El Parlamento griego aprobó este jueves una controvertida ley que amplía la jornada laboral hasta un máximo de 13 horas diarias durante 37 días al año.
El proyecto fue aprobado gracias a los votos a favor de la conservadora Nueva Democracia, el partido con mayoría absoluta del primer ministro Kyriakos Mitsotakis, mientras que toda la oposición votó en contra, excepto el izquierdista Syriza que se retiró de la votación para «no legalizar con su voto» lo que calificó como una "ley monstruosa"
Primer Ministro de Grecia Kyriakos Mitsotakis.
Sindicatos denuncian que la ley no es voluntaria
Aunque la ley contempla una bonificación del 40% por hora extra y mantiene el límite de 48 horas semanales, trabajadores y organizaciones sindicales advierten que en la práctica la extensión de jornada no será opcional.
Las protestas incluyeron dos huelgas generales que paralizaron el país, pero no lograron frenar la reforma.
La situación en España
En nuestro país, la situación es bien distinta ya que el Gobierno de Pedro Sánchez impulsa una reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Sin embargo, la medida que impulsa la vicepresidenta segunda y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz no ha podido avanzar en el Congreso de los Diputados.
Yolanda Díaz busca un recorte real de la jornada laboral al endurecer el registro horario
Trabajo descarta el incremento de las multas y confirma que el reglamento obligará a que el control sea digital y garantice el acceso por parte de la Inspección, que podrá actuar de oficio. El Ejecutivo no descarta ayudas para digitalizar los pequeños negocios.
Pedro Sánchez anuncia una ley para reducir la jornada laboral de los profesores
Según el Gobierno la nueva ley tiene como objetivo mejorar la calidad educativa y el bienestar de los docentes. El anuncio ha sido recibido con una mezcla de reacciones.
Grecia vuelve a paralizarse por una huelga general contra la extensión de la jornada laboral a 13 horas
Esta es la segunda medida de fuerza en menos de un mes, en un clima de creciente tensión entre el Ejecutivo y las organizaciones sindicales, justo cuando el Parlamento se prepara para debatir la controvertida reforma laboral.