientras los mercados bursátiles europeos anticipan una apertura a la baja ante la incertidumbre geopolítica.
El barril de Brent subía cerca de un 4% a primera hora de la mañana, situándose por encima de los 104 dólares, e incluso rozando los 105 dólares durante la sesión. Este nivel supone un fuerte incremento respecto a los 72 dólares previos al inicio de la ofensiva sobre Irán.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, registraba subidas superiores al 5%, alcanzando niveles próximos a los 98 dólares por barril.
La volatilidad ha sido una constante en los últimos días: hace apenas una semana, el Brent llegó a tocar los 119 dólares, reflejando la sensibilidad del mercado ante cualquier cambio en el conflicto.
El principal factor detrás del encarecimiento del crudo es la situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo, además de grandes volúmenes de gas natural licuado y fertilizantes.
La casi paralización del tráfico marítimo, tras ataques a buques petroleros y la intensificación del conflicto, ha obligado a los países productores del Golfo a reducir su producción, tensionando aún más los precios.
La Guardia Revolucionaria de Irán ha reivindicado varios ataques contra embarcaciones en la zona, en respuesta a la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel.
En las últimas horas, nuevos incidentes han agravado la situación: un dron provocó un incendio en un yacimiento de gas en Abu Dabi y un proyectil impactó contra un buque cisterna en el golfo de Omán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido de que los países de la OTAN enfrentan un “muy mal futuro” si no colaboran para restablecer el tránsito en el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, la Unión Europea ha descartado enviar fragatas a la zona. Los ministros de Exteriores de los Veintisiete han apostado por la prudencia y la vía diplomática, mostrando escepticismo ante la posibilidad de ampliar la misión naval europea ‘Aspides’ o crear una nueva operación bajo mandato de Naciones Unidas.
En paralelo, la Organización Marítima Internacional celebrará una sesión extraordinaria para analizar el impacto del bloqueo y la creciente inestabilidad en la región.
Ante la presión sobre los precios, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha aprobado la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor operación de su historia.
Estados Unidos aportará 172 millones de barriles, de los cuales los primeros 86 millones comenzarán a llegar al mercado a finales de esta semana. Japón ya ha iniciado la liberación de su parte, en un intento por estabilizar los mercados.
Estas medidas han contribuido parcialmente a calmar a los inversores, junto con el paso de un petrolero no iraní por el estrecho de Ormuz, un hecho interpretado como una señal limitada de normalización.
La escalada de tensión también se refleja en los mercados financieros. Las Bolsas europeas anticipan caídas superiores al 0,3% en la apertura, con el Ibex 35 en riesgo de perder los 17.000 puntos tras haberlos superado en la sesión anterior.
En contraste, Wall Street cerró el lunes en positivo, con avances del 0,8% en el Dow Jones y del 1,2% en el Nasdaq.
En Asia, el comportamiento ha sido dispar: el Nikkei japonés retrocedió un 0,2%, mientras el Kospi surcoreano subió un 1,6%. Hong Kong registró leves avances y Shanghái cayó más de un 0,8%.
El mercado del petróleo continúa condicionado por la evolución del conflicto en Irán y la estabilidad del estrecho de Ormuz. La combinación de ataques a infraestructuras energéticas, restricciones en el transporte marítimo y tensiones diplomáticas mantiene la presión sobre los precios.
A corto plazo, la evolución del conflicto y la capacidad de la comunidad internacional para garantizar el flujo energético serán determinantes para el comportamiento del crudo y su impacto en la economía global.
La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, anunció que España apoyará el plan de la Agencia Internacional de Energía de liberar reservas de petróleo.
Los ataques directos a petroleros en el Golfo por parte de Irán disparan el precio del crudo. El barril de Brent ha llegado a tocar los 100 dólares. Los intereses de la deuda y el dólar retoman las subidas, y las Bolsas las caídas.
El bloqueo del estrecho de Ormuz y la caída del bombeo en varios países del Golfo disparan la tensión en los mercados energéticos.
El secretario del Departamento del Tesoro, Scott Bessent, declaró que se trataba de una medida temporal para "promover la estabilidad en los mercados energéticos mundiales".
El conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos genera volatilidad en los mercados financieros internacionales.
Líderes europeos sostienen que el aumento de ingresos energéticos fortalece la capacidad militar de Rusia. Las reacciones en la Unión Europea y el impacto de la guerra contra irán sobre el precio del petróleo.