El Gobierno de Francia alerta sobre un estado catastrófico de su economía y activa plan de ajuste "sin motosierra"

El primer ministro Bayrou detalló la gravedad de la situación por el impacto de la guerra comercial de Trump y la crisis que derivó de la guerra en Ucrania, y busca apoyo para su plan de ajuste

El primer ministro francés, François Bayrou, alertó este martes del estado catastrófico de la economía del país, sobreendeudado, sin suficiente producción y con un nivel de trabajo por debajo de sus competidores, por lo que pidió apoyo para implementar un plan de ajuste que --indicó-- debe comenzar de forma inmediata.

En una comparecencia junto a la plana mayor de su Gobierno, Bayrou aseguró que la situación del país está agravada por las crisis internacionales, que obligan a un incremento del esfuerzo en defensa, y por la guerra comercial lanzada por el presidente Donald Trump.

"La supervivencia del país está en juego", advirtió el jefe del Ejecutivo, que reunió a parlamentarios, agentes sociales, asociaciones, administraciones locales y de la seguridad social para buscar antes de verano soluciones duraderas para esa crisis.

Pero el panorama que describió el primer ministro no convenció ni a los sindicatos ni a los miembros de la oposición, que acusaron al Gobierno de alentar el miedo para justificar unas políticas que consideran responsables del agravamiento de la situación.

Bayrou busca el apoyo popular a su plan de ajuste

Bayrou envió un mensaje de urgencia dirigido directamente a la opinión pública, en medio de su precariedad parlamentaria y de las críticas que recibe de la oposición: "Solo la toma de conciencia de nuestros ciudadanos puede respaldar la acción pública", aseguró.

El primer ministro, que tuvo que hacer concesiones a los socialistas y a la extrema derecha para adoptar las cuentas de 2025, quiere ahora ir más lejos en la austeridad y sabe que para eso necesita el respaldo popular a falta del político.

El ministro de Economía, Éric Lombard, evaluó en 40.000 millones de euros el ajuste necesario en las cuentas del año próximo para mantener el déficit público en el 4,6 % del PIB, tras el 5,4 % que esperan este año.

Por eso, Bayrou dibujó un panorama catastrofista, el de una Francia que "no produce lo suficiente y no trabaja lo suficiente", pero que tiene "el nivel de gasto público más elevado del mundo", que no genera satisfacción en la ciudadanía pero se traduce en un endeudamiento que amenaza con estrangular el país.

Una situación agravada por las recientes crisis, desde el "huracán" de la invasión de Ucrania, que obligará a incrementar el gasto en defensa en 3.000 millones de euros, a la guerra comercial lanzada por Trump, que calificó de "ciclón" de "consecuencias imprevisibles".

Frente a ello, el primer ministro invitó a los diferentes agentes a aportar propuestas para elaborar los presupuestos de 2026, que deben llegar antes del 14 de julio próximo, dada la urgencia de la situación.

Sin aumento de impuestos ni de deuda

Sin dar consignas concretas, Bayrou sí marcó algunas líneas rojas, calcadas del programa del presidente, Emmanuel Macron, como evitar la suba de impuestos, ya muy altos en el país y que, dijo, harían huir a la inversión.

También alertó contra propuestas que incrementen la deuda, cuyos intereses cuestan ya 62.000 millones de euros anuales y pueden llegar a los 100.000 millones en 2029 si no se reduce el déficit.

Por ello, señaló que las medidas que se adopten deben tender a que Francia cumpla su compromiso de déficit presupuestario en el 3 % en cuatro años.

La ministra de Hacienda, Amélie de Montchalin, que compareció junto a Bayrou, indicó que será necesario reducir un 6 % el gasto público cada uno de los próximos cinco años, aunque afirmó que lo harán "sin motosierra", con medidas de racionalización.

El Gobierno evitó al máximo dar pistas sobre dónde habrá que meter la tijera, pero la ministra avanzó que reducir agencias públicas, limitar las bajas por enfermedad o racionalizar las compras son posibles pistas.

"Otros países lo han hecho sin deteriorar el nivel de vida y de satisfacción de sus ciudadanos", aseguró Bayrou, que puso como ejemplos a Canadá y Países Bajos, al tiempo que recordó que el déficit en Francia era del 2,3 % antes de la crisis del covid.

Habrá dinero para subir el gasto en Defensa

También consideró imprescindible incrementar el gasto en defensa, que pidió también al resto de los países de la Unión Europea para abandonar la dependencia de Estados Unidos.

Bayrou se mostró a favor de una "refundación de la acción pública" que pase por evaluar el gasto de cada administración para hacerla más eficiente y por "revitalizar la actividad" a través de una menor burocracia administrativa y una mejora de la formación en oficios de futuro.

Todo ello debe conducir a una reindustralización de un país que, dijo, "lidera sectores punteros" como la aeronáutica o el lujo pero "está ausente en la producción de base, que es la que más consumen los ciudadanos".

Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Reunión de la mesa política del Gobierno por la cuestión Malvinas, con la participación de los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores
Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.