En el entorno presidencial no hay margen para el retroceso. La lectura que domina en Balcarce 50 es que el Presidente no dijo nada que deba corregir y que cualquier gesto de reparación sería interpretado como una debilidad, tanto por el electorado propio como por los interlocutores regionales. La consigna, en consecuencia, es sostener lo dicho y no alimentar la polémica con aclaraciones posteriores.
El Gobierno apuesta a que baje la polémica entre Javier Milei y Lula
A esa convicción se suma un cálculo de tiempos. En el Gobierno están persuadidos de que el tema va a ir bajando en intensidad en los próximos días, arrastrado por la propia dinámica de la agenda pública de ambos países, y que un pedido de disculpas no haría más que reinstalarlo. La lógica es la inversa a la del reflejo diplomático tradicional: si el conflicto se apaga solo, cualquier movimiento oficial equivale a echarle nafta. En el oficialismo recuerdan que otros episodios de tensión con el Palacio de Planalto siguieron ese mismo recorrido y terminaron diluyéndose sin que ninguna de las dos administraciones tuviera que dar el brazo a torcer en público.
Hay, sin embargo, un punto de preocupación en el oficialismo, y no viene del Palacio de Planalto sino de la vereda aliada. En el comando de campaña de Flavio Bolsonaro no quedaron del todo conformes con el episodio: la noticia terminó siendo el mandatario argentino y no el aspirante que competirá contra Lula en los próximos comicios.
El Gobierno no pedirá disculpas por las críticas de Javier Milei a Lula pero apuesta a que "baje el tema".
Los motivos de la pelea entre Javier Milei y Lula
El razonamiento de los estrategas brasileños es de manual electoral. Cada minuto que la conversación pública dedica a un presidente extranjero es un minuto que el candidato no ocupa con su propia agenda, y el riesgo adicional es que el oficialismo brasileño capitalice la intervención externa como una injerencia. Para un espacio que necesita construir autonomía respecto de la figura de su apellido, que el protagonismo se lo lleve un aliado del otro lado de la frontera no es una buena noticia.
Lejos de recalcular, Milei volverá sobre el tema. De acuerdo a lo que pudo reconstruir El Observador, el Presidente tendría intenciones de abordar nuevamente la cuestión Brasil durante su visita a Perú para la asunción de Keiko Fujimori este martes, en línea con el objetivo que persigue desde hace meses: conformar un frente de gobiernos de derecha en la región.
El Gobierno no pedirá disculpas por las críticas de Javier Milei a Lula pero apuesta a que "baje el tema".
El Gobierno quiere dejar el tema "Brasil" en el espejo retrovisor
La estrategia no está exenta de riesgos concretos. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y la relación bilateral atraviesa la agenda del Mercosur, donde ambos países deben coordinar posiciones más allá de las diferencias entre sus presidentes. En el Gobierno confían en que la trama técnica del vínculo -comercio, energía, integración productiva- resista el desgaste declarativo, como ocurrió en los cruces anteriores entre ambos mandatarios.
El cálculo, en definitiva, es político y de plazos: Milei apuesta a que el mapa regional cambie después de las elecciones brasileñas y a que los costos de hoy se conviertan en capital cuando llegue el momento de armar el frente que imagina. Si esa lectura falla, el Gobierno habrá tensado la relación con su vecino más importante sin obtener a cambio el aliado que fue a buscar. Mientras tanto, la orden en la Casa Rosada es dejar correr el reloj y no pedir perdón. Ni ahora ni después.
El Presidente argentino se cuidó de hacer desplantes ante los presidentes del Mercosur. Como recompensa, se llevó el abrazo de sus colegas. El rol de los dos cancilleres.
Lula da Silva, Yamandú Orsi y Daniel Noboa se destacan en el ranking de aprobación, mientras que Luis Arce y Dina Boluarte cierran la lista. En Argentina, Patricia Bullrich lidera el ranking de ministros.
En Itamaraty aseguran que Lula no estará presente en la cumbre del Mercosur. En Paraguay intentan revertir la posición brasileña. El Gobierno argentino parece indiferente. ¿Lo prefiere? Aquí, las posiciones de las distintas cancillerías.
La diplomacia brasileña calificó de “inaudito” el discurso del presidente argentino y convocó a su embajador Julio Bitelli. También citó al embajador argentino en Brasil, Guillermo Daniel Raimondi.
Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.
Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.
Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).