En 2024, cuando los grandes jugadores de Wall Street todavía exploraban las posibilidades de la tokenización de acciones, tres emprendedores argentinos comenzaron a desarrollar Berry, una plataforma para invertir en empresas internacionales utilizando dólares digitales y tecnología blockchain. Dos años después, aquel mercado se convirtió en una industria de miles de millones de dólares, con gigantes financieros que avanzan sobre la tokenización de activos tradicionales.
Detrás de la startup están Luca Compagnucci (CEO), Juan Cruz Luján (CTO) y Jeremías Coppola (CFO), los tres emprendedores que, según comunicaron en diálogo con El Observador, fundaron Berry con una idea: facilitar el acceso a inversiones internacionales desde cualquier parte del mundo.
La primera versión de Berry fue un bot de Telegram que permitía comprar acciones tokenizadas utilizando USDC, una stablecoin vinculada al dólar estadounidense. A partir de esa experiencia, sus fundadores comenzaron a desarrollar una aplicación móvil orientada a simplificar el acceso a los mercados financieros.
"Estábamos construyendo el producto para nosotros. Entonces nosotros entendíamos muy bien qué queríamos porque éramos los principales usuarios", recordó Compagnucci sobre aquella primera etapa.
Sin embargo, construir una plataforma de estas características también implicó enfrentar desafíos regulatorios. Cuando comenzaron, Argentina todavía no contaba con el marco normativo para proveedores de servicios de activos virtuales que existe actualmente.
"Uno de los desafíos más grandes fue el burocrático y legal. Sobre todo porque estábamos haciendo un producto súper innovador", explicó el CEO.
La startup comenzó trabajando con la blockchain Arbitrum y posteriormente migró su infraestructura de liquidación a Base, la red desarrollada por Coinbase.
Un mercado que ya alcanza los U$S 4.000 millones
La apuesta inicial de Berry coincidió con una transformación que se aceleró durante los últimos años: la tokenización de activos financieros tradicionales. Dentro del avance de la tokenización en los activos del mundo real, la de los activos financieros es uno de los sectores más relegados pero que comienza a despegar con celeridad.
Según Token Terminal, el mercado de acciones tokenizadas alcanzó una capitalización aproximada de U$S 4.000 millones, después de registrar un crecimiento del 225,8% en los últimos 180 días. La plataforma contabiliza al día de hoy 5,3 millones de tenedores, 35 emisores y 18 blockchains. Entre los principales participantes aparecen Binance bStocks, Ondo Finance, xStocks, Securitize y Robinhood.
La capitalización del mercado de acciones tokenizadas. Fuente: Token Terminal
La llegada de grandes competidores también obligó a Berry a revisar su estrategia. En lugar de continuar concentrándose en la tokenización de acciones, sus fundadores decidieron orientar el producto hacia el acceso a inversiones tradicionales, utilizando stablecoins como puente financiero.
"Nos dimos cuenta de que el producto quizás no era como lo esperábamos, pero a raíz de todo ese know-how que habíamos adquirido en el camino y de hablar con usuarios y de entender cuál era nuestro cliente principal, terminamos de darnos cuenta hacia dónde teníamos que ir", señaló Compagnucci.
De esta manera, los usuarios pueden depositar pesos argentinos o dólares digitales y acceder a inversiones internacionales desde U$S 1, sin necesidad de contar con una cuenta bancaria en Estados Unidos.
Una inversión de U$S 2 millones y 30.000 cuentas creadas
El crecimiento de Berry también despertó el interés de inversores internacionales. La startup consiguió una ronda de inversión semilla de U$S 2 millones, liderada por Morgan Creek, con participación de Coinbase Ventures, Ripio y Social Graph Ventures.
Los fondos están destinados a fortalecer el desarrollo tecnológico, ampliar el equipo y acompañar la expansión de la compañía.
Según información compartida por la empresa, Berry cuenta actualmente con aproximadamente 30.000 cuentas creadas y cerca de 3.000 usuarios que operan diariamente. Además, registró un crecimiento del 200% en los activos dentro de la plataforma durante el último trimestre.
La compañía mantiene una estructura de apenas diez empleados y tiene presencia en distintos mercados latinoamericanos, entre ellos Argentina, México, Colombia, Chile y Paraguay.
Como parte de su estrategia para acercar las inversiones a nuevos usuarios, Berry lanzó un programa que permite experimentar con una inversión de U$S 100 en acciones estadounidenses durante 30 días.
La propuesta funciona como una herramienta de aprendizaje: los participantes pueden quedarse con las ganancias que obtengan durante ese período, mientras que la startup asume las posibles pérdidas y recupera el capital inicial al finalizar la experiencia. El objetivo es que quienes nunca invirtieron puedan familiarizarse con el mercado bursátil sin arriesgar su propio dinero.
"Mucha gente quiere invertir y se frena por miedo a equivocarse con algo que no entiende del todo. Con U$S 100 durante 30 días, esa primera experiencia es real, acompañada y no arriesga dinero propio. Cuando termina, cada persona decide sus próximos pasos sabiendo cómo se mueve una acción", defendió el CEO.
El próximo paso: invertir desde una conversación con IA
Después de sus primeros desarrollos vinculados a blockchain, Berry comenzó a incorporar inteligencia artificial a su plataforma. Su nueva herramienta, denominada Berry Connect, utiliza el protocolo MCP para conectar las cuentas de inversión con asistentes como ChatGPT, Claude y Grok.
La integración permite consultar movimientos, revisar posiciones y enviar órdenes de compra o venta utilizando lenguaje natural, sin necesidad de recorrer las pantallas de una aplicación financiera.
"Los clientes pueden conectar su ChatGPT, su Claude, su Grok a Berry y manejar todo su portfolio charlando", explicó Compagnucci.
Las diez primeras acciones tokenizadas. Fuente: Token Terminal
El CEO también planteó que esta evolución recupera una característica de los primeros desarrollos de la compañía: la posibilidad de invertir a través de una conversación, sin necesidad de utilizar las interfaces tradicionales.
Para los fundadores, el próximo cambio en el mercado financiero podría estar relacionado precisamente con esta transformación, pasar de las aplicaciones tradicionales a experiencias de inversión gestionadas mediante asistentes inteligentes.
Así, después de haber comenzado con un bot de Telegram para comprar acciones tokenizadas, Berry vuelve a explorar una forma de invertir basada en el diálogo con la tecnología. Una evolución que conserva la idea original de sus fundadores: simplificar el acceso a los mercados financieros internacionales.