El orden importa tanto como el resultado. Si la reforma se aprueba antes de que empiece a discutirse el presupuesto, la Casa Rosada evita que los mandatarios provinciales negocien las dos cosas a la vez, el escenario que en la propia mesa política de La Libertad Avanza (LLA) habían identificado como el más caro.
La señal: los alfiles de Karina Milei se subieron a la negociación por las PASO
Una de las señales que tomaron en el oficialismo para dar por encaminadas las conversaciones fue interna. Los alfiles de la secretaria General, Karina Milei, comenzaron a "subirse" a las negociaciones que venía encabezando en soledad el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
El Gobierno tendría los votos para suspender las PASO y Karina Milei busca ser la cara visible de eso.
La estrategia del Gobierno: "Es todo muy artesanal, provincia por provincia"
En el entorno de los negociadores lo leen exactamente así. "Si Karina (Milei) y su tropa se subieron en la última semana, te demuestra que está a nada de cerrarse la negociación. Ahora hay que terminar de definir los detalles. Es todo muy artesanal, provincia por provincia", le dijo a El Observador uno de los negociadores libertarios.
Esa última frase describe con precisión el punto donde está el proceso. No hay un acuerdo marco que se firme de una sola vez, sino una sucesión de entendimientos distrito por distrito, con condiciones particulares en cada caso y tiempos que no siempre coinciden entre sí.
El segundo es la obra pública nacional o, en su defecto, que se transfiera a las provincias para que la ejecuten con recursos propios, un reclamo que se volvió central desde que el Gobierno frenó las licitaciones. El tercero es que se respete en Economía lo que se negocia en el plano político, el punto que más veces trabó las conversaciones durante los dos primeros años de gestión.
El Gobierno tendría los votos para suspender las PASO y Karina Milei busca ser la cara visible de eso.
Por qué las tres condiciones resultan tolerables
Las tres resultan tolerables tanto para Javier Milei como para su hermana. Ninguna de las tres obliga al Gobierno a modificar el programa económico ni a resignar el superávit fiscal, la única línea que el Presidente definió desde el comienzo como verdaderamente innegociable.
Hay, por último, un argumento que terminó de seducir al jefe de Estado. La posibilidad de encadenar victorias en las provincias bajo el sello de LLA, o dentro de un frente que integre al espacio, es algo que Milei valora especialmente de cara a la reelección.
Es la misma lógica con la que lograron convencer a Karina Milei semanas atrás: una seguidilla de triunfos provinciales construye la sensación de impulso que las encuestas, estancadas desde marzo, no le devuelven al oficialismo. Lo que falta ahora son los detalles. Y en una negociación artesanal, los detalles suelen ser lo más difícil.
El Gobierno quiere encausar el dialogo con los mandatarios provinciales con un pacto de no agresión. El operativo de Diego Santilli con el aval de Karina Milei.
La decisión la tomó la mesa política de La Libertad Avanza (LLA) por pedido de Javier Milei. Faltan ultimar detalles si se hará al mismo tiempo en el Congreso.