Una manifestación pro palestina irrumpe en el museo Reina Sofía y obliga a desalojar la sala Guernica
La acción se prolongó durante 40 minutos, al término de los cuales el grupo abandonó el lugar coreando “Viva Palestina libre”.
La acción se prolongó durante 40 minutos, al término de los cuales el grupo abandonó el lugar coreando “Viva Palestina libre”.
Una veintena de activistas del grupo Marea Palestina protagonizó este domingo 12 de octubre una sentada de protesta frente al ‘Guernica’ de Pablo Picasso en el Museo Reina Sofía, lo que obligó al personal del museo a desalojar temporalmente la sala donde se expone la obra.
Los activistas se sentaron en el suelo portando carteles que formaban la frase “Stop genocidio”, en referencia a la situación en la Franja de Gaza. El museo procedió a interrumpir la visita al público durante aproximadamente 20 minutos por razones de seguridad.
Una vez retomada la entrada de visitantes a la sala, los miembros de la protesta continuaron sentados frente al cuadro, según confirmaron fuentes del museo. La acción se prolongó por espacio de unos 40 minutos, al término de los cuales el grupo abandonó el lugar coreando “Viva Palestina libre”.
En un comunicado, el grupo Marea Palestina aseguró que, pese a los avances en la negociación de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos, este representa “un espejismo de paz vergonzantemente aceptado por nuestro gobierno”.
La organización denunció la persistencia de condiciones de hambruna y el bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria, por lo que reclamó la continuidad de las movilizaciones sociales, un embargo permanente de armas y la apertura de corredores humanitarios.
Dos activistas del colectivo Futuro Vegetal lanzaron pintura roja biodegradable sobre la obra 'Primer homenaje a Cristóbal Colón' de José Garnelo, en el Museo Naval de Madrid, en una acción de protesta contra la celebración del Día de la Fiesta Nacional y el neocolonialismo extractivista.
Según constató EFE, la pintura impactó en la parte izquierda del cuadro expuesto en la entrada del museo, obra del pintor José Garnelo. Las dos activistas fueron retenidas por un funcionario del museo hasta la llegada de agentes de la Policía Nacional, quienes procedieron a interrogarlas.
Durante la intervención, las activistas desplegaron una pancarta con el lema “12 de octubre, nada que celebrar. Justicia ecosocial”, según indicó el colectivo. La acción buscó visibilizar la fecha como símbolo de “despojo y sufrimiento” para los pueblos originarios, según expresaron en un comunicado.
Futuro Vegetal vinculó la acción con reivindicaciones históricas por reparaciones a los pueblos originarios, y con la denuncia de formas contemporáneas de explotación. En sus redes sociales, señalaron que el 12 de octubre representa “siglos de opresión y genocidio”.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, confirmo que su ministerio se hará cargo del costo del retorno de la aventura pro palestina de los 21 españoles que volvieron el domingo, y de los 28 que vuelven este lunes.
Días atrás, la presidenta madrileña había calificado a la flotilla Global Sumud como una "asamblea de facultad flotante".
El ministerio de Exteriores israelí negó abusos y calificó la misión como una “artimaña publicitaria”. La española acusada de morder a una agente sanitaria, sigue detenida.
Los activistas aterrizaron en Barajas y fueron recibidas por un grupo de diputados y manifestantes islamistas. Sus pasajes fueron costeados por el presupuesto que pagan todos los españoles.
El regreso de los cinco ciudadanos, pactado para este lunes, fue coordinado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Embajada en Israel y el consulado en Tel Aviv.