Jose Luis Espert suspendió la reunión de Cómisión prevista para este jueves en la que se retomaría el debate por el Presupuesto 2025
Crecen las dudas sobre la estrategia del Gobierno para aprobar el Presupuesto 2025
El oficialismo suspendió sorpresivamente la reunión prevista para este jueves. Ahora desde la Casa Rosada afirman que el Gobierno no tiene apuro. Desconfianza en la oposición.
Órdenes y contraórdenes. Aceleración y freno abrupto. El Gobierno no termina de definir su estrategia de cara al debate por el Presupuesto 2025. En ese marco, y de manera abrupta, el oficialismo decidió suspende la reunión de Comisión prevista para este jueves en la que iba a exponer el ministro de Salud, Mario Lugones.
De esta manera, el debate por la ley de leyes acumula su segunda semana de parálisis total y la chance de que el texto sea tratado en el recinto el próximo 20 de noviembre comienza a alejarse. Casi tanto como la posibilidad de que la hoja de ruta de la economía para el 2025 consiga sanción definitiva en este periodo de sesiones ordinarias.
La cronología que marca los constantes cambios de rumbo respecto del tratamiento del presupuesto por parte del oficialismo es así: El martes por la mañana la Comisión de Presupuesto convoca oficialmente a una reunión en la que expondrá el ministro de Salud Mario Lugones. Unas horas más tarde, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, asegura que el Gobierno no tiene apuro en aprobar el texto y que no convocará a sesiones extraordinarias para su tratamiento. El miércoles al mediodía se suspende la reunión convocada, se invocan problemas de agenda del invitado y no se dan certezas sobre la reprogramación.
Ante la sucesión de idas y vueltas, las dudas en la oposición crecen. La visión sobre que el Gobierno no quiere sancionar el presupuesto empieza a ser transversal. “Nunca en la historia hubo tan pocas reuniones y tan espaciadas para tratar el presupuesto”, señala uno de los asesores más veteranos de la Cámara que hoy frecuenta los despachos de Unión por la Patria.
Dudas sobre el cronograma para tratar el Presupuesto 2025
Por ahora, desde el oficialismo no confirmaron la modificación del cronograma que implicaba la firma de dictamen la semana próxima y el tratamiento del texto en el recinto el 20 de noviembre. El corrimiento de las reuniones que estaban previstas, podría dejar al texto sin dictamen ya que ese mismo 20 de noviembre vence el plazo para emitir despacho en Diputados.
Las sospechas de los bloques opositores están ancladas en alguno datos de la realidad que, aunque parezca mentira no sólo tienen que ver con algunos datos de la política económica de la Argentina, sino también con la victoria de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos.
Desde el bloque de Unión por la Patria algunos legisladores aseguran que la baja del riesgo país y el cambio de gobierno en Estados Unidos hacen soñar al Gobierno con una refinanciación de la deuda o con la posibilidad de un nuevo endeudamiento. Y ese esquema es que le pone freno al tratamiento del presupuesto.
Desde el oficialismo le bajaron el precio a las especulaciones opositoras. Ante la consulta de El Observador señalaron que se trató de un inconveniente con la agenda del invitado. Y si bien no dieron certezas sobre los plazos, aseguraron que la intención de La Libertad Avanza en retomar el debate la semana próxima.
Sin embargo, las declaraciones públicas del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, encendieron las alertas en los despachos opositores. “No tenemos una urgencia tampoco en que el presupuesto sea aprobado, pero creemos que sería un buen signo institucional que el Congreso de la Nación apruebe el presupuesto que envió el Ejecutivo. Si no lo hace, seguiremos con la prórroga del presupuesto actual”, dijo el funcionario. La declaración llamó poderosamente la atención, porque desde la oposición están dispuestos a darle la herramienta de gestión al Gobierno.
Además, Francos aseguró que el Gobierno no tiene previsto convocar a sesiones extraordinarias. Así las cosas, al gobierno le restan tan sólo tres semanas para avanzar en la sanción de la ley de leyes.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.