Activistas pro palestina atacaron ferozmente la redacción del diario La Stampa en Italia
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, condenó el episodio y afirmó que “la libertad de prensa debe defenderse sin ambigüedades”.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, condenó el episodio y afirmó que “la libertad de prensa debe defenderse sin ambigüedades”.
Más de cien personas ingresaron por la fuerza al edificio de La Stampa, ubicado en la Via Lugaro de la ciudad de Turín, Italia el pasado viernes por la tarde, y causaron graves destrozos. La agresión tuvo lugar en el marco de una manifestación en apoyo a Palestina, que se desarrollaba en forma pacífica hasta que un grupo se desvió del recorrido.
La redacción estaba vacía al momento del ataque, debido a un paro nacional de periodistas convocado en defensa de la calidad informativa y por la negociación de convenios colectivos. Gracias a esta circunstancia, no se registraron heridos. Sin embargo, los daños materiales fueron importantes.
Los atacantes ingresaron al edificio con el rostro cubierto, forzaron puertas, rompieron mobiliario y realizaron pintadas con amenazas directas a la labor periodística. Entre las inscripciones se encontraban frases como “Periodista, te mato”, “La prensa es cómplice del genocidio” y “Sos el próximo de la lista”.
También arrojaron estiércol en la entrada del edificio, esparcieron documentos, tiraron libros y periódicos, y profanaron escritorios y paredes con consignas vinculadas a la causa palestina. Durante el ataque, se escucharon frases como “Palestina libre” y referencias al arresto de Mohamed Shahin en un Centro de Permanencia para la Repatriación (CPR).
Las fiscalías de Turín e Ivrea asumieron la causa penal, centrando sus esfuerzos en identificar a los participantes del ataque. Hasta el momento, 34 personas han sido identificadas y denunciadas, aunque no se han producido detenciones.
La fiscal general de la región de Piamonte y Valle de Aosta, Lucia Musti, expresó su respaldo al periódico y confirmó que la investigación sigue abierta, con la expectativa de avanzar en el reconocimiento de más implicados.
El Comité Editorial del periódico calificó lo ocurrido como un “gravísimo atentado a la información”, y destacó la gravedad del hecho al haberse producido en un día de protesta del sector periodístico.
La primera ministra Giorgia Meloni condenó de forma categórica el ataque, calificándolo como “un hecho muy grave” y subrayando que “la libertad de prensa es un pilar de la democracia”. En un mensaje publicado en sus redes, aseguró que es inadmisible sugerir que la prensa sea responsable de sufrir violencia.
El presidente de la República, Sergio Mattarella, expresó su solidaridad con el director de La Stampa, Andrea Malaguti, y con la redacción. También se manifestó el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, así como el síndaco de Turín, Stefano Lo Russo, quien pidió el pronto esclarecimiento del caso.
Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, generó controversia al referirse al ataque como una “advertencia a la prensa”. Aunque más tarde aclaró que condenaba la violencia, sus declaraciones fueron fuertemente criticadas por diversos dirigentes políticos italianos.
Albanese reiteró su rechazo a lo ocurrido mediante una publicación en redes sociales, en la que sostuvo que “la ira contra un sistema mediático que distorsiona la realidad es comprensible, pero la violencia debe ser rechazada”. Llamó a la resistencia pacífica y a la solidaridad con el pueblo palestino.
Líderes de diversos partidos políticos italianos repudiaron las palabras de Albanese, acusándola de justificar la violencia o de relativizar su gravedad. El ministro para las Relaciones con el Parlamento, Luca Ciriani, calificó sus dichos de “desconcertantes” e “inaceptables”.
El presidente del grupo parlamentario de Forza Italia, Maurizio Gasparri, pidió su destitución, mientras que otros dirigentes como Carlo Calenda y Pina Picierno criticaron lo que consideraron una justificación implícita del ataque.
La redacción del periódico recibió múltiples muestras de apoyo, tanto de figuras institucionales como de organizaciones vinculadas a la libertad de prensa. El episodio ha reabierto el debate sobre la seguridad de los periodistas y los límites de la protesta en contextos de alta tensión política.
Este episodio se enmarca en una serie de manifestaciones propalestinas ocurridas en distintas ciudades europeas en las últimas semanas, muchas de ellas pacíficas, pero algunas derivadas en disturbios. Las autoridades italianas confirmaron que continuarán las investigaciones hasta lograr sancionar a los responsables del ataque.
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