Un año sin Francisco: el legado de una Iglesia de "puertas abiertas" que sobrevive al Papa
El legado de Bergoglio se consolida con el Papa León XIV, quien mantiene la reforma de la misericordia y la atención a los vulnerables.
El legado de Bergoglio se consolida con el Papa León XIV, quien mantiene la reforma de la misericordia y la atención a los vulnerables.
A un año del fallecimiento de Jorge Mario Bergoglio, ocurrido el 21 de abril de 2025, la Ciudad del Vaticano y los fieles de todo el mundo conmemoran el primer aniversario de un Papa que redefinió el rostro del catolicismo. Lejos de ser un recuerdo estático, el legado de Francisco se mantiene como una estructura viva bajo el pontificado de León XIV, quien ha decidido consolidar la visión de una Iglesia centrada en la misericordia y la apertura total.
Este martes, en la basílica de Santa María la Mayor, se celebrará una misa solemne y el rezo del rosario para recordar al primer Papa latinoamericano. Durante los actos, se desvelará una placa de bronce con una inscripción en latín que conmemora las 126 visitas que el pontífice realizó a la Virgen Salus Populi Romani, imagen ante la cual el Papa descansará por voluntad propia, rompiendo una tradición de más de un siglo al elegir una basílica de barrio en lugar de las grutas vaticanas.
Para el padre Antonio Spadaro, uno de los colaboradores más cercanos de Bergoglio, el mayor aporte de Francisco no fue un conjunto de leyes, sino una "tensión espiritual". Según explica a EFE el actual subsecretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación, el Papa dejó un método basado en el discernimiento espiritual como brújula para navegar la complejidad actual.
La metáfora de la Iglesia como un "hospital de campaña" sigue vigente un año después de su partida. Para Spadaro, esta visión -que prioriza salvar vidas antes que "medir el colesterol de los heridos"- contenía un diagnóstico preciso de los conflictos y crisis humanitarias de nuestro tiempo. Esta enseñanza sobre la misericordia ha calado de tal forma en la pastoral que, según el teólogo, "no hay vuelta atrás".
El concepto de sinodalidad aparece como la palabra clave del legado de Francisco. Más que un procedimiento burocrático, se ha establecido como una forma de comunidad global donde la escucha prima sobre la imposición. Este enfoque es el que permite hoy a la Iglesia gestionar su pluralidad sin caer en la fragmentación.
Prueba de la continuidad de este camino es la agenda de su sucesor, León XIV. El actual pontífice ha mantenido las estructuras de ayuda creadas por Francisco, como los ambulatorios en la Plaza de San Pedro y la atención prioritaria a los migrantes. De hecho, León XIV ha reforzado esta línea en vista a su visita a Canarias durante su paso por España, siguiendo la senda diplomática y humanitaria de su predecesor.
El periodista vaticano Salvatore Cernuzio destaca que Francisco logró un salto cualitativo en el lenguaje eclesial. Bajo su mando, la "defensa de la vida" dejó de ser un término exclusivo para debates biológicos y pasó a incluir la protección de los ancianos, los migrantes y los desfavorecidos.
El famoso mensaje de "Todos, todos, todos" lanzado en Lisboa resuena hoy como el estandarte de una Iglesia de puertas abiertas. "Todos nos sentimos dentro de la Iglesia, acompañados por un sendero que ahora vemos que también sigue el Papa León XIV", afirma Cernuzio. Incluso su capacidad de anticipación política, al hablar de una "tercera guerra mundial a trozos" ya en 2014, es recordada hoy como una lectura profética de la historia actual.
En Roma, la tumba de Francisco en Santa María la Mayor se ha convertido en un punto de peregrinación constante, especialmente para los latinoamericanos. Los fieles no solo recuerdan su profundidad teológica, sino su carisma, su sentido del humor y su cercanía.
Escenas como la de jóvenes argentinos fotografiando la camiseta del San Lorenzo de Almagro junto a su sepultura reflejan el impacto de un hombre que nunca perdió su esencia de "cura villero". Para los peregrinos, Bergoglio logró que muchos volvieran a creer en una institución humilde, basada en la empatía y la simplicidad.
Mientras León XIV se encuentra de viaje apostólico en África, enviará un mensaje especial para la conmemoración de mañana, reafirmando que, aunque Francisco ya no esté, su revolución de la ternura y la reforma de la Iglesia siguen plenamente en marcha.
El presidente de EEUU vuelve a apuntar al pontífice, mientras JD Vance le pide "cuidado" con sus declaraciones teológicas tras las críticas papales a la ofensiva en Oriente Medio.
El pontífice visitará también Barcelona y Canarias, en un viaje que supone el regreso de un Papa a territorio español tras la etapa de Benedicto XVI.
El sumo pontífice y el artista puertorriqueño movilizarán a más de un millón de personas en una jornada que incluye otros festivales y grandes conciertos en la capital.