El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que podría transformarse en el "señor veto" si el Partido Demócrata consigue la mayoría en el Congreso. En la midterms de este martes, los republicanos se juegan el control de ambas cámaras. Tradicionalmente entendidas como un referéndum sobre la gestión de turno, estas elecciones definirán el margen de maniobra de la Casa Blanca para los dos últimos años de mandato del líder MAGA, que teme además por un posible juicio político.
“Supongo que me convertiré en el ‘señor Veto’”, dijo el domingo el presidente republicano a la cadena Fox News al explicar su estrategia ante un hipotético escenario en el que la oposición controle la Cámara de Representantes y el Senado.
Como en todas las elecciones de medio mandato, este 3 de noviembre se renovarán las 435 bancas de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. En este caso, serán 35 los escaños de la cámara alta que se definirán. Además, en 36 de los 50 estados de EEUU habrá votación para gobernadores y se decidirán otros cargos locales y decenas de consultas populares.
Las encuestas sugieren que los demócratas tienen ventaja para recuperar el control de la Cámara de Representantes y, potencialmente, del Senado. Ganar cualquiera de las dos sería una victoria significativa para el partido, ya que le daría el poder de bloquear la agenda de la administración Trump y tener mayor margen de negociación.
Bloquear a la oposición
Según detalló Trump en su entrevista con Fox News, utilizará su poder de veto para frenar las iniciativas legislativas impulsadas por una mayoría demócrata y posteriormente forzarlos a negociar acuerdos.
“No sería la primera vez. Tienes un presidente que no cuenta con la Cámara de Representantes o el Senado, ellos envían propuestas, las vetas y, finalmente, después de un mes o dos de vetarlo todo, se acercan y cierras un acuerdo”, argumentó Trump.
A pesar de delinear esta hoja de ruta de confrontación institucional, el presidente expresó su confianza en que los republicanos mantengan el control del Senado. De esa manera, evitaría tener que recurrir a esta estrategia de bloqueo.
Qué dice la historia y por qué estas midterms son clave
Históricamente, el oficialismo suele perder bancas en las midterms. Pasó en 2010, cuando el Partido Demócrata de Barack Obama sufrió un duro golpe y perdió más de 60 escaños en la Cámara de Representantes. En 2018, durante la primera presidencia de Trump, los demócratas se quedaron con la mayoría de la cámara baja. Y en 2022, aunque Joe Biden resistió mejor de lo previsto, los republicanos recuperaron el control de la cámara.
En las últimas elecciones presidenciales de 2024, en las que Trump le ganó a la demócrata Kamala Harris, los republicanos se quedaron con la mayoría en ambas cámaras, algo que no ocurre siempre. De hecho, desde 1969 sólo pasó 9 veces que el partido de un presidente se quedara con el control de todo el Congreso.
Como se dice habitualmente, logró la "trifecta", lo que le permitió avanzar con su agenda con mayor facilidad. Por ejemplo, tuvo el respaldo para sus recortes fiscales, para el ajuste del gasto público, su política migratoria o de desregulación ambiental.
Ahora esa mayoría está en disputa, lo que podría representar un desafío difícil para el resto del mandato de Trump. No sólo podría abrir la puerta a un juicio político en su contra, sino que los demócratas podrían bloquear políticas clave del republicano, desde la guerra comercial al conflicto en Irán.
"Estas son las midterms más importantes de la historia", dijo Trump el lunes en Washington, en su última declaración antes de que comenzara la votación este martes. El presidente llamó a los estadounidenses a votar masivamente, ya sea anticipadamente, por correo o acudir a las urnas el 3 de noviembre, para "arrollar" a los demócratas. "No estoy en la boleta, pero hagan como que si", aseguró.
En su última proyección previa al día de las elecciones, la firma de pronósticos Decision Desk HQ preveía que el Senado cambiaría a una mayoría de 52-48 a favor de los demócratas, y que el partido opositor lograría una cómoda ventaja de 241-194 en la Cámara de Representantes.