Irán confirma la muerte de su portavoz en ataques de EEUU e Israel en plena escalada bélica
El conflicto se expande con ataques a refinerías en Kuwait y lanzamientos de drones en varios países del Golfo.
El conflicto se expande con ataques a refinerías en Kuwait y lanzamientos de drones en varios países del Golfo.
Los Guardianes de la Revolución de Irán confirmaron este viernes la muerte de su portavoz, Alí Mohamad Naini, en el marco de los bombardeos conjuntos llevados a cabo por Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní.
El fallecimiento se produce en un contexto de intensificación del conflicto en Oriente Medio, que ya suma más de tres semanas de enfrentamientos y un creciente número de víctimas.
En un comunicado oficial, el cuerpo militar iraní aseguró que Naini murió “en el cobarde y criminal atentado terrorista perpetrado por el bando estadounidense-sionista al amanecer”.
La Guardia Revolucionaria señaló además que el portavoz “ha caído mártir” durante la ofensiva iniciada el pasado 28 de febrero y destacó su trayectoria de más de cuatro décadas en defensa del régimen.
“Prometemos continuar su camino de perseverancia en la lucha contra los terroristas”, afirmó el organismo, que definió a Naini como “un general valiente y sincero”.
La muerte del portavoz se produjo tras una nueva oleada de bombardeos israelíes contra infraestructura del régimen en “el corazón de Teherán”, según informó el Ejército de Israel.
En un mensaje difundido a través de Telegram, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron haber “empezado una oleada de ataques contra la infraestructura del régimen terrorista de Irán”.
Horas antes, Irán había lanzado varias andanadas de ataques contra Jerusalén y el norte de Israel, en una escalada que refleja la dinámica de represalias cruzadas.
El conflicto ha comenzado a extenderse más allá de Irán e Israel. La Corporación Petrolera de Kuwait informó del impacto de drones en la refinería Mina Al-Ahmadi, mientras que Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Baréin reportaron nuevos ataques con misiles y drones.
Estos episodios se producen cuando se cumplen 21 días desde el inicio de la guerra, en un escenario de creciente inestabilidad en Oriente Próximo.
En paralelo a la intensificación de los bombardeos, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió que la estrategia militar no puede limitarse a ataques aéreos.
“No se puede hacer una revolución desde el aire; también se necesita un componente terrestre”, afirmó, dejando abierta la puerta a una posible ampliación de la ofensiva.
Las autoridades iraníes sitúan en más de 1.200 los muertos por los ataques de Estados Unidos e Israel, aunque la organización Human Rights Activists in Iran eleva la cifra a más de 3.000, en su mayoría civiles.
Entre las víctimas figuran altos cargos del régimen, como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de mandos militares y responsables de seguridad.
La ofensiva se inició en un momento de conversaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, lo que ha añadido tensión al escenario diplomático.
Teherán ha respondido con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en la región, incluidas instalaciones militares, en una escalada que continúa sin señales de desescalada inmediata.
El conflicto entra así en una fase de mayor intensidad, con impactos militares, políticos y humanitarios cada vez más amplios en Oriente Medio.
La ofensiva combina inteligencia y ataques de precisión sobre estructuras clave, mientras persisten dudas sobre su impacto real en la estabilidad interna.
El barril de petróleo toca los 116 dólares y las Bolsas asiáticas registran caídas importantes. Mientras tanto, los mercados europeos profundizan las tendencias negativas, pendientes del BCE.
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Israel cambió el juego. Atacó un yacimiento de gas en Irán, del que depende su suministro de electricidad. En represalia, Teherán apuntó contra el GNL de Qatar. Demorarán hasta 5 años en reparar el daño.
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