Economía

Auto nafta vs. auto eléctrico

La duda no pasa solamente por el precio de compra, sino por cuánto costará usarlo, mantenerlo y venderlo luego

Damián Di Pace

En un Informe anterior de Focus Market comparò los costos de moverse en un auto propio, taxi o Uber, pero si se habla de movilidad no se puede dejar de incluir un segmento que viene creciendo hace un par de años como es el de los autos eléctricos.

“El consumidor argentino enfrenta una decisión que hasta hace poco parecía lejana: ¿conviene comprar un auto a nafta o dar el salto a la movilidad eléctrica? La duda no pasa solamente por el precio de compra, sino por cuánto costará usarlo, mantenerlo y venderlo dentro de algunos años”, señaló Damián Di Pace, director de la Consultora Focus Market.

Di Pace explicó que “los híbridos y eléctricos están creciendo con fuerza —en el primer semestre de 2026 ya representaron el 15,2% de los patentamientos—, impulsados por una mayor oferta y beneficios arancelarios”.

“Sin embargo, el eléctrico puro todavía enfrenta una restricción clave: la infraestructura de carga. La disponibilidad de puntos, especialmente de carga rápida, sigue siendo muy inferior a la que requiere una adopción masiva”, completó.

Comparación entre naftero y eléctrico

Al comparar la opción a nafta con su equivalente eléctrico, ya marca un cambio respecto de lo que ocurría hasta hace poco tiempo: el eléctrico de referencia cuesta hoy $37.150.000, unos $750.000 menos que la versión a nafta, de $37.900.000.

El ahorro más contundente aparece en el uso diario. Para el mismo trayecto de 22 kilómetros por día durante 20 días hábiles, es decir 440 kilòmetros mensuales, el gasto en combustible del auto a nafta asciende a $104.320 por mes, mientras que el costo de cargar el eléctrico —con un consumo de 11,7 kilovatio-hora cada 100 kilómetros y la tarifa residencial vigente— es de apenas $8.130. El ahorro mensual ronda entonces los $96.190, una diferencia que se sostiene mes a mes y que, a lo largo de un año, ya representa más de $1.150.000.

El resto de los rubros también favorece, en general, al eléctrico. El seguro anual es más barato, $2.204.712 contra $2.588.388 del auto a nafta; y la patente, directamente, desaparece. Los vehículos 100% eléctricos están exentos de este impuesto en la Ciudad de Buenos Aires para el ejercicio fiscal 2026. El service y mantenimiento anual también es menor para el eléctrico, aunque sin una cifra oficial publicada; frente a los $506.667 anuales del auto a nafta.

Sumando ahorro en combustible, seguro y patente, el eléctrico devuelve una diferencia anual considerable frente al modelo a nafta, incluso antes de contar el ahorro impositivo adicional que surge de la reducción de aranceles a la importación de vehículos electrificados. Con una diferencia de precio de compra ya prácticamente nula, el período de amortización del eléctrico frente al a nafta se acorta de forma notable respecto de lo que ocurría hace apenas un par de años.

La reventa

Ahora bien, esta es solo una parte de la cuenta. Hay una serie de factores que no aparecen en la comparación de gastos mensuales y que explican por qué, pese al ahorro de uso, buena parte del mercado sigue prefiriendo el auto a nafta.

El primero es la reventa. A cinco años, un auto a nafta de este segmento retiene entre el 50% y el 60% de su valor original, mientras que el eléctrico conserva entre el 45% y el 52%. La diferencia no es enorme, pero se explica en gran medida por la incertidumbre sobre el estado de la batería: aunque el fabricante ofrece una garantía de 8 años o 160.000 kilómetros, y estima que la vida útil de la batería puede superar los 15 años según el uso, el mercado argentino de eléctricos usados todavía es chico, lo que deja pocos antecedentes para tasar con precisión cuánto vale un auto con la batería ya usada. El costo de reemplazarla, además, no tiene un valor oficial publicado, pero es, potencialmente, el gasto extraordinario más alto que puede enfrentar el propietario.

El segundo factor son los seguros. Los eléctricos pueden asegurarse sin mayor problema, pero las condiciones específicas para la batería, el cable de carga y los sistemas eléctricos varían según la aseguradora, y conviene revisarlas antes de contratar. La menor disponibilidad de repuestos y de talleres especializados también puede impactar en las primas y en los tiempos de reparación ante un siniestro.

El tercero tiene que ver con dónde se puede estacionar y cargar el vehículo. En distintas ciudades de Asia y de Europa ya existen restricciones —vigentes o en estudio— que impiden estacionar en espacios cerrados a los eléctricos que superen determinado nivel de carga de batería, por el riesgo de incendio. En Argentina, la infraestructura pública de carga todavía es limitada, la carga domiciliaria básica aporta apenas unos 10 kilómetros de autonomía por hora, y llegar a los 40 kilómetros por hora exige instalar un wallbox, con la consiguiente adecuación eléctrica de la vivienda o el edificio.

Por último, está la cuestión de la percepción y la costumbre. Más allá del precio y la autonomía, buena parte de las barreras para adoptar un eléctrico tienen que ver con el tiempo de recarga, la falta de cargador en el hogar y la incertidumbre sobre la reventa y la reparación. La mayor familiaridad con el auto a combustión y la extensa red de estaciones de servicio siguen pesando en la decisión, incluso cuando la cuenta de uso mensual ya no juega a su favor.

“Para muchos compradores la decisión hoy no es simplemente nafta versus eléctrico, sino certeza versus transición. El auto convencional ofrece una red de abastecimiento madura y mayor previsibilidad; el eléctrico promete menores costos de uso y una tecnología con creciente oferta, pero todavía implica evaluar autonomía, dónde cargar y cuál será su valor de reventa”,indicó Di Pace.

“En este contexto, el híbrido aparece como el puente más natural: reduce el consumo sin obligar al usuario a depender de una infraestructura de carga que todavía está en desarrollo. La verdadera batalla del mercado automotor argentino, entonces, no será solamente tecnológica: será por costo total de propiedad, infraestructura y confianza del consumidor”, concluyó.

Las exportaciones del agro están en niveles máximos

las exportaciones del agro estan en niveles maximos
  • Posición histórica. Las exportaciones de los principales productos agrícolas superaron las 80,7 millones de toneladas (Mt) hasta agosto, récord para los primeros ocho meses del año. Se trata de un crecimiento interanual del 12,5% y unas 7,5 Mt por encima del máximo anterior de la serie, de acuerdo a un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
  • Girasol. El complejo exportó poco menos de 6 Mt, más que duplicando el promedio de los últimos años para esta época.
  • Maíz. Envió 29,1 Mt, el valor más alto para el mismo período desde que se tiene registro.
  • Trigo. Acompañado por una producción histórica de 29 Mt para la 2025/26, exportó más de 12,4 Mt, un 60% más que la media para el acumulado enero-agosto.
  • Soja. Fue la que mejor desempeño tuvo en agosto, con un crecimiento del 16% mes a mes, siendo la harina de soja protagonista con 2,74 Mt embarcadas. Aun así, el ritmo exportador del complejo, 28 Mt en el acumulado del año, sigue siendo de los más bajos de los últimos quince años.

El Tesoro logró un rollover de 103% en la licitación de deuda y colocó títulos por $8,41 billones

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  • Cobertura total de vencimientos. La Secretaría de Finanzas adjudicó $8,41 billones frente a vencimientos por $8,1 billones, con lo que logró un rollover de 103,46% y recibió ofertas por $14,17 billones, muy por encima de lo finalmente tomado.
  • Una jugada pensada para el dólar. La operación se dio en una jornada con más de US$800 millones operados en el MULC y el Banco Central comprando apenas 5 millones. Según analistas, el objetivo fue evitar que quedaran pesos sueltos en el sistema que después presionaran sobre el tipo de cambio.
  • Instrumentos dollar-linked como imán de demanda. El Tesoro canalizó buena parte del apetito por cobertura cambiaria hacia títulos dollar-linked, sin convalidar tasas más altas de manera generalizada, mientras que en el resto de las curvas adjudicó básicamente lo necesario para cubrir vencimientos.

La inflación de agosto fue del 1,7%, la más baja en más de un año

la inflacion de agosto fue del 1,7%, la mas baja en mas de un ano
  • Desaceleración marcada. El IPC de agosto se ubicó en 1,7%, por debajo del 2,1% de julio y el registro más bajo desde junio de 2025. La variación interanual llegó a 33,5% y la acumulada en el año a 21,3%.
  • Los estacionales, motor de la baja. Los precios estacionales cayeron 0,9%, empujados por bajas en paquetes turísticos y prendas de vestir, compensadas parcialmente por alzas en verduras y frutas. El IPC Núcleo, en cambio, no acompañó la desaceleración y marcó 1,8%, similar a julio.
  • Vivienda y Educación, las subas más altas. La división de mayor aumento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,8%), seguida por Educación (2,5%). En el otro extremo, Recreación y cultura no tuvo variación (0%) y Prendas de vestir y calzado bajó 0,6%, su segunda caída consecutiva.
  • En línea con las expectativas del mercado. El dato coincidió con lo que preveía el REM (1,7%) y con el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, que ya había anticipado la tendencia a la baja.
  • Festejo oficial. El ministro Luis Caputo destacó que fue la suba más baja para un mes de agosto desde 2017 y remarcó que la media móvil de 3 meses cayó a 1,9%, con cinco bajas consecutivas. Milei celebró el dato en X.

El Tesoro logró un rollover de 103% en la licitación de deuda y colocó títulos por $8,41 billones

El Tesoro logró un rollover de 103% en la licitación de deuda y colocó títulos por $8,41 billones
  • Cobertura total de vencimientos. La Secretaría de Finanzas adjudicó $8,41 billones frente a vencimientos por $8,1 billones, con lo que logró un rollover de 103,46% y recibió ofertas por $14,17 billones, muy por encima de lo finalmente tomado.
  • Una jugada pensada para el dólar. La operación se dio en una jornada con más de US$800 millones operados en el MULC y el Banco Central comprando apenas 5 millones. Según analistas, el objetivo fue evitar que quedaran pesos sueltos en el sistema que después presionaran sobre el tipo de cambio.
  • Instrumentos dollar-linked como imán de demanda. El Tesoro canalizó buena parte del apetito por cobertura cambiaria hacia títulos dollar-linked, sin convalidar tasas más altas de manera generalizada, mientras que en el resto de las curvas adjudicó básicamente lo necesario para cubrir vencimientos.