Robo al museo del Louvre: la Policía francesa detiene a dos sospechosos pero las joyas no aparecen
El primer detenido por el robo fue interceptado en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle y el segundo en Seine-Saint-Denis, en las afueras de París.
El primer detenido por el robo fue interceptado en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle y el segundo en Seine-Saint-Denis, en las afueras de París.
Dos hombres fueron detenidos en París este fin de semana por su presunta implicación en el robo de joyas históricas del Museo del Louvre, ocurrido el pasado 19 de octubre. El asalto, ejecutado en pleno día y mediante un montacargas, tuvo lugar en la Galería de Apolo, una de las salas más emblemáticas del museo.
Las piezas robadas, que pertenecieron a Napoleón Bonaparte y la Emperatriz Josefina, están valoradas en 88 millones de euros, aunque su valor patrimonial es incalculable. Hasta el momento, las joyas no han sido recuperadas.
Los arrestos se realizaron el sábado 25 de octubre, según confirmaron medios locales y posteriormente la Fiscalía de París. El primero de los detenidos fue interceptado en el aeropuerto Roissy-Charles de Gaulle, cuando intentaba embarcar hacia Argelia. El segundo fue capturado en Seine-Saint-Denis, en las afueras de la capital francesa.
Ambos hombres, de alrededor de 30 años, fueron trasladados a dependencias de la Brigada de Represión del Crimen Organizado (BRB), en el distrito XVII. La detención provisional puede extenderse hasta 96 horas mientras se avanza con la investigación.
Los dos sospechosos tienen antecedentes por delitos similares y estarían relacionados con un grupo de al menos cuatro personas que participaron en el robo. La Fiscalía interregional especializada evalúa cargos por robo en banda organizada y asociación ilícita con fines delictivos.
La operación fue conducida por unidades especializadas de la Policía Judicial y la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales (OCBC), que continúan trabajando en la identificación del resto del grupo y en la recuperación de las piezas sustraídas.
La fiscal de la República, Laure Beccuau, confirmó este domingo los arrestos, aunque lamentó la filtración de la información. En un comunicado, advirtió que la divulgación anticipada de detalles podría comprometer el avance de la investigación.
“La revelación precipitada de estos elementos solo puede perjudicar los esfuerzos de los investigadores movilizados”, indicó. Añadió que no se proporcionarán más datos hasta que finalice la fase de detención provisional.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, expresó su respaldo al equipo de investigación, felicitando públicamente a los agentes por actuar “sin descanso”. Subrayó la importancia de mantener la confidencialidad de la pesquisa y reafirmó el compromiso de avanzar con la misma determinación.
“El trabajo continúa bajo la autoridad de la jurisdicción interregional especializada”, expresó Nuñez en su cuenta oficial de la red X.
El robo ha generado fuertes cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad del Museo del Louvre, especialmente por la forma en que los delincuentes accedieron al recinto. La utilización de un montacargas y la rapidez de la operación indican una planificación precisa.
Hasta el momento no se han reportado implicancias internas ni se han revelado fallos en el sistema de vigilancia. Las autoridades mantienen abierta la investigación, con todas las hipótesis en análisis.
Los delincuentes accedieron “desde el exterior utilizando una plataforma elevadora” y que la operación fue “cuidadosamente planificada”. Se llevaron nueve piezas de la colección de Napoleón y la emperatriz Eugenia.
Expertos aseguran que, si no son atrapados con las joyas, los ladrones de las 8 piezas del museo del Louvre probablemente las desmantelarán para venderlas sin dejar rastro.
Estos episodios dejaron una huella en la historia del arte, con obras que siguen desaparecidas o que solo fueron recuperadas tras largos períodos de investigación y persecución.
Laurence des Cars, quien presentó su dimisión tras el atraco pero fue rechazada por Macron, calificó como un "fracaso" la sustracción de las joyas. Ninguna cámara cubría el balcón por el que ingresaron los ladrones a la Galería Apolo con un montacargas.
Este robo, que involucró la sustracción de joyas de la corona francesa por un valor superior a los ocho millones de euros, se realizó de manera extremadamente rápida y planificada.
Böcker Maquinarias aprovechó la "eficacia" del montacargas para acceder al museo y robar las joyas de la corona y armó una campaña publicitaria que se hizo viral. El slogan y la foto del Louvre acordonado.
Salvo que fuera un encargo, a los ladrones aún les queda la parte más difícil. Las gemas se desmontan, se vuelven a cortar y el oro se derrite para que nada sea rastreable. Cuánto podrían obtener por su valor de mercado.