Los motivos de la decisión fueron varios. El primero fue el malestar del seleccionado por las constantes declaraciones del presidente Javier Milei sobre que iban a dejar libre la Casa Rosada para que los jugadores y el cuerpo técnico festejaran allí. En el plantel tomaron esas formas como una presión, la sensación de que se los empujaba a una foto que nunca habían pedido.
El Gobierno busca recuperar la iniciativa después de quedar offside con la selección
A la concentración llegaban, además, las noticias de los escenarios que evaluaban las autoridades, sobre todo que desde la Nación solo veían como posible un festejo en la Casa Rosada o en el Obelisco. "Además, este equipo no festeja segundos puestos porque ya salieron campeones", le dijo a El Observador una fuente con diálogo constante con el plantel del seleccionado.
El Gobierno busca dejar atrás la polémica con la selección argentina tras quedar offside con los festejos.
Javier Milei mantiene su postura de "no criticar a Lionel Messi" y la réplica al Gobierno
El propio Presidente confirmó el desenlace con un tono inusualmente medido. "A los jugadores se les dio la opción de seis distintos festejos. Frente a la tristeza que les ha causado no ganar el partido final, decidieron no hacer festejos", indicó sobre la determinación del equipo. "Respetemos la decisión que hayan tomado los jugadores", pidió el mandatario. "También es duro saber que uno estuvo a un paso y no lo logró. Es una situación de un dolor enorme".
El contraste quedó grabado en el regreso. Hubo una recepción protocolar para el grupo de jugadores que volvió al país en el charter de Aerolíneas Argentinas: alfombra roja, la orquesta de Granaderos y un micro esperando al pie del avión. Las caras de los futbolistas al ingresar a ese micro fueron una. Cuando se cambiaron a otro en el medio del trayecto —menos de cinco minutos separan el aeropuerto de Ezeiza del predio de la AFA— y saludaron a la gente que los esperaba, fueron otra.
El Gobierno busca dejar atrás la polémica con la selección argentina tras quedar offside con los festejos.
Los preparativos para los festejos de la selección que no fueron
Esa doble postal resume el desenlace: el afecto de los jugadores estuvo con la calle, no con el protocolo. Fue tal el desconcierto en las horas previas que se avanzó igual en las seis opciones que mencionó el Presidente, cinco organizadas por la Nación y una propuesta por la Ciudad. La máxima que primó en la Casa Rosada fue clara: "a Messi no se lo critica en nada".
Pero hubo dos episodios de los que todavía no queda claro cómo dejaron la relación entre la selección y el Gobierno, ambos relacionados con Malvinas. El primero fue la prohibición de ingresar una bandera con la imagen de las Islas Malvinas a la semifinal contra Inglaterra, una medida tomada por la administración de Donald Trump que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se adjudicó como propia.
El Gobierno busca dejar atrás la polémica con la selección argentina tras quedar offside con los festejos.
El segundo llegaron con las declaraciones de Javier Milei en torno al despliegue, por parte de los jugadores, de una bandera con la leyenda "Las Malvinas son Argentinas". Ambos capítulos quedaron flotando sobre un vínculo que el Gobierno intentó cultivar durante semanas con la "Messi señal" y que, tras el subcampeonato, terminó más lejos que nunca de la foto que el oficialismo buscó hasta el último minuto. La fiesta que no fue dejó al Gobierno con un operativo impecable y una certeza incómoda: en el fútbol, como en la política, no alcanza con poner la casa a disposición.
Javier Milei aceptaría el pedido de varios ministros y colaboradores. Por ahora sólo es asueto pero dependiendo del resultado podría variar. Las conversaciones.
La Casa Rosada quiere que sea en Balcarce 50 o en el Obelisco. La Ciudad propuso replicar el esquema del show de Franco Colapinto en Avenida del Libertador.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.