Las ex monjas de Belorado abandonaron el convento donde vivían, horas antes del desahucio forzoso
Las ex monjas de Belorado desalojaron el inmueble donde vivían pocas horas antes del límite impuesto por la justicia para su retirada voluntaria.
Las ex monjas de Belorado desalojaron el inmueble donde vivían pocas horas antes del límite impuesto por la justicia para su retirada voluntaria.
Las ex monjas de Belorado han abandonado el convento donde vivían, casi dos años después de anunciar su salida de la Iglesia Católica y ser excomulgadas por el delito de cisma. Según informó su portavoz, Francisco Canals, las siete ex monjas que quedaban en el lugar, salieron del monasterio a las 02:46h luego de realizar un último acto simbólico.
La salida se produjo pocas horas antes del límite impuesto por el Poder Judicial para el abandono voluntario del inmueble, con peligro de que se realizara un desahucio forzoso por parte de las fuerzas de seguridad locales. A las 9:30h, su abogado Florentino Aláez, ha entregado las llaves del edificio a las autoridades al cumplirse el plazo otorgado.
Durante los últimos días, las ex monjas estuvieron realizando la mudanza fuera del convento después de que el juzgado rechazara el pedido a una prórroga para evitar el desalojo aunque sea por un mes más. Finalmente, abandonaron el edificio por sus propios medios y serán destinadas temporalmente en el monasterio de Orduña y en el de Toledo.
Las monjas que vivían en Belorado habían roto relaciones con Roma en mayo de 2024, cuando quisieron comprar el monasterio de Orduña (Bizkaia) pero la Santa Sede no se lo permitió. Luego de esto, publicaron un comunicado donde lanzaban críticas al Papa Francisco, quien dirigía la Iglesia en ese momento, pero también a todos sus predecesores hasta Pío XII, fallecido en 1958.
La Archidiócesis de Burgos, por su parte, confirmó que las monjas efectivamente quisieron comprar el monasterio de Orduña, en desuso desde 2002 por 1,2 millones de euros, con un pago inicial de 100.000 y luego se comprometieron a pagos regulares, que finalmente no se realizaron.
Además, la Iglesia Católica las acusa de haberse acogido a la Pía Unión del Apóstol San Pablo, considerada una secta por la misma Iglesia, y que es coordinada por Pablo de Rojas Sánchez-Franco, excomulgado por el Obispo de Bilbao en 2019. Esta unión rechaza a todos los obispos y sacerdotes desde 1958 y está conformada por casi 500 personas en el norte de España y sur de Francia.
El conflicto surge dentro de un proceso judicial que comenzó cuando un grupo de monjas clarisas en Belorado se separó de la Iglesia Católica, en lo que el Arzobispado de Burgos considera un cisma religioso, y adoptó la tutela de un obispo excomulgado, Pablo de Rojas.
La Guardia Civil arrestó a Laura García de Viedma tras registrar el convento en Burgos. Es por una nueva causa que se suma a otras dos por estafa y a los pedios de deshaucios pendientes en la justicia tras el cisma con el Vaticano.
La decisión llega tras dos resoluciones judiciales que ordenaban el abandono voluntario del recinto en el plazo de un mes.
Las antiguas religiosas, que deben abandonar el monasterio de Santa Clara el próximo 10 de febrero, han habilitado un portal web para solicitar ayuda ciudadana e institucional.