La inflación de España termina en 2,8% anual, un poco más alta de lo esperado pero la más baja en tres años
Por la suba de los carburantes y de los precios del ocio y la cultura, el índice de precios termina el año un poco más arriba de los valores del primer semestre.
La inflación ha subido cuatro décimas en diciembre, y ha llegado hasta el 2,8 % interanual, debido principalmente al encarecimiento de los carburantes y, en menor medida, a la mayor alza de los precios del ocio y la cultura.
Según el dato adelantado del índice de precios de consumo (IPC) publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa subyacente -que no incluye ni alimentos frescos ni energía- se ha incrementado dos décimas, hasta el 2,6 % interanual.
Durante los últimos meses, la inflación española proyectada anualmente había oscilado en valores cercanos al 2,5%, pero esa tendencia se diluyo en los últimos meses.
Aquel impacto de la invasión rusa a Ucrania
La evolución del IPC general se debe al encarecimiento de los carburantes, que bajaron en diciembre del año pasado, y a una mayor subida de los precios de ocio y cultura respecto al mismo mes de 2023.
El coste de la vida ha aumentado menos que en los tres últimos años, en los que el país ha visto cómo los precios subían mucho más rápido de lo normal.
Sobre todo en 2022, cuando la inflación promedió un 8,4%, la mayor cifra en cuatro décadas, claro que debido en forma principal al impacto de la guerra desatada en E$uropa tras la invasión de Rusia a territorio de Ucrania.
La suba de los combustibles y la electricidad fueron el principal motor de este fenómeno, lo que generó tensiones adicionales en un contexto económico ya de por sí complicado.
Desaceleración marcada. El IPC de agosto se ubicó en 1,7%, por debajo del 2,1% de julio y el registro más bajo desde junio de 2025. La variación interanual llegó a 33,5% y la acumulada en el año a 21,3%.
Los estacionales, motor de la baja. Los precios estacionales cayeron 0,9%, empujados por bajas en paquetes turísticos y prendas de vestir, compensadas parcialmente por alzas en verduras y frutas. El IPC Núcleo, en cambio, no acompañó la desaceleración y marcó 1,8%, similar a julio.
Vivienda y Educación, las subas más altas. La división de mayor aumento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,8%), seguida por Educación (2,5%). En el otro extremo, Recreación y cultura no tuvo variación (0%) y Prendas de vestir y calzado bajó 0,6%, su segunda caída consecutiva.
En línea con las expectativas del mercado. El dato coincidió con lo que preveía el REM (1,7%) y con el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, que ya había anticipado la tendencia a la baja.
Festejo oficial. El ministro Luis Caputo destacó que fue la suba más baja para un mes de agosto desde 2017 y remarcó que la media móvil de 3 meses cayó a 1,9%, con cinco bajas consecutivas. Milei celebró el dato en X.