Las acciones de la empresa japonesa Nintendo se desplomaron un 9 % este viernes en la Bolsa de Tokio, ante las expectativas de que la subida de aranceles del presidente estadounidense, Donald Trump, impacte seriamente al sector de los videojuegos de cara al lanzamiento de su nueva consola, Switch 2.
Nintendo cerró hoy un 9,22 % a la baja, su mayor caída desde agosto de 2024, ante la preocupación del impacto que tendrán los nuevos aranceles estadounidenses en la venta de consolas y de copias de juegos físicos en Estados Unidos, el mayor mercado mundial.
EE.UU acapara las mayores ventas de la empresa
Las ventas de 'hardware' de Nintendo en el continente americano supusieron el 35 % del total entre abril y diciembre del año pasado, los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal en curso, que concluirá el próximo 31 de marzo, mientras que las ventas de 'software' en dicho territorio comprendieron el 41 % del total.
Los desarrollos arancelarios en Estados Unidos podrían afectar significativamente al lanzamiento de la nueva consola de Nintendo, Switch 2, previsto para este 2025.
La compañía no ha anunciado aún ni la fecha exacta ni el precio de lanzamiento de la plataforma, sobre la que tiene previsto ofrecer más detalles en uno de sus vídeos Nintendo Direct sobre novedades el próximo 2 de abril que estará centrado en la nueva máquina.
Su gran competidor nipón en el sector, Sony, también experimentó una pronunciada caída bursátil este viernes, del 4,23 %.
La UE le responde a Trump: la imposición de aranceles sería "ilegal y contraproducente"
El presidente de estadounidense anunció la inmediata aplicación de aranceles del 25% al acero y el aluminio y añadió que la medida será efectiva sobre "cualquier acero que venga a Estados Unidos".
Efecto Trump: estas son las automotrices en alerta por los nuevos aranceles de EE.UU.
Stellantis, propietaria de las marcas Chrysler, Jeep y RAM, sufra el mayor impacto debido a su elevada exposición al mercado estadounidense.
Cómo debe responder Europa a los aranceles de Trump
Es necesario emplear un tono conciliador con Trump que abra la puerta a acuerdos mutuamente beneficiosos con amenazas creíbles por el lado europeo, que hagan comprender a la nueva Administración americana que lo mejor para sus propios intereses es evitar una guerra comercial.