Dos semanas después del escándalo que conmovió a España, y al mundo, Luis Rubiales anunció este domingo la dimisión a su cargo como presidente de la Real Federación Española de Fútbol a través de un comunicado.
Así terminó la enorme polémica protagonizada en la ceremonia del Mundial Femenino de Fútbol, que ganó la selección española, al darle un beso en la boca a la futbolista Jenni Hermoso que la jugadora denunció como no consentido.
Luis Rubiales, además de ser criticado por el gobierno de España, numerosos dirigentes españoles, deportistas y referentes culturales, había sido suspendido en su cargo durante 90 días por la FIFA.
La magnitud del escándalo, que escaló a todo el planeta más allá del mundo deportivo, terminó precipitando la decisión que Rubiales tomó a última hora de este domingo.
EFE