La Fórmula 1 tuvo tres ganadores en Madrid: Kimi Antonelli, Franco Colapinto e Isabel Díaz Ayuso

El italiano de 20 años terminó primero y se consolida como líder del torneo mundial de pilotos. El argentino quedó en séptimo lugar y empieza a jugar en el top ten. Y la presidenta de Madrid coronó un Gran Premio exitoso, con récord de público y turistas, y un circuito semi urbano construido en un año y medio.

Fernando González

Hay un podio diferente en el Gran Premio de F1 en Madrid.

La crónica deportiva dirá que el prodigio italiano de 20 años, Kimi Antonelli, sumó este domingo a bordo de su Mercedez Benz otra victoria en el Gran Premio de España de Fórmula 1, el primero en el nuevo circuito Madring, por delante del neerlandés Max Verstappen con su Red Bull y del inglés Lando Norris con su McLaren.

Es una confirmación del favoritismo que tenía el joven italiano, que venía de ganar en el circuito Monza, y que tiene todos los tickets necesarios para convertirse en el próximo campeón del mundo. Sí, a los 20 años.

La noticia dirá que el argentino Franco Colapinto, quien había clasificado noveno el sábado, confirmó los buenos presagios que viene sumando al hacer una carrera prolija, muy profesional y quedarse con el séptimo lugar, sumando 6 puntos en el torneo para llegar a 27 en el año y asomar como un pasajero cada vez más frecuente en el selecto grupo de los Top Ten de la Fórmula 1.

Y, lamentablemente, el relato deportivo se completará con el malísimo domingo que tuvieron los pilotos españoles: el multicampeón de 45 años, Fernando Alonso, y Carlos Sainz se rozaron en una curva del Madring para el asturiano terminara al fondo en el 17º lugar y el madrileño directamente se fuera a los boxes en la vuelta 46.

Claro que la gran jornada de la categoría automovilística más importante del planeta siempre tiene una arista relacionada con la política y los negocios. Y, en este aspecto, hay que reconocerle a la presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que se hizo un lugar en el podio de los ganadores.

En un año y medio logró que el circuito semi urbano llamado Madring, ubicado entre los barrios madrileños de Valdebebas y Barajas, se convirtiera en el ombligo informativo del planeta, sin lamentar choques graves ni víctimas ni interrupciones odiosas. Y que el final de un gran premio pleno de emociones y suspenso la tuviera entre quienes entregaron los premios junto al Rey Felipe VI, nada más y nada menos, a pocos meses de las elecciones.

El esfuerzo de Isabel Díaz Ayuso, junto al del alcalde José Luis Martínez Almeida y a un grupo muy motivado de profesionales, debió superar incluso la oposición del gobierno de Pedro Sánchez quien, a través de sus medios periodísticos dóciles y de una granja infinita de activistas digitales, hicieron todo lo posible por arruinar la fiesta que Madring celebró con 450.000 espectadores y miles de turistas en la capital de España.

Claro que hubo algunos errores y cuestiones a corregir en el estreno del Madring. Pero nada que no se pueda solucionar de modo sencillo ni que arroja sombra alguna sobre el Gran Premio de la capital española el año próximo y los siguientes. En la cuenta de resultados, Díaz Ayuso y Madrid, pasaron la prueba.

La elección del lugar, aprovechando la zona cercana al aeropuerto y la fenomenal estructura de Ifema, resultó todo un acierto. Los medios de transporte funcionaron a la perfección para trasladar a los espectadores sin sobresaltos y queda, como desafío para 2027, la molestia del ruido. De lejos, el inconveniente que más quejas despertó entre los madrileños.

Un Gran Premio con desarrollo y final emocionantes

Después de 45 años de aquel 'Gran Circo' en el circuito de Jarama, Madring se constituyó en la octava victoria del joven piloto italiano de 20 años que, como en Monza hace una semana, se vio beneficiado por un 'Virtual Safety Car' que le permitió parar, mientras Lando Norris y su McLaren entraban a boxes ya con la ventana cerrada perdiendo su importante privilegio de la pole position del sábado.

Así, el bambini italiano suma 25 puntos y le saca 81 -más de tres carreras- a su compañero, el inglés George Russell, que va segundo aprovechando también el abandono de Lewis Hamilton en su Ferrari, que se queda a 101 puntos por un problema en los frenos. La recta final fue vibrante por un duelo entre Max Verstappen y Lando Norris con la segunda plaza en juego, que fue para el tetra campeón del mundo, que defendió el lugar con uñas y dientes.

La carrera siguió su curso durante largo rato sin registrar mayores cambios que los que se produjeron al principio.

Al final, los cuatro primeros (Antonelli, Verstappen, Norris y Leclerc) se apretaron en apenas cuatro segundos, pero la emoción y el suspenso no lograron variar las posiciones. El italiano fue bendecido con la bandera a cuadros y con Verstappen y Norris celebraron en el podio con sol a pleno de Madrid.

El líder nacido en Italia, el aspirante llegado desde Argentina con su mate y la política de la ciudad donde confluyen todos los caminos tuvieron su domingo de felicidad y de celebración.

De Madring al cielo, como dice la frase que viene a quedarse varios años por estas tierras.