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Lula fabricó a los votantes de Bolsonaro

El actual presidente sabe sacar gente de la pobreza y los números lo muestran, pero desconoce qué ofrecerle a esa gente al día siguiente

Por  Mookie Tenembaum

El 4 de octubre de 2026 Brasil votó presidente. Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo 47,03% de los votos. Luiz Inácio Lula da Silva, presidente en ejercicio, quedó segundo con 45,16%. La segunda vuelta es este 25 de octubre y esa elección la gana Flávio Bolsonaro.

Las explicaciones son tres, primero, Lula tiene 80 años; segundo, el crimen es la primera preocupación del país y por último, su partido no tiene heredero. Si bien todas son ciertas, ninguna alcanza. Entre tanto, la explicación de fondo recae sobre Lula pero es otra, porque a muchos de sus adversarios los fabricó él.

Una encuesta de Datafolha de septiembre de 2026 muestra dónde se parte el país. En los hogares que ganan hasta dos salarios mínimos, unos U$S 650 por mes, Lula ganaba por 20 puntos. Apenas se cruza esa línea el resultado se invierte. Entre dos y cinco salarios mínimos Flávio Bolsonaro ganaba por 11 puntos.

Otra medición de la misma encuestadora es todavía más clara. Bolsa Família es el subsidio mensual que el Estado paga a las familias pobres. En los hogares que lo cobran, Lula ganaba por 25 puntos. En el resto del país había empate. Toda la ventaja de Lula salía de la quinta parte del electorado que recibe dinero del Estado.

Por otra parte, en la víspera de la segunda vuelta de 2022 la misma encuestadora encontró el mismo corte en el mismo lugar. Lula ganaba con holgura hasta los dos salarios mínimos y perdía 45 a 55 en la franja siguiente. Esa línea no se movió en cuatro años, sin embargo, la gente sí se desplaza.

Lula empuja gente hacia esa línea y eso no está en discusión. Entre 2003 y 2011 unos 40 millones de brasileños entraron a la clase media, según la Fundación Getulio Vargas. Entre 2023 y 2024 otros 8,6 millones dejaron la pobreza, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Una encuesta no sigue a cada persona en su ascenso y no prueba que quien subió cambió de voto. Sin embargo, sugiere que del otro lado de la línea el partido de Lula pierde desde hace años.

El psicólogo Abraham Maslow describió en 1943 una pirámide de necesidades. En la base está la comida, cuando eso se resuelve, otras cuestiones como la seguridad, la casa propia y el futuro de los hijos cobran importancia. El pobre también teme el asalto y también piensa en sus hijos. El modelo de Maslow explica qué se pide primero. El que no llega a fin de mes pide ayuda al Estado, quien paga las cuentas exige que no lo asalten en la calle ni en el recibo de sueldo.

Con los impuestos ocurre algo parecido. El pobre brasileño paga impuestos, pero los paga escondidos en el precio del arroz y del pasaje de autobús. Para él, el impuesto es algo que pagan otros y que vuelve a su casa como subsidio. Al subir, la tasa adquiere nombre y fecha de vencimiento. Ese día la persona cambió de lado porque dejó de recibir y ahora teme que le cobren.

El que sube tiene además algo que perder. Una encuesta académica de 2016 en Recife, Río de Janeiro y San Pablo midió ese miedo. Los que subieron y después se estancaron rechazaban al partido de Lula más que el resto. Por otra parte, quienes continuaban el ascenso no mostraban ese rechazo. Los estancados criticaban también, más que el resto, el subsidio a los pobres. El progreso solo no vuelve a nadie contra Lula, pero el miedo a perder lo ganado, sí.

Lula entendió el problema a medias. En noviembre de 2025 firmó una ley que exime del impuesto a la renta a quien gana hasta 5.000 reales por mes, unos U$S1.000. Así, 10 millones de personas dejaron de pagar desde enero de 2026 y otros cinco millones pagan menos. Nueve meses después de ese alivio Lula quedó segundo. Una exención depende del gobierno de turno y del sueldo del momento. Quien espera ganar más sabe que le toca pagar en el futuro, y conoce a alguien que ya paga.

El mejor indicio es de enero de 2025, cuando el fisco anunció que vigilaría los movimientos de Pix, el sistema de pagos instantáneos que usa todo Brasil. La medida no creaba ningún impuesto nuevo, sin embargo, un video que la denunciaba como impuesto superó los 300 millones de reproducciones y el gobierno la retiró. En esas semanas, con los alimentos también en alza, la aprobación de Lula cayó a 24%, la más baja de sus tres mandatos. Un impuesto que no existía movió más que una exención que sí existe.

Cabe destacar que más de 15 millones de brasileños trabajan como microemprendedores con un régimen simplificado. Ese régimen tiene un tope de facturación de R$81.000 por año, que no se mueve desde 2018. Quien crece y lo supera pasa a un sistema más caro. El fisco detecta esos casos con la inspección de los movimientos de Pix.

Lula centró su campaña en la advertencia que vuelven los Bolsonaro. Ese miedo le dio 45,16% en la primera vuelta. En 2022, con el mismo recurso, sacó 48,43%. Y las encuestas posteriores al 4 de octubre de 2026 le dan 48% para la segunda vuelta. Con todo lo que puede sumar no llega a la mitad.

En Argentina, en octubre de 2025, Javier Milei apeló al miedo al regreso del kirchnerismo y ganó la elección legislativa. Por su parte, Lula intentó lo mismo pero quedó segundo. La diferencia es que en Brasil hay un miedo más fuerte, es el de quien subió y no quiere que lo bajen.

Esas mismas encuestas le dan a Flávio Bolsonaro 52%, aunque es probable que la diferencia sea mayor. En 2022 las grandes encuestadoras anunciaban hasta 14 puntos de ventaja para Lula y fueron cinco. En 2026 acertaron el número de Lula y erraron el de su rival por cinco puntos. Entre tanto, el error va siempre en la misma dirección.

Ese error tiene explicación. El votante de Bolsonaro vive rodeado de desprecio y buena parte de la prensa internacional llama extrema derecha a su partido. A Lula, que en mayo de 2023 recibió a Nicolás Maduro y llamó "narrativa" a la dictadura venezolana, lo llama izquierda a secas. Quien se sabe despreciado no le cuenta su voto a un desconocido con una planilla, y menos a una voz robótica en el teléfono.

El voto no se limitó a la presidencia. El Partido Liberal tendrá 28 de los 81 senadores, la mayor bancada desde 1988. Ganó, además, cinco gobernaciones en primera vuelta. Un apellido solo no produce ese resultado, es un país que cambió de escalón.

Lula sabe sacar gente de la pobreza y los números lo muestran, desconoce qué ofrecerle a esa gente al día siguiente. Su partido posee una sola fórmula que consiste en repartir y cobrar en votos, y esa fórmula termina donde se acaba la pobreza. El que subió ya no espera un subsidio porque teme que lo bajen, y cree que el riesgo es Lula. El 25 de octubre de 2026 Lula pierde contra votantes que él mismo empujó hacia arriba.

Las cosas como son.

Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas. En Twitter/X @TenembaumMookie

El mercado cripto rebotó 39,6% en el tercer trimestre, pero los volúmenes se ralentizan

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  • Mejor trimestre desde fines de 2024. Según CoinGecko, la capitalización total ganó US$840.100 millones entre julio y septiembre y cerró en US$2,96 billones, tras tocar los US$3 billones el 21 de septiembre. Aun así, el mercado sigue 4% abajo en lo que va de 2026, y agosto concentró más de la mitad de la suba, impulsado por las entradas a los ETF de Bitcoin y el anuncio del Tesoro estadounidense de duplicar sus recompras de bonos.
  • Ethereum le ganó a Bitcoin. ETH subió 71% hasta US$2.684, con ingresos de US$3.100 millones a sus ETF, mientras que BTC avanzó 42,7% hasta US$83.576. El token HYPE de Hyperliquid también se destacó, con un máximo histórico de US$98 tras una declaración de Trump sobre su ingreso al mercado estadounidense.
  • Precios arriba, actividad abajo. Los volúmenes al contado en las diez mayores plataformas centralizadas cayeron 14,2% (a US$1,65 billones), mientras que las posiciones abiertas en contratos perpetuos crecieron 40,6% y superaron los US$100.000 millones. Binance reforzó su dominio con 42,7% del volumen, y Robinhood Chain se convirtió en una de las redes más activas, con más de US$88.900 millones operados en DEX.

Argentina cambia las reglas para las empresas cripto: qué deberán informar

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  • La CNV actualizó el marco regulatorio. Rige para los exchanges y establece nuevas obligaciones de información mensual a partir del 1° de noviembre.

  • Información. Las plataformas deberán reportar cantidad de clientes, volumen operado en dólares, saldos bajo custodia y los 10 criptoactivos más negociados.

  • Exigencia. La normativa exige avisar con 30 días de anticipación ante el cierre de una plataforma y prohíbe ofrecer servicios que dificulten rastrear el origen y destino de los fondos.