Tenerife tiembla: registran un enjambre sísmico de más de 90 terremotos de baja magnitud
Este episodio se enmarca dentro de la actividad sísmica recurrente que experimenta la isla desde junio de 2017.
Este episodio se enmarca dentro de la actividad sísmica recurrente que experimenta la isla desde junio de 2017.
La Red Sísmica Canaria, dependiente del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), registró en la tarde del sábado un nuevo enjambre sísmico en el Teide, con más de 90 movimientos de muy baja magnitud en apenas una hora y doce minutos.
Los terremotos se detectaron entre las 17:14 y las 18:26 horas en la estación TNOR, ubicada en la cara norte del volcán, según informaron fuentes del instituto científico.
Estos movimientos, de tipo volcano-tectónico, se producen como consecuencia de la fracturación de las rocas en el interior del sistema volcánico insular. Involcan explicó que este episodio forma parte de la actividad sísmica recurrente en Tenerife, que se mantiene desde junio de 2017, cuando comenzaron a registrarse más de 120 enjambres de este tipo en distintos sectores de la isla.
El origen de estos eventos sísmicos se relaciona con un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal, vinculado a la inyección de fluidos magmáticos en el interior del Teide. Este fenómeno ha sido observado de forma constante desde 2016, y los expertos cuentan con datos geoquímicos y geofísicos que corroboran la actividad. Entre ellos, destacan el aumento de la emisión difusa de CO en el cráter del Teide y la ligera deformación del terreno detectada desde 2024 en el sector noreste del complejo volcánico Teide–Pico Viejo.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) también registró una parte de estos sismos, contabilizando quince movimientos con magnitudes comprendidas entre 0,2 y 0,8, lo que confirma la baja intensidad de la actividad sísmica.
Involcan señaló que estos enjambres son habituales en la dinámica del Teide, donde los procesos de presurización y fracturación de las rocas se producen de manera cíclica y forman parte de la actividad volcánica natural del macizo. Además, destacó que la vigilancia permanente de la red sísmica permite detectar con precisión estos episodios, proporcionando información inmediata sobre cualquier cambio en el comportamiento del volcán.
La repetición de este tipo de episodios confirma, según los expertos, que el Teide mantiene un estado de actividad controlada y monitoreada, aunque los movimientos sísmicos sean de baja magnitud y no generen alerta inmediata para la población. Los científicos continúan observando de cerca tanto los parámetros sísmicos como los geoquímicos y geofísicos, para evaluar la evolución del sistema volcánico en Tenerife y su relación con posibles cambios futuros en la actividad del Teide.
Así lo informó el Instituto Geográfico Nacional (IGN). El primer seísmo, de magnitud 1.3 y a 0 kilómetros de profundidad, se produjo a unos 110 kilómetros del litoral de Torrevieja y fue sentido por algunas personas.
Autoridades chilenas emitieron un alerta de tsunami y pusieron el territorio bajo estado de precaución, además recomendaron a la población abandonar las playas.
El movimiento telúrico se ha producido a las 23.03 horas cerca de la Base Naval.
Este curioso fenómeno fue analizado por Jordi Díaz Cusí, investigador científico en sismología experimental en el Instituto de Geociencias de Barcelona (Geo3Bcn), a través de un artículo publicado en The Conversation.