Qué busca Putin con los drones: examinar las defensas antiaéreas de la OTAN y tensar las relaciones entre aliado
Se tensan las relaciones entre Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea.
Se tensan las relaciones entre Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea.
Rusia ha violado el espacio aéreo de al menos seis países europeos utilizando drones y aviones militares.
Las incursiones son vistas como provocaciones intencionadas por parte de Vladimir Putin.
El objetivo militar sería analizar las defensas antiaéreas de la OTAN.
En lo político, se busca tensar las relaciones entre Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea.
Países como Lituania piden pasar de la vigilancia a la defensa activa ante estos episodios.
Rusia ha utilizado drones no armados y cazas Mig-31 equipados con misiles para sobrevolar el espacio aéreo de países europeos. También ha enviado aviones cerca de las costas de Alaska, lo que obligó a su interceptación por parte de Estados Unidos.
No. Aunque los cazas llevaban misiles, no hubo uso de fuerza ni carga explosiva en los drones. Se consideran provocaciones dentro del marco de la guerra híbrida que Rusia ha empleado durante años, que incluye también ciberataques y desinformación.
Según el experto Jesús A. Núñez Villaverde, Rusia busca dos objetivos principales: por un lado, evaluar la capacidad y ubicación de las defensas antiaéreas de la OTAN, y por otro, generar fricciones dentro de la Alianza Atlántica y entre los países de la Unión Europea, debilitando así su respuesta común frente al conflicto con Ucrania.
Núñez Villaverde señala que estas acciones permiten a Rusia obtener información actualizada sobre radares, baterías antiaéreas y protocolos de respuesta de los aliados. Esta estrategia solo cobra sentido completo si se considera un paso previo a un ataque real, aunque por el momento no se ha llegado a ese punto.
Polonia y Estonia invocaron el artículo 4 del Tratado del Atlántico Norte, que prevé consultas entre los aliados cuando uno de ellos se siente amenazado. La OTAN respondió con planes para lanzar la operación 'Centinela Oriental', aunque aún no ha comenzado formalmente.
España ha ofrecido tres cazas, un radar y un avión A400 para contribuir a la operación de la OTAN, pero la solicitud formal de estos medios aún no ha llegado. La concreción se ha aplazado hasta la primera semana de octubre.
Mientras que Estados Unidos -con una postura marcada por Donald Trump- tiende a restar importancia a las incursiones, países como Lituania piden medidas más firmes. La ministra de Defensa lituana ha propuesto transformar la misión de vigilancia aérea en una de defensa activa, autorizando incluso el derribo de drones no tripulados.
La situación evidencia una clara disonancia dentro de la OTAN respecto a cómo manejar las provocaciones rusas. Aunque todos los aliados han condenado las incursiones, no hay consenso sobre la intensidad de la respuesta.
Mientras algunas voces abogan por mantener el enfoque diplomático y de contención, otras exigen una transición hacia la defensa activa y la reacción inmediata.
La operación ‘Centinela Oriental’, aún en preparación, será un indicio clave del compromiso de la OTAN para fortalecer su flanco oriental. Por su parte, Rusia parece decidido a continuar su estrategia de presión híbrida, sin cruzar los límites que podrían desencadenar un conflicto directo, pero dejando en evidencia las fisuras internas de la Alianza Atlántica.
El secretario general de la alianza atlántica aseguró que si las aeronaves rusas representan un peligro para la población civil, no dudarán en tomar medidas, que incluyen el derribo de los aviones intrusos si es necesario.
Al hablar en la Asamblea General de la ONU, el presidente de Ucrania planteó que "es el poderío militar el que define su una nación sobrevive". Y agradeció al Rey Felipe VI su respaldo desde la invasión de Rusia en 2022.