La OCDE premia a España y eleva la previsión del crecimiento para 2025, pero pide ajustes en pensiones y prestaciones
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) destaca que las finanzas públicas de España han seguido mejorando, aunque considera que la consolidación fiscal sigue siendo esencial para encaminar la deuda hacia una tendencia a la baja a medio plazo
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que España ha mejorado sus finanzas públicas, pero insiste en que la consolidación fiscal “sigue siendo esencial” para encaminar la deuda hacia una tendencia descendente.
El organismo propone medidas equivalentes al 0,4% del PIB —unos 6.800 millones de euros— que incluyen reformas en pensiones, prestaciones e impuestos.
Aunque reconoce el impacto positivo de la retirada gradual de ayudas por la inflación y del buen comportamiento de los ingresos, alerta de que el déficit estructural permanece cerca del 3% y que la deuda continúa por encima de la media europea.
Pensiones bajo presión: ampliar el cómputo y ajustar a la longevidad
El envejecimiento demográfico es el principal foco de preocupación. El gasto en pensiones podría pasar del 12,9% del PIB al 16,1% en 2050. La OCDE propone restablecer un mecanismo de ajuste a la esperanza de vida y ampliar a 35 años el período de cálculo de la pensión pública.
Además, sugiere eliminar diferencias en las prestaciones por desempleo vinculadas a la edad y destinar más recursos a vivienda social e inversiones relacionadas con el clima y la energía.
Menos impuestos al trabajo, más al consumo
El organismo plantea reequilibrar la estructura impositiva: reducir la carga sobre el empleo y reforzar los impuestos indirectos. Entre las propuestas destaca ampliar la base del IVA, limitar exenciones y armonizar tasas de interés. También recomienda igualar los impuestos especiales entre diésel y gasolina y reforzar la fiscalidad ambiental.
El objetivo: estimular la productividad, favorecer la contratación y aumentar la recaudación sin elevar la presión directa sobre las rentas del trabajo.
Previsiones al alza: crecimiento del 2,9% en 2025 y 2,2% en 2026
Junto al informe fiscal, la OCDE actualizó sus proyecciones y volvió a mejorar las perspectivas económicas para España. Ahora prevé un crecimiento del 2,9% en 2025 y del 2,2% en 2026, en línea con el Gobierno. La demanda interna continuará siendo el principal motor, impulsada por el mercado laboral y la recuperación de la renta real.
La inversión repuntará gracias a menores costes de financiación y a la ejecución del Plan de Recuperación, aunque las exportaciones se verán afectadas por la debilidad de los socios comerciales y los aranceles de Estados Unidos.
Riesgos en el horizonte: política, comercio y clima
Pese al tono positivo, la OCDE advierte de riesgos importantes. La fragmentación política podría dificultar las reformas necesarias. En el frente externo, la escalada de tensiones comerciales y la mayor volatilidad financiera amenazan la demanda y la inversión.
El cambio climático se consolida como un factor de vulnerabilidad: eventos extremos como la DANA o las sequías pueden lastrar productividad, dañar infraestructuras y elevar costes, afectando sectores clave como el turismo, la agricultura y el transporte.
En síntesis, la OCDE envía un doble mensaje: España crece con fuerza, pero necesita reforzar sus pilares fiscales para sostener ese impulso en un contexto global incierto.
El informe del organismo detalla que en España no existe una estrategia global para todos los poderes del Estado, entes públicos y empresas estatales. Los datos llegan en pleno escándalo por el caso Koldo que sacude al Gobierno de Pedro Sánchez
En cambio, la entidad preve una desaceleración de la economía estadounidense: este año crecería 1,8% contra el 2,4% del año 2024. También Argentina que llegaría este año al 4,5%, un 0,7% menos que lo anticipado en junio
El organismo sube cuatro décimas al 2,9% su estimación para este año y la lleva al 2% para 2026. Se sitúa por delante de Estados Unidos y muy por encima de la zona euro.
Nueve de cada diez empleos creados en el último trimestre fueron generados por el sector privado. Los expertos resaltan que el número de desocupados debe ser seguido de cerca.