La familia Bolsonaro puso a prueba su capital electoral en estas elecciones y consolidó un importante avance político en las diversas instituciones de Brasil. El líder del clan y expresidente, Jair Bolsonaro, se encuentra preso por intentar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022, sin embargo, sus herederos consiguieron múltiples victorias gracias a su capital político.
Además de la sorpresa que dio su hijo mayor, quien se impuso en la primera vuelta presidencial, una importante cantidad de familiares compitió por cargos que abarcan desde el Congreso Nacional hasta las asambleas estatales, extendiendo de manera directa su influencia en el aparato estatal.
El domingo, los Bolsonaro celebraron los resultados de una jornada electoral que les otorgó dos bancas ya confirmadas en el Senado, un escaño encarrilado en la Cámara de Diputados y a Flávio Bolsonaro liderando la contienda presidencial de cara a la segunda vuelta contra el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La sorpresa de Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro, senador de 45 años y primogénito del expresidente, fue designado candidato por el Partido Liberal (PL) por indicación de su padre, luego de que este quedara inhabilitado políticamente y condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Acompañado por Alfredo Gaspar, exsecretario de Seguridad de Alagoas, como candidato a vicepresidente, heredero de Jair dio la sorpresa al imponerse en la primera vuelta con el 47,06% de los votos frente al 45,12% de Lula da Silva. Ambos dirigentes volverán a medirse en las urnas el próximo 25 de octubre para definir el liderazgo del Planalto.
Flávio prometió que, de ganar, buscará una amplia amnistía para su padre y otros condenados por el intento de golpe, y utilizará el indulto presidencial si el Congreso no actúa.
Michelle Bolsonaro
Otra figura clave en el avance de la dinastía es Michelle Bolsonaro. La exprimera dama y esposa de Jair Bolsonaro logró una contundente victoria al ser elegida senadora por el Distrito Federal con el 28% de los votos, marcando su debut en un cargo de elección popular tras años de liderar iniciativas dentro del Partido Liberal (PL) y cumplir un rol central la campaña de su esposo.
Durante la contienda de 2026, la dirigente de 44 años y madre de la hija menor de Bolsonaro, se consolidó como una de las principales voceras de la familia al recorrer el país en apoyo a la candidatura de Flávio. El domingo obtuvo 938.496 votos, convirtiéndose en la senadora más votada en la historia de la capital brasileña y asegurándole a la familia del expresidente su primer escaño en el Congreso para el período que comenzará en 2027.
Con su hermano designado como suplente en la lista, el desembarco de Michelle garantiza un polo de poder determinante para el bolsonarismo en el Congreso. Según observadores, la ex primera dama se proyecta como opción para las presidenciales de 2030, afirmó AFP.
Los hijos de Bolsonaro
Jair Bolsonaro tiene cinco hijos, tres de los cuales compitieron por cargos legislativos en estos comicios y lograron la victoria.
Carlos Bolsonaro, el segundo hijo del exmandatario, consiguió una banca en el Senado por el estado sureño de Santa Catarina. Tras siete mandatos consecutivos como concejal en Río de Janeiro, el dirigente de 43 años tomó la decisión de trasladar su domicilio electoral a un territorio donde el bolsonarismo mantiene un sólido arraigo.
Durante años, Carlos fue el artífice de la estrategia digital de su padre y la pieza central de la comunicación en las campañas presidenciales de 2018 y 2022. Su salto a la política nacional se concretó tras obtener el 25,21% de los votos este domingo.
En el mismo estado, el menor de los varones del clan, Jair Renan Bolsonaro, fue electo diputado federal al cosechar cerca de 130.000 votos mediante el sistema proporcional. El joven de 28 años replicó los pasos de sus hermanos y utilizó en la boleta el nombre directo de "Jair Bolsonaro" para maximizar la identificación con el capital político de su padre. Con este resultado, el menor del clan debutará en la Cámara de Diputados en Brasilia a partir de la próxima legislatura.
Por su parte, el tercer hijo del expresidente, Eduardo Bolsonaro, de 42 años, fue el único de los varones Bolsonaro que no compitió en este proceso electoral tras haberse autoexiliado a Estados Unidos en 2025, cuando ocupaba una banca de diputado federal.
Eduardo había construido el perfil internacional más fuerte entre los hermanos, cultivando vínculos con el movimiento MAGA en Estados Unidos y haciendo lobby ante el gobierno de Trump para que presionara al Supremo Tribunal Federal de Brasil por el caso de su padre.
Según reveló O Globo, Eduardo tendría planes de aprovechar su estrecho vínculo con la administración Trump y convertirse en canciller brasileño si su hermano gana las elecciones.
Otros familiares
También el hermano menor de Jair, Renato Bolsonaro, conquistó una banca como diputado federal por el estado de San Pablo. El candidato de 62 años fue electo después de cosechar más de 360.000 votos.
Rogéria Bolsonaro, la primera esposa de Jair, junto a sus hijos Flávio, Carlos y Eduardo Bolsonaro.
En tanto, en Río de Janeiro, Rogéria Bolsonaro, la primera esposa de Jair y madre de Flávio, Carlos y Eduardo, buscó su regreso a la política electoral como candidata a diputada federal. La dirigente, que acompañó a su hijo mayor a votar durante la mañana, obtuvo cerca de 65.000 votos, resultado que la dejó posicionada como primera suplente.
En el ámbito estatal paulista, Marcelo Bolsonaro, primo del expresidente, y Valéria Bolsonaro, esposa de un primo segundo, disputaron escaños en la Asamblea Legislativa de São Paulo, manteniendo la presencia del apellido en la contienda local.
La fuerza mayoritaria en el Congreso
De concretarse las proyecciones en el balotaje del 25 de octubre, la familia Bolsonaro podría concentrar de manera simultánea la Presidencia, dos bancas en el Senado y dos escaños en la Cámara de Diputados.
A la par, el Partido Liberal obtuvo la mayoría en ambas cámaras del Congreso Nacional. En el Senado, la agrupación incrementó su bancada de 15 a 28 escaños, y en la Cámara de Diputados, las proyecciones le otorgan 121 de los 513 asientos en juego.
Esta amplia hegemonía parlamentaria cobra una relevancia crucial para el bloque: con un Congreso controlado por el bolsonarismo, la bancada derechista tendrá en sus manos el músculo político necesario para impulsar y eventual aprobar una ley de amnistía en favor de Jair Bolsonaro.