YPF sella su ingreso al megaproyecto de TGS: inversión de U$S 3.000 millones para industrializar Vaca Muerta
La alianza estratégica entre YPF y TGS para la industrialización de líquidos no solo triplicará la capacidad de procesamiento en la cuenca, sino que actuará como un viabilizador crítico para la producción récord de crudo.
En un paso decisivo hacia la consolidación de la Argentina como exportador global de energía, YPF oficializó su ingreso al megaproyecto de separación de líquidos liderado por TGS, una obra de infraestructura greenfield que demandará una inversión de 3.000 millones de dólares.
Este acuerdo comercial, con una vigencia de 15 años, no posiciona a la petrolera estatal como socia capitalista, sino como la principal productora y cargadora del fluido, comprometiendo aproximadamente el 50% de la capacidad de procesamiento de la futura infraestructura.
La obra, que busca ampararse bajo los beneficios del Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), se estructurará a través de dos vehículos societarios independientes: uno dedicado al transporte y procesamiento en Neuquén, y otro enfocado en el poliducto hacia Bahía Blanca, el fraccionamiento y el almacenamiento.
La ingeniería financiera y el desafío del gas asociado
La viabilidad de este plan radica en un esquema comercial sofisticado que evoluciona según la etapa del proceso. Mientras que en las instalaciones de Neuquén YPF pagará una tarifa de procesamiento, en el segundo bloque de la infraestructura la relación mutará hacia un esquema de compraventa en firme de los hidrocarburos líquidos para simplificar la logística de exportación.
Este proyecto resulta estratégico no solo por la venta de productos, sino porque actúa como un"viabilizador" técnico indispensable para alcanzar la meta de 1,5 millones de barriles de crudo diarios. Al tener el gas de Vaca Muerta una riqueza calórica excepcional, con un contenido de líquidos de entre el 25% y 30% , muy superior al 10% estándar de la industria, su tratamiento segregado en boca de pozo es la única forma de evitar cuellos de botella que limitarían la producción de petróleo no convencional.
Escala masiva y la consolidación de nuevos actores en la cuenca
El proyecto procesará un volumen nominal en boca de pozo de 34 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, aunque debido a su alto poder calórico, la capacidad real de procesamiento se elevará a los 43 millones de metros cúbicos diarios.
Esta escala de operación no se limitará únicamente a YPF; TGS se encuentra en negociaciones avanzadas bajo el mismo esquema con operadoras como Pluspetrol, Chevron y Pampa Energía, lo que permitiría cubrir el 70% de la capacidad instalada de forma inmediata.
La infraestructura generará productos de exportación (propano, butano y gasolina natural) por un valor aproximado de 1.300 millones de dólares anuales, con una producción total estimada en casi 3 millones de toneladas para el año 2030.
El horizonte del 2030 y el diseño orientado al etano
Durante la Jornada Petroquímica 2026, los directivos subrayaron que el proyecto está diseñado para ser "ethane-ready", permitiendo a futuro la separación y exportación de etano. Juan Ignacio de Urraza, Director de Negocios en TGS, destacó que, si bien el etano no es la condición base hoy para no demorar los plazos, la ingeniería ya contempla este upside estratégico.
La firma de la Decisión Final de Inversión (FID) se espera para estos días, lo que habilitará el inicio de la construcción y la compra de materiales críticos para cumplir con una puesta en marcha a inicios de 2030, tras un plazo de ejecución de 45 meses. Esta celeridad es fundamental, ya que, como señaló Sandra Urrutia de YPF, sin estas plantas no se podría llevar adelante ninguno de los proyectos de exportación de crudo que hoy motorizan la cuenca.
La petrolera inauguró YPF Black Melo, la cuarta estación de este formato en el país, que incorpora el primer restaurante de McDonald’s surgido de la alianza entre ambas compañías
VMOS exportaría petróleo desde marzo de 2027. Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, anticipó que el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur comenzaría a exportar en marzo, luego de las tareas de llenado previstas para enero y febrero.
Argentina LNG iniciaría sus obras en febrero. El proyecto de gas natural licuado impulsado por YPF junto con la italiana Eni y la emiratí XRG prevé comenzar su etapa de construcción en febrero de 2027, según el cronograma anunciado por Marín durante la AOG Patagonia 2026.
La decisión final de inversión se espera para noviembre. Marín anticipó que la firma del FID (Final Investment Decision) está prevista para el 26 de noviembre de 2026. Según lo informado, los 28 contratos del proyecto están terminados y los socios trabajan en los últimos ajustes.
Dos proyectos para ampliar la capacidad exportadora. VMOS busca aumentar el transporte de petróleo desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica, mientras que Argentina LNG contempla el desarrollo de pozos, plantas de tratamiento, gasoductos, poliductos e instalaciones para exportar gas natural licuado. Ambos proyectos forman parte de la estrategia para ampliar las exportaciones energéticas argentinas.
Fallo. La jueza Loretta Preska cerró formalmente el expediente en primera instancia y dejó sin efecto su fallo de 2023, que condenaba a la Argentina a pagar más de U$S 16.000 millones por la expropiación de YPF.
Esperable. La decisión cumple con el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York, que en marzo revocó la condena y falló a favor del Estado argentino.
Lo próximo. Ahora, la Corte Suprema de Estados Unidos deberá decidir si acepta el pedido de Burford Capital para revisar el fallo. No está obligada a tratar el caso y no hay plazos definidos.
Otro reclamo. En paralelo, Burford inició acciones ante el CIADI, dependiente del Banco Mundial, por el reclamo vinculado a la expropiación de 2012.