Regency Park, uno de los tres hoteles que la cadena tiene en Montevideo.
Uruguay consolida su recuperación turística y Montevideo fortalece su perfil urbano sostenible
Uruguay roza récords turísticos en 2026, con Montevideo como eje sostenible y una hotelería enfocada en la gestión responsable y la calidad de servicios.
Uruguay atraviesa una nueva etapa de consolidación turística. En 2025 recibió más de 3,2 millones de visitantes entre enero y noviembre, con ingresos por gasto turístico cercanos a los 1.780 millones de dólares y un crecimiento superior al 15% en divisas respecto a 2024. Las cifras acercan al país a sus máximos históricos y reflejan no solo una recuperación en volumen, sino también una mejora en el gasto promedio por visitante.
Los primeros meses de 2026 confirman la tendencia. Desde los principales mercados emisores ya se registran más de 1.060.000 ingresos de personas, y operadores del sector han estimado que el año podría ubicarse entre los mejores desempeños de la historia turística nacional. A esto se suma el reconocimiento internacional en rankings y publicaciones especializadas, que destacan a Uruguay por su seguridad, estabilidad y calidad de servicios.
Montevideo, plataforma clave del turismo urbano
En este contexto, Montevideo consolida su posición como principal centro turístico urbano del país, con cerca de un millón de visitantes anuales. La capital dejó de ser únicamente un punto de entrada para transformarse en un destino con identidad propia, apoyado en su patrimonio arquitectónico, su oferta cultural, la gastronomía y una conectividad en expansión.
Además del turismo vacacional, la ciudad mantiene un rol estratégico en el segmento corporativo y de eventos, lo que contribuye a desestacionalizar la actividad y sostener niveles de ocupación durante todo el año.
Regency Hotels
Sostenibilidad y gestión responsable, eje de la nueva hotelería
El crecimiento del sector también evidencia un cambio en las expectativas de los viajeros. Según coinciden distintos actores de la industria, los criterios de sostenibilidad y compromiso con el entorno local ganan peso en la decisión de alojamiento, especialmente entre los segmentos de mayor poder adquisitivo y estadías más prolongadas.
En ese marco, varios actores locales comenzaron a profundizar sus políticas de gestión responsable. Entre los casos que suelen mencionarse dentro del mercado se encuentra Regency Hotels, cadena uruguaya con tres unidades en Montevideo -Regency Golf Hotel Urbano, Regency Park Hotel y Regency Way Montevideo- ubicadas en zonas estratégicas como Punta Carretas, Jacksonville y Pocitos.
Desde la cadena señalan que el foco está puesto en integrar la sostenibilidad a la operación diaria. “La gestión responsable no es un agregado, sino parte del modelo de negocio. Trabajamos con proveedores locales, promovemos prácticas de turismo consciente entre los huéspedes y aplicamos procesos orientados a reducir el impacto ambiental”, indican desde la empresa.
El enfoque responde a una lógica cada vez más extendida en la región: diferenciarse no solo por infraestructura y ubicación, sino también por valores y trazabilidad en la gestión.
Un escenario favorable, con desafíos estructurales
Si bien el panorama es positivo, el sector turístico uruguayo aún enfrenta desafíos vinculados a costos operativos, conectividad aérea y terrestre y competencia regional. En ese contexto, la profesionalización de la gestión, la mejora continua en la calidad de los servicios y la incorporación de estándares sostenibles aparecen como herramientas clave para sostener el crecimiento.
Con un verano 2026 que reafirma la recuperación y una mayor visibilidad internacional, Uruguay busca consolidar un posicionamiento que combine volumen, calidad y responsabilidad. En ese proceso, la articulación entre destino y actores privados será determinante para fortalecer la competitividad en el mediano y largo plazo.
Uruguay se prepara para una temporada de verano que promete consolidar el rol del mercado argentino como su principal motor de demanda de turismo. Precios, conectividad y oferta hotelera.
Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.
Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.