Donald Trump y Ursula von der Leyen
Guerra comercial: Bruselas se prepara para activar represalias contra EE.UU. el 7 de agosto
La Unión Europea dará un plazo adicional hasta el 7 de agosto para un acuerdo con Estados Unidos sobre aranceles.
Donald Trump y Ursula von der Leyen
La Unión Europea dará un plazo adicional hasta el 7 de agosto para un acuerdo con Estados Unidos sobre aranceles.
La Unión Europea ha anunciado que, si no se llega a un acuerdo con Estados Unidos antes del 1 de agosto, lanzará contramedidas comerciales el 7 de agosto en respuesta a los aranceles impuestos por Donald Trump.
Bruselas prevé implementar dos paquetes de represalias, uno por un valor de 21.000 millones de euros relacionado con las tarifas sobre el aluminio y el acero, y otro de 72.000 millones aún en preparación.
El portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, explicó en rueda de prensa que las dos listas de medidas se fusionarán en una única lista para simplificar y fortalecer las contramedidas. Esta lista será sometida a la aprobación de los Estados miembros de la UE. A pesar de estar preparándose para activar las represalias, la Comisión Europea mantiene su prioridad en alcanzar un acuerdo negociado con Washington.
Las negociaciones han ganado velocidad en la última semana, con la visita a Washington del comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic. La Comisión Europea reconoce que, dada la magnitud de los intercambios comerciales entre ambos bloques, un "acuerdo de mínimos" con la Administración de Trump podría ser necesario. Sefcovic afirmó que la relación transatlántica merece una solución negociada que conduzca a una nueva estabilidad y cooperación.
Dentro de la Unión Europea, los países están divididos en dos bloques respecto a la estrategia a seguir. Un grupo, encabezado por países como España, Alemania e Irlanda, aboga por continuar las negociaciones hasta el final, dado su fuerte vínculo con el mercado estadounidense. El Gobierno de Pedro Sánchez se muestra moderado y considera que el acuerdo está cercano, a pesar de la incertidumbre.
Alemania lidera el intercambio comercial bilateral con Estados Unidos y teme que una guerra arancelaria afecte gravemente a su industria automotriz. Además, países como Países Bajos e Irlanda, cuyos modelos económicos están profundamente integrados en cadenas de suministro globales, también muestran reticencia a una escalada de aranceles debido a sus efectos potenciales en sus economías.
Donald Trump, presidente de EE.UU., dijo este miércoles estar dispuesto a reducir los aranceles que ha amenazado con imponer a sus socios comerciales a partir de agosto, si estos se comprometen a eliminar trabas a las importaciones estadounidenses. En su cuenta de Truth Social, Trump advirtió: "Siempre cederé puntos arancelarios si puedo lograr que los principales países ABRAN SUS MERCADOS a Estados Unidos". Sin embargo, también destacó que, si no hay acuerdos, los países podrían enfrentarse a impuestos aún más altos.
Trump celebró la apertura de los mercados de Indonesia y Japón a las exportaciones de EE.UU., y subrayó que "solo reduciré los aranceles si un país acepta abrir su mercado". Además, el mandatario ha pausado los aranceles "recíprocos" que había anunciado inicialmente, los cuales afectaban a decenas de países, incluyendo la Unión Europea, con tarifas de entre el 20% y el 50% si no se llegaba a un acuerdo. Las conversaciones con la UE continúan, pero Trump ha afirmado que el gravamen del 30% anunciado a Bruselas ya está decidido.
El ministro de Economía Carlos Cuerpo destacó el peso de España en la OTAN pero advirtió que las negociaciones comerciales "se dan en el marco de la Comisión Europea".
La Comisión Europea entiende que el Gobierno se ha extralimitado y que sus acciones son contrarias a la libre circulación de capitales. Tomará medidas antes del verano que pueden escalar a una denuncia ante el TJUE.
Lo anunció a través de una carta dirigida a Ursula von der Leyen y publicada en su red social Truth Social.
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