El arte de lo posible, otra vez.
Cuando todo se comunica pero poco se construye, el problema no es el relato: es la política. Si la reacción desplaza al proyecto, el desafío vuelve a ser el mismo de siempre
Cuando todo se comunica pero poco se construye, el problema no es el relato: es la política. Si la reacción desplaza al proyecto, el desafío vuelve a ser el mismo de siempre