Germán Martínez, presidente del bloque de Unión por la Patria, el principal bloque de la oposición en el Congreso.
La oposición volvió a mostrar su debilidad en el Congreso y crece la tensión dentro de los bloques
Unión por la Patria, Democracia Para Siempre y Encuentro Federal avanzaron con un pedido de sesión que no prosperó en el Congreso. La nueva victoria parlamentaria del Gobierno profundiza la crisis de los bloques que pretenden enfrentar al oficialismo.
La oposición no goza de buena salud en el Congreso de la Nación. La fricción interna de los bloques, cada vez más violenta, dinamita los intentos de agendas conjuntas. La convocatoria a una nueva sesión fallida para tratar la agenda previsional no solo dejó expuesta la debilidad, sino que profundizó una crisis que crece al compás del calendario electoral.
“No hay que enamorarse de la jugada”, sentencia uno de los asesores más experimentados del Congreso. La frase que repetía Julián Domínguez durante su presidencia en la Cámara baja era ley en Diputados. Por más brillante que fuera la estrategia había que tener la flexibilidad necesaria para llevarla a cabo. En ese caso, la idea de convocar a una sesión para tratar temas previsionales se gestó junto a la convicción de que La Libertad Avanza no sería el triunfador de las elecciones porteñas.
La realidad cambió, pero la estrategia no. Los libertarios pisaron fuerte en la Ciudad y se llevaron una victoria, pero los bloques opositores, por lo menos algunos de ellos, no le dieron importancia y avanzaron igual con una sesión que estaba pensada como una suerte de segundo golpe tras una derrota electoral.
El gobierno empoderado, esperó lo lógico. Intuyó que los resultados bastarían para que la oposición pospusiera el debate de la agenda previsional. Pero no fue así. La oposición avanzó igual, como si las elecciones porteñas no hubieran existido. Al oficialismo no le tomó mucho tiempo desarmar la bomba. Un pedido expreso a algunos gobernadores bastó para hacer caer la sesión.
En el Congreso cada uno atiende su juego
El oficialismo hizo lo lógico, protegió lo suyo. La oposición hizo lo que nadie esperaba, avanzar sabiendo que la misión era imposible. En términos políticos, Unión por la Patria, Encuentro Federal y Democracia Para siempre, le regalaron la segunda victoria en menos de una semana al Gobierno de Javier Milei.
Algunos de los diputados que forman parte de la UCR había cruzados mensajes con los referentes de Unión por la Patria y Encuentro Federal para posponer la sesión. No tuvieron éxito. Desde la UCR explicaban que no todo el bloque iba a acompañar, pero que si se consensuaban dictámenes algunos de sus legisladores bajarían a la sesión. Pero no hubo caso.
Las posiciones públicas se explican por las relaciones internas. Con el bloque de Unión por la Patria al borde la fractura, los debates internos son infructuosos. La moderación no está sobre la mesa. Redoblar la apuesta parece ser la única manera de mantener la unidad. El juego de qué sector es más opositor a Milei choca de frente con la necesidad de los gobernadores, algunos de ellos todavía tienen el escudo del PJ en el despacho.
La falta de coordinación interna del principal bloque opositor es un problema para un desempeño más allá de lo testimonial en las bancas.
En ese marco, el futuro de la oposición en el parlamento es incierto. Lo que sería lógico tras el recambio legislativo, aparece como una rareza en el marco del año electoral. Los sectores que pretenden enfrentar a La Libertad Avanza en las urnas no logran ocultar una debilidad que se acrecienta, por los menos dentro del Congreso, con el correr del año electoral.
Por ahora, y casi sin respuesta, todos señalan a un culpable, pero nadie se hace cargo. Democracia Para Siempre apunta contra la UCR, Unión por la Patria contra los gobernadores. La derrota parlamentaria, como la de las urnas, no tiene padre.
Ahora, sin posibilidad de atacar, la oposición intentará bloquear las iniciativas que el Poder Ejecutivo envíe al Congreso en la previa de las elecciones nacionales. No habrá plan platita, pero habrá “ley colchón”. Así las cosas, en el Congreso, el oficialismo también tiene las de ganar.
En Unión por la Patria aspiran a que el camino a las elecciones bonaerenses termine por ordenar el bloque. "O se rompe o seguimos todos juntos, pero va a depender en buena parte no solo de que haya unidad en la provincia de Buenos Aires, sino en que términos se da y qué resultado tiene a la hora de contar los votos", explicó ante la pregunta de El Observador uno de los bonaerenses del bloque de Diputados.
La oposición, en medio de sus internas, decidió llevar al Congreso un paquete de leyes previsionales. El riesgo político de regalarle una nueva victoria a Milei
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.