La concesión no es menor. Hasta ahora, la oferta libertaria se limitaba a un pacto de no agresión: LLA no presentaba candidatos propios a cambio de los votos que el Gobierno necesita en el Congreso. Ahora la Casa Rosada sumó una segunda renuncia, que es la de resignar espacios en las nóminas conjuntas.
"No importa si tenemos dos legisladores más"
La definición quedó explícita en boca de uno de los negociadores oficiales. "No importa si tenemos dos legisladores más o un intendente más. Lo importante es llegar a un entendimiento", le dijo a El Observador uno de los encargados de las conversaciones.
El planteo implica un giro respecto de la lógica que ordenó al espacio desde su nacimiento. La construcción territorial propia, el proyecto que la secretaria General, Karina Milei, viene impulsando con recorridas provincia por provincia, quedó subordinada a la necesidad de cerrar acuerdos antes de que arranque el año electoral.
El Gobierno le ofreció a los gobernadores no poner reparos en las listas si llegan a un acuerdo.
Ese acercamiento es exactamente el escenario que el oficialismo quiere evitar: que la oferta de centroderecha se ordene detrás de una figura por fuera de LLA y le dispute el mismo electorado. Cada semana sin acuerdo cerrado le deja a ese armado un espacio que el Gobierno no puede permitirse, sobre todo después de que las últimas mediciones internas mostraran al ex presidente Mauricio Macri tocando los dos dígitos en intención de voto.
El argumento que terminó de convencer a Karina Milei
La discusión interna se saldó con un razonamiento electoral antes que ideológico. "Vas a tener victorias en la previa a las elecciones nacionales que van a darle más potencia a la búsqueda de la reelección", fue la frase que uno de los estrategas libertarios le dijo a Karina Milei, según pudo reconstruir El Observador.
Con ese planteo terminaron de convencerla de que el camino correcto era buscar el entendimiento con los mandatarios provinciales y no competirles en sus distritos. La lógica es sencilla: una seguidilla de triunfos en las provincias construye una sensación de impulso que el oficialismo necesita para llegar competitivo a la elección nacional, algo que las encuestas estancadas desde marzo no le están dando.
El Gobierno le ofreció a los gobernadores no poner reparos en las listas si llegan a un acuerdo.
El respaldo de Toto Caputo y la lectura financiera
El planteo contó, además, con el respaldo del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, que reclama desde hace meses un acuerdo amplio con la oposición para disipar cualquier tipo de turbulencia financiera.
Es la misma convicción que lo llevó a modificar su modo de relacionarse con las provincias: de bloquear cualquier promesa a habilitar financiamiento para destrabar reclamos, como ocurrió con la vía que abrió para Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba por los cargos energéticos. Para el Palacio de Hacienda, la certidumbre política es hoy una condición del programa económico y no al revés.
El reloj que preocupa dentro del gabinete
La urgencia, sin embargo, no es unánime en los tiempos. "No es lo mismo llegar a agosto u octubre, dependiendo de si logramos suspender las PASO, con una serie de triunfos en las provincias que con derrotas. Nos tenemos que subir a eso", agregó un ministro preocupado por que las conversaciones se demoren.
Esa advertencia sintetiza el problema de fondo. El Gobierno decidió resignar cargos para acelerar los acuerdos, pero el calendario sigue corriendo a favor de los gobernadores. Cada día sin cerrar mejora la posición de quien espera del otro lado de la mesa, y esa es la carrera que el oficialismo todavía no sabe si va ganando.
El nuevo Power Rankings analiza el avance de los gobernadores en una semana marcada por el fin del Mundial, récords financieros y tensión en el vocero oficial.
La Casa Rosada, vía Diego Santilli, evitó que los últimos ruidos en torno al discurso de Javier Milei y la caída en las encuestas frenen las conversaciones.
Tratamiento demorado en Diputados. El oficialismo no pudo seguir su cronograma original tras suspender el dictamen de comisión por diferencias con los bloques aliados: PRO, MID, UCR y bancadas provinciales.
Nueva hoja de ruta legislativa. La Libertad Avanza intentará firmar dictamen el 12 de noviembre para llevar la discusión al recinto posiblemente el 25, fecha en la que quizás acuda al Senado el jefe de Gabinete, Diego Santilli, a dar su primer informe de gestión.
Puntos de conflicto. Las negociaciones están trabadas por el reparto de fondos coparticipables, los giros para cajas previsionales no transferidas y la asignación presupuestaria para obras públicas, entre otras cosas.
Agenda internacional y postergaciones. El debate entra en pausa debido al viaje de legisladores por las elecciones de Estados Unidos y a la cobertura política que demandará la visita del papa León XIV del 8 al 11 de noviembre.